Turull (Junts) exige que la Generalitat asuma la dirección de Rodalies y lo ponga en manos de FGC

Turull acusa al Gobierno central y catalán de incapacidad ante los problemas ferroviarios, reclama transferir el control del sistema de cercanías a Ferrocarrils de la Generalitat e insta a los ciudadanos a movilizarse para exigir soluciones urgentes

Guardar
Imagen ZX5NPVCCCRHZXM5CISSHYHUC7E

Jordi Turull, secretario general de Junts, señaló a ERC y Comuns como responsables de haber sellado lo que describió como un "pacto de la resignación y de la renuncia" durante el proceso de investidura del presidente de la Generalitat, Salvador Illa. A partir de esta postura, Turull aseguró que solo un “giro de 180 grados” podría propiciar la apertura de una negociación sobre los presupuestos catalanes, dejando claro que Junts no apoyaría los acuerdos presupuestarios mientras el Govern sostenga políticas que, en su opinión, profundizan el empobrecimiento de las clases medias y trabajadores. En cuanto a la gestión de Rodalies, el dirigente alertó sobre una situación que calificó como un secuestro de la movilidad y una amenaza a la seguridad de los usuarios, insistiendo en la urgencia de un cambio en la dirección del sistema ferroviario.

Según informó la prensa presente en la 175 Fira de la Candelera de Molins de Rei, en Barcelona, Turull reclamó que la Generalitat asuma la dirección del servicio de Rodalies y lo delegue en Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC). Fundamentó esta petición en los recientes incidentes registrados en la red de cercanías y cuestionó la capacidad de Renfe para solucionar los problemas de fondo. El dirigente recalcó: “Renfe tiene que marcharse de Cataluña y el primer paso es que la Generalitat asuma la dirección del servicio”. Turull sostuvo que la gestión de FGC proporcionaría un salto cualitativo al sistema ferroviario catalán, al considerar a esta empresa pública como un operador de referencia.

PUBLICIDAD

El medio detalló que Turull criticó de forma explícita la gestión tanto del Gobierno central como de la Generalitat en materia ferroviaria. Consideró que ambas administraciones han demostrado “incompetencia” en la respuesta a una sucesión de incidencias en los servicios de Rodalies en las últimas semanas. Turull señaló que la situación derivada de estos problemas técnicos y operativos afecta no solo al normal desplazamiento diario de miles de ciudadanos, sino también a su seguridad, profundizando la frustración social con las administraciones responsables.

Al referirse al papel del Govern catalán, Turull instó a abandonar lo que definió como “resignación”. Lo desafió, en su condición de titular del servicio, a rescatar la parte del contrato actualmente en manos de Renfe para así asumir plenamente la dirección de Rodalies, delegándola a su vez en FGC. Destacó que, en su opinión, la resignación y la búsqueda de excusas no resultan útiles ante los desafíos que enfrenta el sistema ferroviario en Cataluña. Frente a esto, abogó por una actitud de “más ambición” que evite, según sus palabras, la “sumisión a Madrid”.

PUBLICIDAD

En línea con estas críticas, Turull emitió un mensaje dirigido a la ciudadanía catalana, llamando a la movilización ante lo que describió como una cadena de incompetencias y renuncias que afectan a un servicio esencial. “Ya basta de tanta incompetencia, ya basta de tanta renuncia”, expresó en sus declaraciones recogidas por los medios presentes. A su juicio, la movilización de la sociedad catalana resulta necesaria para exigir soluciones urgentes y efectivas para el sistema de Rodalies.

Turull también hizo referencias a la idoneidad de FGC para asumir la gestión. Aseguró que Ferrocarrils de la Generalitat cuenta con activos y talento suficientes para abordar los retos actuales del sistema de cercanías, y expresó confianza en que Cataluña dispone de los recursos necesarios para dirigir el sector ferroviario sin depender de estructuras estatales que considera ineficaces para resolver los problemas de fondo.

Sobre el debate presupuestario, Junts defendió que sus propuestas están orientadas a proteger sin complejos a las clases medias y trabajadoras en Cataluña. Sin embargo, Turull puso de manifiesto que, bajo las condiciones actuales y con los acuerdos de investidura firmados por Illa con ERC y Comuns, no existe margen para el apoyo a los presupuestos presentados por el actual Govern. Según explicó el dirigente, solo modificar radicalmente la orientación de estas políticas abriría la puerta a una negociación real.

De acuerdo con la información publicada por medios presentes, Turull insistió en que la alternativa defendida por su formación política se basa en la aspiración de dotar a Cataluña de mayor control operativo y estratégico sobre infraestructuras esenciales. Esta postura, según argumentó, busca romper la lógica de “sumisión” al Gobierno central y favorecer una gestión más próxima y eficaz de los servicios públicos. La intervención de Turull se produjo tras semanas de incidentes en la red ferroviaria, lo que incrementó la presión política y social sobre la necesidad de reformas profundas en su funcionamiento y gobernanza.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD