La nueva norma europea que hace frente a potencias siderúrgicas como China: controles sobre el origen del acero y aranceles del 50% al superar el límite

El reglamento adoptado este lunes reduce a 18,34 millones de toneladas el volumen de este metal que puede entrar al mercado único sin aranceles

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Un trabajador siderúrgico camina por un pasillo lleno de bobinas de acero (REUTERS/Wolfgang Rattay)
Un trabajador siderúrgico camina por un pasillo lleno de bobinas de acero (REUTERS/Wolfgang Rattay)

La Unión Europea ha aprobado este lunes un reglamento que establece nuevas medidas comerciales para proteger a la industria del acero de los “efectos negativos relacionados con el comercio derivados del exceso de capacidad mundial” y ante una competencia que proviene principalmente de China.

La normativa adoptada este lunes por el Consejo de la UE establece reducir a 18,34 millones de toneladas el volumen de acero que puede entrar al mercado único libre de aranceles y aumentar al 50% el arancel a este producto por encima de esa cuota, desde el 25% que aplica actualmente.

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El reglamento entrará en vigor el próximo 1 de julio tras su publicación en el Diario Oficial de la UE. El objetivo de la norma es proteger a una industria que genera aproximadamente 300.000 puestos de trabajo directos, mientras discute la posibilidad de aplicar nuevos instrumentos comerciales contra Pekín para equilibrar una relación económica que la Comisión Europea considera “insostenible”, según EFE.

Estos nuevos pasos permitirán sustituir a la actual medida de salvaguardia para el sector siderúrgico comunitario, que expira el 30 de junio de 2026, “garantizando así la protección continua del sector siderúrgico de la UE”, recoge la web del Consejo de la UE.

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Estas son las principales medidas que introduce el nuevo reglamento destinado al sector siderúrgico:

Sistema revisado de contingentes arancelarios

El reglamento introduce un sistema revisado de contingentes arancelarios para diversas categorías de productos siderúrgicos con un volumen total anual de 18,34 millones de toneladas.

A través de este sistema se busca “mitigar los efectos negativos en el comercio derivados del exceso de capacidad estructural mundial”. Una vez que se supere este límite, el acero adicional pasará a pagar un arancel del 50% (hasta ahora en el 25%) sobre su valor para disuadir importaciones excesivas y el desvío de flujos comerciales.

Asimismo, la norma ofrece flexibilidad a los operadores económicos, permitiendo el traspaso de los contingentes no utilizados de un trimestre a otro, siempre dentro del mismo año.

Un empleado trabaja en el alto horno de la siderúrgica brasileña (REUTERS/Alexandre Mota)
Un empleado trabaja en el alto horno de la siderúrgica brasileña (REUTERS/Alexandre Mota)

La Comisión Europea tendrá la capacidad de ajustar los volúmenes de los contingentes arancelarios en el futuro, manteniéndolos siempre dentro de una horquilla de entre 14,4 y 22,2 millones de toneladas. Estos cambios dependerán de factores como la evolución de la demanda o eventuales problemas de suministro.

Controles de transparencia en el origen del acero

La UE obligará a las empresas a demostrar de qué país procede realmente el acero que importan. Para ello, los importadores deberán presentar determinados documentos, como un certificado de fábrica, que indiquen dónde se fabricó el acero por primera vez, desde el momento en que se fundió y tomó su forma inicial.

Con esta medida, el organismo comunitario quiere evitar que algunos países como China traten de esquivar los aranceles enviando el acero a otro país para modificarlo antes de venderlo a Europa como si tuviese otro origen.

Países excluidos de estas medidas

Las importaciones procedentes de Islandia, Liechtenstein y Noruega (países miembros de la Asociación Europea de Libre Comercio (AELC) quedarán “expresamente excluidas” de la aplicación de estos contingentes arancelarios, debido a su estrecha integración en el Espacio Económico Europeo.

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