
Durante la conmemoración de la Constitución de 1978, Francina Armengol subrayó la necesidad de no confiarse frente a posibles riesgos que amenacen los avances alcanzados en democracia, solicitando unidad para proteger la Carta Magna. De acuerdo con información de la agencia Europa Press, la presidenta del Congreso hizo un llamado explícito a “proteger” la Constitución y a no “bajar la guardia”, alertando que nadie debe creerse “a salvo” en el contexto actual.
En su intervención, según consignó Europa Press, Armengol destacó que el pacto constitucional que surgió durante la Transición fue el motor de una profunda transformación política y social en España. Ese acuerdo, recordó, permitió al país dejar atrás la dictadura, instaurar un sistema democrático, establecer una monarquía parlamentaria y aprobar la Constitución de 1978, que sentó las bases tanto del Estado de Bienestar como de la España autonómica.
Armengol señaló que, gracias a ese texto constitucional, España desplegó derechos y libertades anteriormente suprimidos y logró consolidarse dentro del marco europeo, participando en los procesos de desarrollo técnico y social. En palabras atribuidas por Europa Press, la presidenta del Congreso valoró que la transición supuso “la heroicidad colectiva de una sociedad por muchos años silenciada” y que la democracia naciente de entonces ha evolucionado hasta convertirse en una de las democracias “más sólidas del mundo actual” y en un referente europeo.
El medio Europa Press detalló que Armengol recordó que la Constitución ha permitido que España disponga de una democracia plena, capaz de enfrentar el paso del tiempo y abierta a reformas cuando resulten necesarias. Insistió en que esta apertura a los cambios debe acompañar siempre la voluntad de mantener la protección y la vigencia del texto constitucional.
Durante su discurso, la presidenta del Congreso advirtió que el escenario mundial exige no bajar la guardia, ya que la fortaleza democrática, que ha resistido diversas crisis y tensiones, sigue siendo crucial para la convivencia pacífica y el mantenimiento de una sociedad libre e igualitaria, así como del Estado social y de Derecho. “No nos engañemos, nuestra fortaleza democrática, que ha soportado duros embistes y que se erigió en equilibrio a pesar de las tensiones, ha de seguir sosteniendo y permitiendo nuestra convivencia pacífica, nuestro Estado social y de Derecho, nuestra sociedad libre e igualitaria”, advirtió, según recogió Europa Press.
Armengol instó a evitar la autocomplacencia y los extremos, pidiendo a la ciudadanía y las fuerzas políticas que “remen en la misma dirección”, ya que la defensa de la democracia corresponde al esfuerzo conjunto de la sociedad. Recordó que la construcción y consolidación de la democracia fue un logro comunitario hace casi cinco décadas y debe seguir siéndolo en el presente y en el futuro.
Europa Press detalló que la presidenta rememoró los casi cincuenta años transcurridos desde la aprobación de la Constitución y la importancia de continuar defendiendo los valores fundamentales de la Transición. Su intervención recalcó que la labor emprendida para asegurar la democracia es permanente y requiere participación activa y vigilancia por parte de todos los sectores sociales y políticos, tanto en el contexto actual como ante los retos que puedan surgir en adelante.


