Sánchez respalda a Borja Cabezón y rechaza que se pueda "pisotear" su reputación: "No hay caso"

El jefe del Ejecutivo español muestra apoyo público al dirigente del PSOE cuestionado por presunta evasión fiscal, argumentando que las aclaraciones ofrecidas son suficientes y acusando a los medios de dañar la honorabilidad sin fundamento penal ni investigación abierta

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En una rueda de prensa desde Nueva Delhi, Pedro Sánchez lamentó la facilidad con la que, según sus palabras, “se puede pisotear la reputación de cualquier persona” a raíz de acusaciones sin respaldo judicial. Este señalamiento se produjo en medio de la defensa pública que el presidente del Gobierno realizó en favor de Borja Cabezón, adjunto a la Secretaría de Organización del PSOE, tras la aparición de informaciones periodísticas que lo vinculan con presuntas prácticas de evasión fiscal. Según informó ‘El Confidencial’, Cabezón habría recurrido a la creación de un entramado de empresas, algunas de ellas radicadas fuera de España, estrategia con la que supuestamente buscó eludir parte de los impuestos que le correspondía abonar.

Tal como publicó ‘El Confidencial’, los reportes señalan que la presunta “ingeniería fiscal” fue ejecutada a través de compañías pantalla y la utilización de testaferros, con apoyo del despacho Nummaria, despacho que enfrenta condenas en firme por diferentes casos de fraude tributario. Ante estas informaciones, tanto el Partido Socialista como Cabezón han tratado de responder al conflicto: este último reconoció en un comunicado haber contratado a Nummaria como despacho asesor, reiterando su cumplimiento con las obligaciones fiscales exigidas por Hacienda.

Pedro Sánchez, en sus declaraciones públicas atribuidas a los reportes de varios medios, reafirmó que no existe ningún caso judicial abierto contra Cabezón. Sánchez manifestó que el PSOE ha proporcionado todas las explicaciones necesarias, tanto a través de informes del propio partido como de declaraciones directas de Cabezón, e insistió en que la situación no se corresponde con un delito ni con una causa activa en los tribunales. “Creo que el partido ha respondido a esta cuestión, de una manera o de otra, y estamos hablando de algo en lo que, de verdad, es que no hay caso”, afirmó Sánchez, según consignó el medio. El jefe del Ejecutivo, además, subrayó explícitamente su apoyo a Cabezón, quien actualmente integra la Ejecutiva Federal del partido como adjunto de la ‘número tres’, Rebeca Torró.

Desde que surgieron las primeras informaciones, el Gobierno ha focalizado su estrategia de defensa en la ausencia de investigaciones judiciales en curso sobre Cabezón, enfatizando que su relación con el despacho Nummaria estuvo limitada a la contratación de servicios de asesoría fiscal. El Confidencial precisó que la implicación de Cabezón consistió en recurrir a esos mecanismos dentro del marco de sus actividades privadas.

La repercusión de este caso también alcanzó a otras figuras relevantes del socialismo español. Según reportó el medio, Felipe González, expresidente del Gobierno, se pronunció sobre el asunto declarando públicamente que Cabezón es “su amigo” y que él tiene la costumbre de no “dejar tirados” a sus amigos. Al mismo tiempo, González marcó cierta distancia al precisar que desconoce los detalles vinculados a las actividades privadas de Cabezón y sugirió que él mismo debería aclararlas ante la opinión pública.

El análisis expresado por Pedro Sánchez incorpora un doble mensaje: por un lado, expresa la consideración de que los medios de comunicación dañan la honorabilidad de las personas sin que haya respaldo penal ni existencia de procesos de investigación abiertos; por el otro, traslada el respaldo institucional y personal a Cabezón a la espera de que las aclaraciones ofrecidas resulten suficientes ante la naturaleza de las denuncias.

A lo largo de la semana, según detalla El Confidencial, la Secretaría de Organización del PSOE y el propio Cabezón han reiterado que no existe causa penal contra el dirigente. El partido ha reaccionado a la presión mediática recordando que el hecho de recurrir a la asesoría de un despacho, incluso uno con antecedentes judiciales, no implica de por sí responsabilidad penal si se han cumplido las obligaciones fiscales, tal como se desprende de los comunicados oficiales.

Mientras tanto, la figura de Cabezón permanece bajo el escrutinio público. La información sobre su papel en el PSOE y su relación directa con los órganos internos del partido ha sido objeto de análisis, especialmente en el contexto de episodios previos donde integrantes de la misma formación se han visto salpicados por controversias fiscales. Según los reportes, Cabezón desempeña funciones relevantes en la estructura organizativa del partido, subordinado a la Secretaría que ocupa Rebeca Torró.

El Gobierno ha recalcado que todo el proceso derivó de la contratación de servicios de asesoría fiscal y que no existe ninguna investigación por parte de la Justicia en torno al dirigente. La insistencia en la defensa de Cabezón ha incluido referencias al impacto social y personal que pueden generar las publicaciones periodísticas al margen de los cauces judiciales, señalando un contexto más amplio sobre la relación entre los medios y los responsables políticos.

En conclusión, tras el surgimiento de las informaciones publicadas por El Confidencial que ponen en cuestión las prácticas fiscales de Borja Cabezón, tanto Pedro Sánchez como otros miembros relevantes del PSOE han reiterado públicamente la inexistencia de una causa judicial que justifique estas acusaciones. Las defensas ofrecidas se centran en la transparencia y la cooperación ya mostrada por la dirección del partido y por el propio interesado frente al foco mediático.