
Durante su intervención en la Audiencia Provincial de Baleares, un subinspector de la Policía Nacional señaló que la madre del bebé encontrado en un contenedor de Porto Cristo comentó por teléfono que “lo habría enterrado para que no se enterara nadie”. Esta revelación se conoció en el marco del segundo juicio con jurado sobre la muerte del neonato, un proceso que, según publicó Europa Press, busca esclarecer si la criatura fue abandonada con vida.
De acuerdo con Europa Press, la vista judicial se realiza tras la anulación de un anterior juicio, en el que se cuestionó la validez del testimonio de un perito propuesto por las defensas. La jueza determinó que dicho informe no cumplía con el requisito legal de estar elaborado por una persona con titulación oficial, obligando así a iniciar un nuevo proceso para no vulnerar los derechos de defensa de los acusados.
Testimonios presentados ante el jurado sostienen que el bebé mostraba signos vitales al ser rescatado. Un agente de la Policía Nacional relató que, al llegar, la criatura apenas se movía y tenía “algún espasmo y algún movimiento. Se movía un poquitín. Una piernecita se le movía”, reproducen las declaraciones recogidas por Europa Press. Otro policía, compañero del primero, confirmó que también observó leves movimientos cuando encontró al bebé dentro de una caja, ya bajo custodia de la Policía Local. Los agentes municipales trasladaron entonces a la menor al Hospital de Llevant, mientras que la Policía Nacional aseguraba la zona donde se encontró el contenedor.
Europa Press reportó además que se reprodujo una grabación telefónica realizada por una vecina de la zona a los servicios de Emergencias, en la que explicó que vio a una mujer llorando en un coche y a un hombre arrojando algo a un contenedor. “No sé si es un bebé o un animal muerto. Me parece haber visto un bebé”, declaró la testigo al 112 en ese momento, añadiendo un elemento clave en la investigación.
Según los escritos de la Fiscalía detallados por Europa Press, los hechos ocurrieron el 3 de noviembre de 2023. La madre, con un embarazo de 26 o 27 semanas, dio a luz dentro de un vehículo cerca de un hospital, acompañada de su cuñada y su hermano. Tras el parto, la mujer entregó el cuerpo del bebé al hombre, quien lo depositó en un contenedor antes de huir del lugar junto a las otras dos personas.
Durante las sesiones celebradas en octubre, la Fiscalía defendió que la recién nacida “nació viva y llegó caliente al hospital”, interpretando que la muerte ocurrió como consecuencia del abandono en el contenedor. “A la bebé la mataron porque la tiraron al contenedor y la abandonaron”, sostuvo en su informe inicial la representante del Ministerio Público.
Por su parte, la defensa ha discrepado sobre la intención y conocimiento de los acusados respecto al estado de la pequeña. El abogado de la madre reconoció lo grave del hecho, aunque afirmó que su clienta no actuó como una “asesina”. La letrada defensora del hermano de la mujer argumentó que él desconocía que su cuñada estuviera embarazada y que tampoco supo que arrojaba el cuerpo de una persona, confiando en que se trataba de un feto sin vida.
Entre los testimonios médicos aportados, el doctor de guardia de Pediatría y una médica de Urgencias del Hospital de Llevant coincidieron en que la criatura nació viva. Matizaron, no obstante, que las difíciles condiciones del parto en el vehículo y el tiempo transcurrido hasta el rescate pudieron haber determinado que al ingresar al hospital ya no presentara signos vitales, según consignó Europa Press.
En este proceso se acusa a la madre y al tío del bebé de asesinato, para quienes la Fiscalía solicita la prisión permanente revisable. Además, la cuñada está procesada por un presunto delito de omisión del deber de socorro y afronta una multa de 5.400 euros. Europa Press detalló que el procedimiento arrancó este viernes con la constitución del jurado y la lectura de los escritos de las partes.
El caso ha generado especial atención por los elementos aportados respecto a los movimientos observados en el neonato y la cronología de los hechos posteriores al parto. Las diferentes declaraciones de miembros de la Policía Nacional, así como de la Policía Local y de los testigos del entorno, incrementan el interés sobre el esclarecimiento del estado de la pequeña en el momento de su hallazgo, un aspecto central en la acusación. Europa Press subraya que la investigación trata de determinar si se produjo abandono de persona en estado de vida y si existió intención homicida conforme a lo tipificado en el Código Penal español.
En el desarrollo del juicio, la reproducción de las audios y la presentación de los informes médicos buscan aportar claridad sobre el estado vital de la niña al momento de ser depositada en el contenedor. La fase procesal continuará en los próximos días, donde las partes expondrán nuevos argumentos y pruebas con el objetivo de determinar las responsabilidades penales de los acusados según las actuaciones recogidas hasta el momento.

