El exjefe de Bomberos dice a la jueza de la dana que a las 18.13 del 29-O ya propuso un texto de Es Alert

El antiguo responsable de operativos declaró ante la instructora que sugirió enviar una advertencia a la ciudadanía a las 18.13 del 29 de octubre, pero desconoce qué sucedió después con el aviso ni por qué se modificó

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Durante la comparecencia del antiguo inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia ante la jueza encargada de indagar la gestión de la dana que afectó a la provincia el 29 de octubre de 2024, se reveló que José Miguel Basset, quien lideró el operativo de emergencia ese día, propuso a las 18.13 horas el envío de un texto mediante el sistema Es Alert para indicar a la población que permaneciera en sus domicilios. Según informó el medio, Basset manifestó que desconocía qué ocurrió después con dicho aviso ni los motivos de su modificación, sosteniendo que finalmente se envió un mensaje diferente a las 20.11 horas.

De acuerdo con lo informado por el medio, la comparecencia de Basset se centró en esclarecer dos aspectos clave en la investigación: la supuesta retirada de los bomberos que vigilaban el barranco del Poyo durante la riada y las posibles reticencias acerca del envío de la alerta a la ciudadanía. El antiguo jefe operativo señaló que el día de la dana no tuvo conocimiento sobre la retirada de efectivos de vigilancia en el barranco mencionado y que se enteró de esa decisión días después a través de la prensa. Recalcó durante su testimonio que estuvo trabajando en la Central de Bomberos durante la mañana, principalmente pendiente de los rescates iniciales, y explicó que no se encontraba en la sala de Comunicaciones, donde se gestionó la retirada de los bomberos.

Al acercarse la tarde, detalló que, tras una notificación del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi), se trasladó al Centro de Emergencias de L'Eliana. Según consignó el medio, Basset describió que la reunión del Cecopi comenzó a las 17 horas, donde los distintos miembros presentaron informes sobre la situación. Hacia las 17.30 horas, se reportó un elevado riesgo de rotura en la presa de Forata y la posible ocurrencia de un desbordamiento, escenario que motivó que Jorge Suárez, subdirector de Emergencias, sugiriera enviar una advertencia a la ciudadanía. Suárez propuso un texto en el que se indicaba a la población que subiera a niveles elevados, aunque, de acuerdo con el testigo, nadie respondió directamente a esa propuesta. Basset agregó que los mensajes de alerta a la población obedecen a un protocolo y que el grupo de comunicación especializado es responsable de su redacción.

En el transcurso de esos minutos, precisó Basset, realizó a las 18.13 horas su sugerencia para el contenido de un aviso Es Alert, recomendando comunicar a la población que, debido a las intensas lluvias, permanecieran en sus domicilios y siguieran la información oficial. Expuso que, tras esta sugerencia, ya no tuvo información sobre el destino de ese mensaje, ya que en ese momento la atención se centró en la emergencia por la situación de la presa de Forata. Relató, según publicó el medio, que más adelante, durante una pausa en la reunión, Suárez y la entonces consellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, estuvieron revisando el texto del mensaje, pero él mismo no participó en ese ajuste y desconoce por qué se cambió el contenido final enviado posteriormente.

Cuando se le preguntó si recibió objeciones a la propuesta de recomendar que las personas se mantuvieran en sus domicilios, respondió negativamente y descartó que alguien lo hubiera interpretado como una orden de confinamiento o que esa decisión compitiera a la Delegación del Gobierno. Remarcó además que ignora las razones por las que se envió un mensaje distinto —que apelaba a "evitar desplazamientos" en vez de "permanezcan en sus domicilios"— y desconoce también el motivo por el que se remitió la alerta a toda la provincia, aclarando que esa resolución no se adoptó en el Cecopi.

El medio detalló que durante la declaración judicial, Basset también fue interrogado por el segundo Es Alert enviado a las 20.57 horas. El antiguo jefe de Bomberos declaró que ni lo conocía ni se discutió su envío dentro del Cecopi. Sobre las posibles diferencias con Suárez acerca de la emisión del mensaje, aseguró que la supuesta conversación fue muy breve, de entre dos y diez minutos, y sostuvo que eso no generó ningún retraso relevante en el procedimiento de alerta.

La investigación judicial analiza además si existieron intervenciones políticas o técnicas que influyeran en la gestión de la alarma y las operaciones de emergencia. En el procedimiento figuran como investigados la exconsellera de Justicia e Interior, Salomé Pradas, y su antiguo segundo, Emilio Argüeso. La instrucción se desarrolla tras el balance de 230 víctimas mortales como consecuencia de la catástrofe. Basset, catalogado como testigo clave, respondió ante la jueza que las intervenciones de los bomberos a lo largo de la mañana apuntaban a un peligro para la vida de las personas, principalmente en la zona de la Ribera Alta y el municipio de Carlet.

Según reflejó el medio, en el Cecopi también se tenía conocimiento del riesgo en las localidades de Utiel y Requena. El alcalde de Requena comunicó que su municipio presentaba una situación crítica, con personas que se estaban ahogando. Basset indicó que la primera muerte se confirmó en Utiel dentro del Cecopi, aproximadamente entre las 18.30 y las 19 horas, y negó que existiera información de víctimas mortales a las 16 horas, refutando así que Pradas tuviera conocimiento de fallecidos a esa hora. Preguntado por la interacción de los miembros del Cecopi con los medios de comunicación autonómicos, el testigo rechazó esa opción y mencionó que existía actividad del gabinete de prensa de la consellera, pero no sabía exactamente qué estaban difundiendo.

Se planteó asimismo la cuestión acerca de la consciencia del Cecopi respecto al riesgo existente en el barranco del Poyo. José Miguel Basset aseveró que los integrantes del centro operativo no disponían de esa información. El abogado presentó un video en el cual, a las 19.12 horas, Basset consultaba el mapa del barranco del Poyo; él respondió que en ese momento analizaba el curso del agua aguas abajo de Utiel y no supervisaba específicamente la zona del barranco.

El medio reportó que José Miguel Basset acudió a los juzgados de Catarroja tras las 9.15 horas, donde varios periodistas aguardaban para recoger sus declaraciones. A preguntas sobre si detuvo la emisión de la alerta o si introdujo reparos que pudieran interpretarse como oposición a informar a la población para evitar “alarmismo”, tal como había manifestado el subdirector Suárez, Basset respondió que no realizaría declaraciones fuera del juzgado y que todas sus respuestas se aportarían en sede judicial. Posteriormente, ante la jueza, declaró que tenía plena conciencia de la necesidad de lanzar un aviso a la ciudadanía dadas las circunstancias de gravísimo riesgo.

Tal como publicó el medio, los protocolos sobre comunicaciones de emergencia en el Consorcio de Bomberos y la administración autonómica establecen quién redacta y decide el envío de avisos a la población. Basset explicó que la herramienta Es Alert se utiliza desde hace tiempo como método estándar de comunicación de riesgos a la ciudadanía. Aunque la investigación judicial sigue su curso, la declaración del exjefe de Bomberos contextualiza las decisiones y procesos que llevaron a la difusión de los mensajes de alerta durante la jornada trágica, un episodio que abrió un intenso debate sobre la actuación de las autoridades y la eficacia de los sistemas de emergencia en la provincia de Valencia.