Madrid, 14 feb (EFE).- El cambio climático y las plagas pasan cada vez más factura a los cultivos agrícolas y la Unión Europea (UE), después de un largo recorrido, aprobará previsiblemente en el segundo semestre de 2026 un reglamento para poder desarrollar semillas resistentes a sus efectos mediante las nuevas técnicas genómicas (NTGs).
Europa se subirá así al tren de países que ya las utilizan para producir cultivos más resistentes, con mejores rendimientos ante el estrés hídrico por sequías o con propiedades más saludables, como ya sucedió en el ámbito médico con el desarrollo de vacunas contra la covid.
Gracias a las "tijeras" del Crispr-Cas9, que permite editar el propio ADN de una planta, en Japón se comercializa desde 2021 un tomate con alto contenido del aminoácido GABA, asociado a la reducción de presión arterial.
Esa misma tecnología ha permitido que en Estados Unidos se vendan desde 2023 champiñones que no se oscurecen al cortarse y desde 2024 lechuga romana que dura más tiempo fresca.
En España, las organizaciones agrarias de la alianza ALAS (Asaja, COAG, UPA, Cooperativas Agro-alimentarias, Fepex y Aeacsv); la industria que desarrolla semillas (Anove) y la que procede a su multiplicación (Aprose) llevan años demandando un marco legal específico para las NTG.
Estas nuevas técnicas no existían en 2001, cuando se adoptó en la UE la norma sobre organismos modificados genéticamente (OMG), de la que ahora dependen.
La Alianza por una Agricultura Sostenible (ALAS) ha reiterado su "firme apoyo" a una regulación específica para las NTGs aplicada a la mejora vegetal, ya que, según ha explicado a EFE su presidente, Juan Ignacio Senovilla, se convertirá en una "tecnología fundamental" para los cultivos del país.
La agricultura española ha sufrido "un aumento en la exposición a los efectos adversos del cambio climático que amenaza la productividad de los cultivos y la competitividad de las explotaciones", ha lamentado Senovilla, a lo que se suma la "drástica reducción de herramientas eficaces para la protección de cultivos" aprobada en la UE.
"En este contexto, es urgente contar con nuevos materiales vegetales que proporcionen al sector producciones más resilientes y adaptables al estrés climático y a las consecuencias de plagas y enfermedades. Las NGTs son la mejor innovación que nos aportan los avances científicos", ha sentenciado.
La responsable de Asuntos Regulatorios de la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove), Almudena de la Cruz, prevé que el reglamento de NTGs, si el pleno del Parlamento Europeo lo aprueba en abril como se espera, podría aparecer en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) "en la segunda mitad de 2026".
Ha precisado que su "aplicación efectiva" podría empezar "a finales de 2027 o a lo largo de 2028, en función de las disposiciones transitorias que se incluyan".
Y ha recordado que la UE también ultima la modernización de las normas sobre material vegetal de reproducción (MVR), que este año se negociarán en trílogos -reuniones entre el Parlamento Europeo, el Consejo de la UE y la Comisión Europea- para su posterior publicación en 2027 y aplicación en 2028 o 2029.
Para De la Cruz, el nuevo marco regulatorio representará "una oportunidad para potenciar la innovación y la competitividad de la mejora vegetal" en la UE, donde operan empresas internacionales que sí investigan y trabajan con NTGs fuera de la frontera comunitaria.
"Permitirá utilizar las herramientas de edición genética con mayor rapidez que con las antiguas reglas OMG y abre la puerta a desarrollar variedades más resistentes al cambio climático y a plagas o con mejores rendimientos", como -por ejemplo- semillas de tomate resistentes al virus rugoso, ha agregado.
El presidente del grupo de obtentores de la Asociación Profesional de Empresas Productoras de Semillas Selectas (Aprose), José María Fontán del Junco, ha afirmado que se "facilitará la comercialización en la UE de nuevas variedades de semillas más adaptadas a fenómenos climatológicos adversos y más sostenibles y eficientes en el uso de recursos limitados", como el agua en España.
La futura reglamentación NTG todavía tiene en su camino algunas cuestiones que resolver relativas a las patentes, al papel que jugará la semilla certificada o a la diferenciación entre las versiones mejoradas de una planta y la variedad original, como apuntan desde el sector obtentor.EFE

