Ver el Mundial en casa sale caro: cuánto pagarás de más en tu factura de la luz durante los partidos

Los operadores se preparan antes de un evento de estas características por los picos de demanda que generan, capaces de mover más de 1.000 MW en cuestión de minutos solo en España

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Ver el Mundial también pasa factura: cuánto puede subir el consumo eléctrico de casa durante los partidos. (Europa Press)
Ver el Mundial también pasa factura: cuánto puede subir el consumo eléctrico de casa durante los partidos. (Europa Press)

La selección de España se estrena en el Mundial 2026 el próximo 15 de junio ante Cabo Verde en Atlanta, presentándose como la vigente campeona de Europa tras conquistar la Eurocopa de hace dos años en Berlín. Millones de hogares españoles se reunirán ese lunes frente a la televisión, un gesto tan cotidiano que, además de la alegría y la emoción, tiene un impacto directo y medible sobre la factura de la luz y sobre la red eléctrica nacional.

Por norma general, durante los encuentros de un evento deportivo de estas características, el consumo eléctrico doméstico sube entre un 10% y un 30% en las franjas horarias de mayor audiencia. Su traducción final en el recibo mensual depende, sobre todo, del horario en que se disputen los partidos y de la tarifa contratada. De media, ese sobreesfuerzo energético se traduce en un incremento mínimo de entre 0,05 y 0,15 euros por encuentro. Al final, aunque la televisión apenas mueve el contador, los dispositivos que de verdad disparan la factura son aquellos que utilizamos durante el descanso o al final del partido.

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Y es que el Mundial de fútbol es uno de los eventos deportivos de mayor audiencia de todo el planeta. La última edición celebrada en Qatar en 2022 congregó a cerca de 5.000 millones de personas, según datos de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), con la final entre Argentina y Francia rozando los 1.500 millones de espectadores. La edición de este año, que se organiza entre Estados Unidos, México y Canadá, apunta a superar esas cifras. Cuando tantos hogares sintonizan el mismo canal al mismo tiempo, el sistema eléctrico lo nota.

Qué es ‘TV pickup effect’ y por qué importa

El fenómeno tiene nombre propio en los mercados eléctricos anglosajones, donde lo denominan el TV pickup effect. Se trata del incremento brusco de la demanda eléctrica que se produce durante las pausas de grandes retransmisiones televisivas. Al llegar el descanso de un partido o al sonar el pitido final, millones de personas gastan más al mismo tiempo: al encender más luces, abrir la nevera, calentar comida, encender la vitrocerámica o usar el microondas o la cafetera. Cada acción individual consume pocos vatios, pero la suma de millones de hogares actuando en los mismos minutos genera variaciones de demanda que los operadores eléctricos deben anticipar y gestionar.

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Eric García, Marc Pubill y Mikel Oyarzabal comparten su felicidad y orgullo por formar parte de la selección española. Los jugadores hablan sobre el sueño que supone jugar un Mundial y la importancia de esta oportunidad en sus carreras.

La magnitud de este fenómeno se refleja claramente con un dato histórico recogido por el operador eléctrico británico National Grid Energy System Operator (NESO). Cuando finalizó el tiempo de descuento del partido entre Inglaterra y Alemania Occidental en las semifinales del Mundial de 1990, la red del Reino Unido absorbió un pico de 2.800 megavatios (MW) en cuestión de minutos, el equivalente a poner en marcha más de 1,1 millones de hervidores eléctricos al mismo tiempo. Aún a día de hoy, siendo el mayor TV pickup registrado en la historia de ese país.

Los partidos de España, los que más mueven el contador

Y cuanto mayor es la audiencia y más decisivo es el encuentro, más pronunciado es el efecto sobre la red. En nuestro país, según datos de Red Eléctrica de España (REE), la final de la Eurocopa 2024 en la que la selección española venció a Inglaterra provocó un incremento de la demanda de aproximadamente 1.000 MW durante el descanso. Al comenzar la segunda parte, el consumo volvió a niveles similares a los del inicio del partido.

Además, durante el Mundial de Qatar de 2022, el partido entre Argentina y México en fase de grupos elevó la demanda eléctrica entre 500 y 1.000 MW en apenas unos minutos al llegar el descanso, según datos de Naturgy Argentina.

Por qué se concentra el consumo en esos minutos

La explicación reside en la sincronización masiva de acciones. Durante el transcurso del partido, buena parte de los espectadores permanece quieta frente a la pantalla, la actividad doméstica se reduce y el consumo eléctrico tiende a estabilizarse o incluso a bajar en ciertos usos del hogar. El descanso rompe ese equilibrio de golpe. En los quince minutos de pausa, o en los instantes posteriores al pitido final, se activan al unísono dispositivos que en condiciones normales se escalonan a lo largo de la tarde o la noche.

La concentración de ese consumo en una ventana de tiempo muy estrecha es precisamente lo que complica la gestión de la red. No se trata de que el consumo total del día sea anormalmente alto, sino de que una fracción de ese consumo se comprime en pocos minutos, lo que exige que la generación disponible responda con igual rapidez.

España anuncia sus dorsales para el Mundial. (RFEF/Europa Press)
España anuncia sus dorsales para el Mundial. (RFEF/Europa Press)

Cómo se prepara el sistema eléctrico

Los operadores de red se preparan con días e incluso semanas de antelación. Los equipos de previsión analizan variables como el horario del partido, la audiencia esperada, la temperatura exterior, el día de la semana y el comportamiento histórico de la demanda en situaciones comparables. El objetivo es calcular con la mayor precisión posible cuánta potencia adicional necesitará la red y en qué franja horaria.

Para cubrir esos picos, los operadores recurren a herramientas de generación de respuesta rápida. Las centrales hidroeléctricas reversibles o de bombeo son especialmente útiles, ya que pueden aportar potencia adicional en segundos, mucho antes de que una central de ciclo combinado o una planta nuclear pueda ajustar su producción. Los sistemas de almacenamiento energético también ganan protagonismo en este papel, dado que permiten liberar energía de forma casi instantánea cuando la red lo requiere.

Además de gestionar la generación, los operadores monitorizan la red en tiempo real y utilizan mecanismos de ajuste que equilibran oferta y demanda segundo a segundo. En países con interconexiones eléctricas internacionales, como España a través de los cables con Francia y Portugal, esa capacidad de importar o exportar energía de forma rápida añade un margen adicional de flexibilidad.

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