
Las divisiones internas y el ambiente de tensión entre las filas de Vox en Castilla y León han quedado en evidencia en los últimos meses, según detalló Europa Press. La expulsión de dos procuradores rebeldes que impulsaron una corriente crítica dentro del grupo parlamentario y la salida de Juan García-Gallardo tras discrepancias sobre la gestión migratoria han definido el contexto reciente del partido liderado por Santiago Abascal. Este escenario de fracturas internas, lejos de minar el avance de Vox, ha coincidido con un incremento en el respaldo electoral, aunque el crecimiento obtenido en las elecciones autonómicas del domingo ha resultado finalmente menor al que preveían los sondeos. Vox suma ahora 14 procuradores en la comunidad, uno más que en 2022, y ese ligero ascenso le otorga la capacidad de condicionar el futuro gobierno autonómico encabezado por Alfonso Fernández Mañueco.
Según publicó Europa Press, la formación de extrema derecha alcanzó el 18,8% de los votos, cifra superior al 17,6% registrado en los últimos comicios pero sin lograr el 20% que pronosticaban las encuestas. A pesar de estos datos, la ligera mejora permite a Vox mantener la tendencia ascendente en la región gobernada por el Partido Popular desde 1987 y preservar su peso político en las Cortes, donde ya encadena tres legislaturas con representación. El resultado sitúa a Vox en posición decisiva para influir en la continuidad del proyecto conservador de Mañueco, quien precisa de apoyos para su reelección.
El medio relata que Vox vislumbraba un crecimiento mayor, aunque sus dirigentes descartaban de antemano una duplicación de escaños como la experimentada en otras comunidades como Extremadura y Aragón. En la práctica, el aumento en número de procuradores ha sido discreto pero suficiente para mantener la presión sobre el Partido Popular. El partido ha dejado claro que su objetivo prioritario era reforzar su posición y consolidarse como fuerza determinante en el Parlamento autonómico.
Europa Press recuerda que Castilla y León ha actuado como laboratorio para los pactos entre PP y Vox en el ámbito autonómico. El acuerdo firmado en 2022 permitió la entrada de la formación de Abascal en el gobierno regional y la obtención de su primera vicepresidencia autonómica, con García-Gallardo en ese cargo. Sin embargo, las tensiones entre ambos socios han sido recurrentes, con desacuerdos en torno a políticas de memoria histórica, enfoque sobre la violencia de género y, especialmente, a raíz del protocolo antiaborto defendido por Vox. El presidente Mañueco detuvo la tramitación de esas medidas ante la contestación social y la presión política, lo que deterioró definitivamente la relación.
La fractura se agravó en 2024, cuando las diferencias sobre la acogida de menores migrantes no acompañados desencadenaron la ruptura del ejecutivo de coalición. Europa Press destaca que la decisión la tomó directamente Abascal y supuso la salida inmediata de García-Gallardo del partido tras un año de críticas al liderazgo nacional. Este episodio, sumado a la expulsión de los procuradores críticos, marcó una nueva crisis interna en el partido en plena preparación para la contienda electoral.
A pesar de la inestabilidad interna y los conflictos con el socio de gobierno, Vox no ha perdido apoyo en la región. Según consignó Europa Press, tras la ruptura con el PP en varios gobiernos autonómicos —incluyendo Castilla y León—, Vox ha conseguido mejorar sus resultados en todas las elecciones posteriores.
En contraste con lo ocurrido en Extremadura y Aragón, donde los respectivos presidentes optaron por adelantar los comicios con el propósito de distanciarse de Vox, el presidente Mañueco convocó a las urnas en la fecha prevista. Esto ha coincidido con la estrategia nacional de Vox, que decidió mantener el mismo enfoque de campaña ya utilizado en otras comunidades al presentar como candidato a Carlos Pollán, anterior presidente de las Cortes y figura poco conocida fuera del ámbito institucional.
Durante la campaña, Abascal intensificó su presencia en la región con más de treinta actos públicos desde principios de febrero, aunque evitó desplazarse a Valladolid la noche electoral. La formación, según comunicó Vox a Europa Press, siguió los resultados desde su sede en Madrid.
El discurso electoral de Vox insistió en marcar distancias tanto con el PP como con el PSOE, a quienes asigna responsabilidad en los principales problemas sociales y económicos de la región. Vox centró su atención en las políticas dirigidas a la agricultura y la ganadería, sectores considerados estratégicos en Castilla y León, con la meta de representar los intereses de productores y trabajadores rurales. También puso énfasis en la crisis demográfica, la falta de oportunidades para los jóvenes y los problemas de seguridad que asocian a la inmigración irregular. En varias ocasiones, miembros del partido hicieron alusión a lo que, según sus declaraciones, provoca la llegada masiva de inmigrantes: presión sobre los servicios públicos y dificultades para acceder a la vivienda.
Aunque el tema migratorio ha estado presente durante la campaña, la polémica aumentó después de la aprobación del real decreto que extiende la asistencia sanitaria pública a inmigrantes en situación irregular. Este asunto avivó los choques dialécticos con el PP después de que Mañueco acusara a Vox de querer "tirar a seres humanos al mar". Abascal exigió públicamente que Mañueco rectificara sus palabras y advirtió sobre las consecuencias que tendría la demonización de su partido para el futuro de los posibles pactos postelectorales.
Durante la semana previa a la votación, las negociaciones para formar nuevos gobiernos de coalición en otros territorios seguían estancadas, y este contexto influyó de manera directa en el tono de la campaña en Castilla y León. Abascal y el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, intercambiaron reproches acerca de la voluntad de alcanzar acuerdos y sobre el concepto de patriotismo, lo que reflejaba el grado de enfrentamiento entre ambas formaciones.
El entorno político de Vox también ha estado marcado por disputas internas que han saltado a la luz en los últimos meses. Europa Press reportó que la expulsión de Javier Ortega Smith por su negativa a dejar el cargo de portavoz en el Ayuntamiento de Madrid, y la dimisión de José Ángel Antelo en Murcia, han alimentado el debate sobre el funcionamiento democrático dentro del partido. Ambos exdirigentes han expresado en medios de comunicación críticas por lo que consideran falta de transparencia en la toma de decisiones y métodos empleados por la dirección de Abascal.
La campaña electoral en Castilla y León transcurrió además en un contexto internacional marcado por el conflicto armado entre Estados Unidos, Israel e Irán. Europa Press informa que Vox es aliado político de Donald Trump, hecho que se reflejó en algunas intervenciones públicas durante el periodo electoral.
Con este resultado, Vox fija un escenario donde su protagonismo en las Cortes autonómicas continúa, pese al incremento contenido en votos y procuradores. Según detalla Europa Press, la formación plantea utilizar su nueva posición para condicionar las políticas regionales, exigiendo su entrada en el gobierno autonómico con mayor fuerza, en línea con lo reclamado en otras comunidades tras las últimas elecciones.
Últimas Noticias
Feijóo suma otra victoria del PP y logra contener a Vox, aunque no asesta un golpe a Sánchez, que aguanta en CyL

Sánchez corta la racha de caídas del PSOE con el "No a la guerra" aunque no evita una mayoría de PP y Vox
El avance socialista frena las pérdidas sufridas en anteriores comicios impulsado por la estrategia de oposición a la intervención militar en Irán, aunque los bloques conservadores mantienen ventaja tras unos ajustados resultados en Castilla y León

Abascal garantiza acuerdos con el PP en Extremadura, Aragón y CyL pero insiste en "medidas" y no en "sillones"
Santiago Abascal adelanta que Vox y el PP formalizarán alianzas en tres comunidades, subrayando que las negociaciones girarán en torno a acciones específicas y no incluyen solicitar cargos, mientras advierte que serán inflexibles en la defensa del interés ciudadano

Sumar proclama que las elecciones en CyL reflejan que el camino para la izquierda son las candidaturas de unidad
Fuentes del movimiento han destacado la necesidad de acuerdos más amplios y diversos tras los comicios, asegurando que la ciudadanía exige consensos y subrayando su compromiso de apostar por una fuerza más inclusiva y plural en el futuro

Maíllo admite que el resultado de IU y la izquierda no era el esperado y "obliga a una reflexión"
La ausencia de representantes de izquierda alternativa en el parlamento de Castilla y León, tras unos comicios desfavorables, impulsa una autocrítica profunda, donde se destaca la necesidad de redoblar esfuerzos territoriales para defender derechos sociales y servicios públicos



