IU apoya el levantamiento en Irán, pero espera que el país no vuelva a la monarquía o a un gobierno proestadounidense

El vocero del grupo parlamentario de izquierdas en España expresó su respaldo a las movilizaciones iraníes, rechazó posibles regresos a antiguos sistemas políticos e insistió en que sólo una alternativa progresista respondería a las demandas sociales actuales

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Enrique Santiago, portavoz de Izquierda Unida en el Congreso de los Diputados y secretario general del Partido Comunista de España, cuestionó la posibilidad de que Irán vuelva a adoptar un modelo político monárquico o un gobierno alineado con Estados Unidos e Israel. Santiago planteó que solo una propuesta progresista podría canalizar adecuadamente las demandas sociales manifestadas en las protestas actuales, según consignó el medio de origen.

De acuerdo con la información reportada, la declaración de Santiago se produjo el martes a través de la red social 'X', donde expresó el respaldo de Izquierda Unida al movimiento de protesta contra el régimen teocrático establecido en Irán. “Nuestro apoyo al levantamiento popular contra el régimen teocrático iraní. Irán no puede volver ni a la monarquía, ni a un gobierno pro-EEUU manejado por Israel. Irán necesita un gobierno de izquierdas”, señaló el portavoz parlamentario, según publicó la fuente referida.

Este posicionamiento se enmarca en un contexto de movilizaciones ciudadanas que reclaman cambios en la estructura de poder de la República Islámica. El vocero de Izquierda Unida manifestó que el apoyo al levantamiento no implica convalidar alternativas consideradas regresivas por la organización. Según detalló el medio, Santiago subrayó la importancia de evitar el retorno a sistemas políticos del pasado o a gobiernos conformados bajo influencia directa estadounidense, e hizo hincapié en la necesidad de un futuro político distinto basado en principios de izquierda.

El dirigente parlamentario extendió su crítica a la actuación exterior de Estados Unidos, específicamente en relación con Venezuela. Según informó el medio, Santiago rechazó la decisión del entonces presidente estadounidense Donald Trump de instruir que los ingresos correspondientes a la venta de petróleo venezolano fueran gestionados por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Esta medida fue interpretada desde Izquierda Unida como una forma de injerencia y de presión sobre el gobierno venezolano legítimo.

Asimismo, el portavoz integró en su análisis una posición crítica hacia la política comercial entre la Unión Europea y el Mercosur. El medio consignó que Santiago se manifestó en contra del acuerdo alcanzado entre ambos bloques, argumentando que favorece a grandes corporaciones multinacionales en detrimento de los intereses de los productores agrícolas y ganaderos que operan bajo modelos sociales y profesionales. Expresó que este acuerdo podría traer consecuencias negativas para el sector primario en Europa y América Latina.

Santiago, según explicó el medio, planteó la postura de la formación política Izquierda Unida en cuanto a que solo un gobierno de orientación progresista respondería a los retos sociales y económicos, tanto en Irán como en otras regiones sometidas a presión externa o contracorrientes internacionales. El portavoz mantuvo que los procesos de cambio político no deberían desembocar en fórmulas de gobernanza percibidas como avances en sentido opuesto al progreso social, y reafirmó el compromiso del grupo parlamentario de izquierda con las luchas ciudadanas en contextos de conflicto político o represión, siempre desde una perspectiva alternativa, alejada de los escenarios impulsados por intereses extranjeros o conservadores.

Tanto las declaraciones de Santiago como las posiciones expresadas por Izquierda Unida reflejan una oposición explícita a opciones consideradas anacrónicas para sociedades en proceso de transformación, así como una desconfianza respecto de los proyectos de gobierno surgidos bajo la tutela internacional. El medio recogió que el dirigente insistió en que las alternativas progresistas serían las únicas capaces de canalizar las aspiraciones de los sectores sociales que protagonizan las protestas.