Puente dice que caerá quien tenga que caer:"si soy yo, tendré que ser si es que tengo alguna responsabilidad"

El titular de Transportes enfrenta presiones políticas tras el siniestro de Adamuz, reafirma su inocencia ante el reclamo de dimisión del PP y asegura que la investigación determinará responsables sin excluirse si hubiera alguna implicación propia

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Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, expresó que asume la posibilidad de ser destituido si se determina alguna implicación suya en la tragedia ferroviaria de Adamuz, considerando esencial depurar responsabilidades tras el siniestro. El accidente, que involucró a los trenes Iryo y Alvia en Córdoba y dejó un saldo de 46 personas fallecidas y más de cien heridas, ha provocado fuertes críticas y exigencias de renuncia por parte del Partido Popular (PP) y Esquerra Republicana de Catalunya (ERC). Según consignó Europa Press, Puente afirmó en una entrevista televisiva que “caerá quien tenga que caer, si soy yo, pues tendré que ser si es que tengo alguna responsabilidad”.

De acuerdo con Europa Press, el ministro rechazó las acusaciones de opacidad y falsedad lanzadas desde el PP, manifestando su malestar por tener que afrontar cuestionamientos en un contexto marcado por la gestión de las consecuencias del accidente. Puente remarcó que su propósito es conocer con claridad el origen del suceso y evitar así que se repita en el futuro. “Eso es lo único que me importa”, subrayó el titular de la cartera de Transportes, agregando que “si alguien ha contribuido con su acción o con su omisión a causar estos hechos, que caiga quien tenga que caer”.

Durante la entrevista con Televisión Española, reflejada por Europa Press, el ministro recalcó que no ha mentido en ninguna ocasión respecto a los hechos y que no tiene ningún interés particular en atribuir el accidente a un fallo específico en el tren, la vía o la catenaria. Subrayó que su principal objetivo sigue siendo esclarecer los hechos y que toda persona o entidad con responsabilidad debe rendir cuentas ante las investigaciones en curso.

El ministro también enfatizó que las acusaciones en su contra le han generado un “disgusto terrible”, pues consideró que su prioridad ahora debe centrarse en atender a las víctimas y gestionar la recuperación de la infraestructura dañada, además de colaborar en el análisis de las causas del accidente. Criticó la estrategia empleada por la oposición al incidir en informaciones que atribuyó como “manifiestamente falsas o tendenciosas”, sosteniendo que estas pretenden atribuir responsabilidades personales incluso antes de conocerse los resultados de la investigación técnica y judicial.

Puente argumentó que ha proporcionado información de forma amplia y accesible a los ciudadanos y a las autoridades competentes. Según detalló Europa Press, el ministro defendió su gestión informativa indicando que ha ofrecido dos ruedas de prensa de más de dos horas y ha concedido dieciséis entrevistas desde el accidente. Rechazó la acusación de ocultamiento al recordar que ha puesto a disposición del presidente de la Junta de Andalucía y de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) todo el material relevante que posee su ministerio, del mismo modo que lo ha hecho ante el Parlamento.

El responsable de Transportes añadió que espera que los procedimientos en curso permitan conocer los hechos con precisión y asignar las responsabilidades correspondientes. Puente lamentó que, de acuerdo con su percepción, una parte de la oposición no busque esclarecer la verdad sino más bien atribuir la culpa de manera anticipada. Confirmó que comparecerá ante el Pleno del Congreso para ofrecer explicaciones, lo mismo hará el presidente y también los responsables de Adif y Renfe, quienes declararán en la Comisión de Transportes. Garantizó que continuará dando explicaciones en la medida de lo posible.

Respecto a las exigencias de dimisión provenientes tanto del PP como del presidente de ERC, Oriol Junqueras, y de otros partidos como Junts, Puente restó importancia a esas solicitudes. Interpretó la posición de ERC dentro del contexto de una situación complicada que afecta estos días al servicio de Rodalies en Cataluña, donde los usuarios han afrontado dificultades. El ministro indicó que no es la primera vez que se le pide a un ministro de Transportes que dimita y recordó reprobaciones previas impulsadas por Junts en el Parlamento.

Sobre el conflicto relacionado con las inversiones en la red de Rodalies, Puente pidió paciencia a los usuarios y defendió la magnitud de los recursos actualmente destinados por el Gobierno para mejorar la infraestructura. Señaló que existe una tensión discursiva entre quienes afirman que el Ejecutivo central prioriza en exceso a Cataluña y quienes sostienen que la inversión dedicada a la comunidad es insuficiente. Sostuvo que “ni una tesis ni otra son ciertas” y defendió que las inversiones efectuadas por el ministerio son las adecuadas para mantener y mejorar el servicio.

El ministro reiteró su disposición a asumir cualquier responsabilidad que pudiera corresponderle tras el resultado de las investigaciones. Ante la presión política, Puente insistió en que la verdad presidirá la identificación de responsables y enfatizó que su conducta durante la crisis ha sido transparente. Europa Press recogió sus palabras en el sentido de que no cree que se le pueda imputar ningún empeño de ocultamiento: “Yo más no puedo hacer, ni creo que nada más se me pueda pedir en este momento”.

La crisis abierta tras el accidente en Adamuz mantiene al gobierno y, en particular, al Ministerio de Transportes bajo una fuerte vigilancia pública y política, mientras avanzan las diferentes comparecencias e indagaciones encaminadas a esclarecer plenamente lo ocurrido y a depurar posibles responsabilidades, según publicó Europa Press.