Testigos del caso Pujol apuntalan la sospecha de financiación irregular en campañas de CDC

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Madrid, 12 feb (EFE).- Varios testigos del juicio contra la familia Pujol han apuntalado este jueves las sospechas de la acusación de que CDC se pudo financiar irregularmente a través de créditos a empresas que trabajaban para sus campañas electorales, avalados por las cuentas en Andorra del hijo mayor del expresident.

Cargos de Altraforma y New Graphic, que trabajaron para la extinta formación, han declarado hoy como testigos en el juicio que se sigue en la Audiencia Nacional contra la familia Pujol y una decena de empresarios por el origen de la fortuna oculta en Andorra, que la Fiscalía cree amasaron con comisiones ilegales.

Con esos testigos, la Fiscalía y la Abogacía del Estado pretenden indagar los créditos que Fibanc concedió a las empresas Hispart, Altraforma y Winner Graph, proveedoras en campañas electorales de CDC, y que según las acusaciones en realidad eran para la formación nacionalista, que supuestamente devolvió una parte mientras que el resto lo pagaron empresas beneficiarias de contratos públicos.

Ante el tribunal ha comparecido Manuel Giménez-Salinas, administrador de la empresa de publicidad Altraforma que en 2018 fue condenado por la Audiencia de Barcelona por facilitar el pago de comisiones ilegales a CDC a través del Palau de la Música.

El empresario, que conoce al expresidente catalán de "saludos y buena suerte" por la etapa en que formó parte del Comité Olímpico de Barcelona, ha dicho no saber nada acerca del préstamo de 50 millones que Altraforma firmó en 1999 y se ha remitido a la que fuera directora financiera de la sociedad, ya fallecida.

Sin embargo, sí ha reconocido que la extinta CDC les "echó una mano en algún momento" para obtener financiación cuando Altraforma necesitaba dinero para pagar sus servicios en campañas electorales.

El testigo ha dicho desconocer si Altraforma devolvió el crédito investigado -"supongo que sí", ha apuntado-, y en cualquier caso ha negado que su empresa prestara servicios a la constructora Benito Arnó cuando el fiscal le ha recordado que el préstamo lo acabó pagando esta sociedad, implicada en el caso 3% de financiación ilegal de CDC.

Tras su testimonio, se ha escuchado en la sala a Guillem Recolons, exsubdirector de Altraforma, quien ha asegurado no saber nada del crédito de Fibanc porque "no estaba detrás" del asunto, pero ha apuntado que no le consta que la empresa tuviera que recurrir a préstamos dado que estaba "financieramente saneada".

Según la versión del testigo, publicista de formación y que llevaba el "día a día" con los clientes, Altraforma solía trabajar para campañas de CDC, donde su contacto era el exdirigente David Madí, investigado en una derivada del 3%. Conoció al expresident Pujol por una campaña institucional que hizo para la Generalitat.

En la línea del administrador de Altraforma, ha afirmado asimismo que no recuerda que su empresa hiciera trabajo alguno para Benito Arnó.

Otro de los testigos de hoy relacionados con la financiación de CDC ha sido Carles Herrándiz, exresponsable de New Graphic, que se ha desmarcado del préstamo de 100 millones de las antiguas pesetas que su empresa firmó en 1999, hasta el punto de no reconocer su firma en el contrato.

Según Herrándiz, que fue militante de CDC, su empresa nunca pidió un préstamo por esa cantidad -"seguro que no", ha insistido-, ni solicitó el aval de Jordi Pujol Ferrusola. Ademas, ha negado cualquier relación con las empresas beneficiarias de obra pública que según la Fiscalía acabaron pagando el crédito.

Al margen de las empresas proveedoras de CDC, otro de los testigos relevantes de la jornada ha sido Jaume Roma, exconseller de Obra Pública y del Servei Català de la Salut (SCS) en 1995, en la etapa de Jordi Pujol, que fue investigado por favorecer a una empresa que le construyó un chalé, causa que fue archivada en 2001.

Roma ha sido interrogado en relación a un documento incautado en el despacho de Jordi Pujol Ferrusola relativo a dos pagos de 2003 por un total de 131.478 euros a una empresa del hijo del expresident, facturas que el exconseller ha justificado como una "remuneración" por haberle "presentado" empresarios para un proyecto en Argentina.

Según Roma, que montó una consultoría tras abandonar el Govern a raíz de su imputación, el proyecto consistía en la puesta en marcha de un hospital en Argentina de gestión privada. "Y yo sabía que Jordi Pujol conocía a mucha gente en el país", ha añadido.

El testigo, amigo de la familia y especialmente de Pujol Ferrusola, ha señalado que no recuerda quiénes eran esos empresarios que el acusado le presentó y ha admitido que no existe ningún tipo de contrato del servicio ni documento que acredite las gestiones, porque todo se acordó "de palabra".

También ha declarado como testigo Santos Esteban Aranda, administrador de la sociedad Creaciones e Investigaciones Electrónicas S.L., del sector de máquinas recreativas, que ha dicho que conoció a Pujol Ferrusola en un evento del gremio en México y, tras varias reuniones, este le propuso en 2017 participar en negocios relacionados con el mercado mexicano del juego.

El fiscal le ha preguntado al testigo si sabía que cuando Jordi Pujol Ferrusola le hizo esta propuesta este ya estaba incurso en este procedimiento y tenía vigente una prohibición judicial de disponer de su patrimonio.

Al respecto Aranda ha relatado: "Cuando entramos a comer me dijo 'seguramente nos estén grabando y vigilando' pero yo no estoy acostumbrado a estas cosas y me lo tomé a risa".

El fiscal le ha preguntado entonces por qué en una conversación de WhatsApp Pujol Ferrusola le transmitió la preocupación de que trascendiera su vinculación con licencias de juego mexicanas, a lo que ha respondido que "las licencias de México son públicas y las puede ver cualquiera". EFE

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