El jurado popular considera culpable de homicidio al autor del 'crimen de Halloween'

Tras 11 días de juicio en Murcia, el procesado por el conocido suceso ocurrido en la madrugada del 31 de octubre fue hallado responsable tras pruebas, testimonios clave y la visualización de las cámaras de seguridad del local donde ocurrió el ataque

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La visualización de las grabaciones registradas por las cámaras de seguridad del bar resultó decisiva para el jurado popular encargado de analizar el caso conocido como el ‘crimen de Halloween’ en Murcia. Estas imágenes mostraron de manera directa cómo el acusado apuñaló en el corazón a la víctima durante la madrugada del 31 de octubre al 1 de noviembre de 2023. Debido a la contundencia de este material, el juicio se centró en determinar si los hechos constituían un asesinato, como reclamaba la familia de la víctima, o un homicidio, como argumentaba la defensa. Finalmente, el jurado optó por esta última calificación, según informó el Tribunal Superior de Justicia de Murcia (TSJMU).

El proceso judicial se llevó a cabo a lo largo de 11 días en la Ciudad de la Justicia de Murcia, reportó el TSJMU, y contó con la intervención de testigos clave, incluidos el acusado, su acompañante, personal del establecimiento, efectivos de la Guardia Civil responsables de la detención, así como médicos forenses y psiquiatras. Una constante en la sala fue la presencia de los familiares del fallecido, quienes asistieron a cada sesión vistiendo camisetas estampadas con la imagen de la víctima, consignó el medio.

El incidente tuvo lugar en un bar de la pedanía de Santa Cruz, en Murcia, donde el procesado pasó la noche junto a un amigo. La víctima llegó posteriormente, compartió unos momentos con quienes se encontraban en el local y entabló conversación con el acusado y su acompañante. Según las declaraciones recogidas durante el juicio, tal como consignó el TSJMU, ambos señalaron que la actitud del fallecido se volvió molesta, describiéndolo como “pesado”.

Según lo relatado por el propio acusado el primer día del juicio, entre la víctima y su acompañante surgió una pelea, a la cual él se sumó portando una navaja que, afirmó, blandió con el propósito de amedrentar. Sin embargo, durante la confrontación el procesado asestó una puñalada directa al corazón del hombre, quien cayó al suelo, un hecho que quedó registrado por las cámaras del bar y fue proyectado durante las audiencias, según publicó el TSJMU.

Tras el ataque, tanto el acusado como su amigo abandonaron el establecimiento, situación también reflejada en las imágenes analizadas durante el juicio. A raíz de la evidencia visual y los testimonios recabados, la discusión principal se centró desde el inicio en la tipificación del delito, ya que las imágenes no dejaron lugar a dudas sobre la autoría del apuñalamiento.

En su resolución, el jurado popular determinó la culpabilidad del acusado por homicidio, descartando la calificación de asesinato solicitada por la acusación particular, representada por la familia del fallecido. La decisión se sustentó en el análisis de la conducta del procesado, las declaraciones periciales y el contexto del altercado, según detalló el TSJMU.

Durante las sesiones, tanto la defensa como la acusación presentaron sus argumentos, apoyándose en los relatos de los presentes aquella noche, las valoraciones médicas y psiquiátricas, y la interpretación de los vídeos obtenidos. Los agentes de la Guardia Civil que realizaron la detención del procesado aportaron su testimonio en relación a las circunstancias de la captura y las primeras diligencias tras los hechos.

El caso ha generado atención por la contundencia de las pruebas materiales y por el debate jurídico entre homicidio y asesinato, en un contexto donde los familiares de la víctima hicieron visible su reclamo a lo largo de todas las jornadas del juicio, acompañando la vista con símbolos gráficos de recuerdo.

El medio TSJMU informó que la conclusión del jurado se produjo después de una evaluación exhaustiva de las pruebas documentales y testimoniales presentadas durante las 11 jornadas. El veredicto consideró determinante el contenido de las grabaciones para establecer la secuencia de los hechos y descartar otras interpretaciones sobre el apuñalamiento.

El procedimiento permanece a la espera de que el tribunal competente dicte la sentencia, luego del veredicto emitido por el jurado popular y una vez finalizada la fase de presentación de pruebas y alegaciones.