León, 17 ene (EFE).- El exjugador profesional de baloncesto Urbano González ha fallecido este sábado a consecuencia de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) que padecía desde hacía tres años y medio.
Urbano González ha sido un referente del deporte leonés, un empresario de la apicultura ecológica y una de las voces más reivindicativas con una enfermedad "devastadora y cruel".
Con esas palabras ha definido este sábado en redes sociales la ELA Ana Carlota Amigo, esposa de Urbano González, que fue consejera de Empleo de Castilla y León por Cs, y que ha informado por esa vía del fallecimiento de una persona que ha sido "ejemplo para todos".
"Aunque hoy siento que me han arrancado el corazón quiero agradecerte amor estos 24 años de pasión, complicidad, familia, felicidad. Ahora te toca descansar en paz", ha escrito Amigo en sus redes sociales.
Ha definido a Urbano González como "un ejemplo de pasión por la vida, de superación de obstáculos y de lucha contra la ELA, una enfermedad tan devastadora como cruel".
"Vuela feliz y cuídanos desde el lugar en el que estés", ha concluido su esposa.
Urbano González Escapa fue jugador profesional de baloncesto, bombero y apicultor y desde julio de 2022 vivía, según sus propias declaraciones, "encerrado en su propio cuerpo".
En los últimos años había reivindicado desde su silla de ruedas más ayudas para la enfermedad por considerar que la falta de estas obligaba a optar por la eutanasia a muchos enfermos que en realidad querían seguir viviendo.
Desde su diagnóstico en julio de 2022, Urbano González ha abanderado la causa de la ELA en la provincia de León y también en la autonomía, algo de lo que se sentía orgulloso, como de haber sido un ejemplo para muchos otros enfermos diagnosticados después que él o a quienes la enfermedad les avanzaba de una forma más lenta.
La última de las iniciativas que había puesto en marcha es un libro, ‘La abeja que enfermó de ELA’, una obra elaborada por la docente Diana Emperador con fines benéficos que relata la historia de Urbano, empresario de la apicultura ecológica desde 1994, cuando abandonó las canchas de baloncesto. EFE
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