
Durante una entrevista concedida a la revista italiana 'L’Espresso', el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, recalcó que los países occidentales no pueden solicitar el respaldo internacional para Ucrania mientras aplican criterios diferentes cuando se evalúan otros escenarios de conflicto, como el de Israel y Palestina. Al recibir el reconocimiento como Persona del Año por parte de la publicación italiana, Sánchez enfatizó la relevancia de sostener una política exterior alineada con la coherencia y el respeto al Derecho Internacional, según publicó ‘L’Espresso’.
El mandatario español apuntó que Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, ejecuta operaciones extrajudiciales en proximidades de las costas venezolanas para combatir el narcotráfico, lo que, desde su perspectiva, representa una práctica que debilita el marco legal internacional. Al ser consultado sobre estos operativos, Sánchez afirmó que “el cuestionamiento del Derecho Internacional es, una vez más, preocupante y agrava las críticas de incoherencia de Occidente cuando se habla de dobles raseros”, de acuerdo con lo difundido por ‘L’Espresso’. El jefe del Ejecutivo español también señaló que en estas operaciones han muerto varios presuntos narcotraficantes, lo que ha reavivado el debate sobre la legalidad y legitimidad de tales acciones.
En sus declaraciones, Sánchez defendió la importancia de encontrar soluciones pacíficas y apostar por el diálogo ante la crisis política en Venezuela. El medio italiano consignó que el presidente sostuvo: “Debemos encontrar vías de diálogo y una solución pacífica a esta crisis”, reiterando la postura adoptada previamente por el Gobierno español en torno a la situación venezolana. Para Sánchez, resulta “inaceptable” que se realicen operaciones extrajudiciales que debiliten el Derecho Internacional.
Al reflexionar sobre la política internacional, Sánchez subrayó que Occidente ha mostrado una respuesta incoherente ante el conflicto en Gaza, factor que considera un “gran fracaso” que merece una revisión profunda. Destacó que no corresponde pedir apoyo en la guerra en Ucrania mientras se tolera lo que él califica como una actitud de doble rasero respecto a Israel y Palestina. “No podemos pedir a otros países que nos apoyen en Ucrania, como estamos haciendo, y al mismo tiempo permitir que se aplique un doble rasero con Israel y Palestina”, remarcó el presidente español, según recogió ‘L’Espresso’.
Una parte central de las críticas de Sánchez se dirige al modo en que se maneja la participación de Israel en eventos internacionales, como los Juegos Olímpicos de Invierno, expresando su desacuerdo con el Comité Olímpico Internacional. En las páginas de ‘L’Espresso’, Sánchez sostuvo que la política exterior debe regirse por la coherencia y constancia en la defensa del Derecho Internacional, más aún cuando tanto Rusia como Israel, a juicio del mandatario, cuentan con gobiernos que desconocen los derechos humanos y el Derecho Internacional.
Sobre el manejo del conflicto en Oriente Próximo, Sánchez expresó una postura reiterada respecto a la labor del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, indicando que considera errónea la premisa de que la lucha contra el terrorismo pueda centrarse únicamente en la seguridad. Para el jefe del Ejecutivo español, resulta insuficiente: “es necesario plantear soluciones políticas a aquellas sociedades en las que la ideología terrorista se ha desarrollado, de modo que esas mismas sociedades marginen a las organizaciones terroristas”. Enfatizó que, sin la oferta de una perspectiva política de convivencia y paz para Palestina, la propagación de ideologías violentas podría continuar extendiéndose. Una vez más, ‘L’Espresso’ recogió su llamado a que la comunidad internacional facilite horizontes políticos en la región.
El enfoque de Sánchez se extiende también al ámbito económico. El presidente del Gobierno español resaltó, según detalló ‘L’Espresso’, que el desempeño económico de España se distancia de las doctrinas neoliberales predominantes en Europa y otras zonas occidentales, atribuyendo el éxito del país a políticas de crecimiento combinadas con la redistribución y la descarbonización. Destacó diversos logros, como el crecimiento económico sostenido, la creación de empleo de calidad, el aumento del salario mínimo, la revalorización de las pensiones, la disminución de la deuda pública y del déficit, el impulso de la agenda feminista y el compromiso con el respeto del Derecho Internacional.
Durante el diálogo con ‘L’Espresso’, el mandatario reflexionó también sobre los retos de la izquierda. Sánchez sugirió que una autocrítica válida de los gobiernos progresistas radica en adoptar posturas a veces demasiado cautelosas. Contrapuso este planteamiento con la actual actitud de su Ejecutivo, que, según sus palabras, prioriza la acción ejecutiva y no la imposición, apoyándose en procesos de diálogo que, sostuvo, contribuyen a mantener la paz social en el país. Argumentó que la forma de proceder de la derecha difiere, ya que, en sus palabras, dicha tendencia política tiende a desmantelar derechos y libertades ciudadanas, con impactos que pueden apreciarse a largo plazo en la vida cotidiana.
Las declaraciones de Sánchez, reunidas en la entrevista difundida por ‘L’Espresso’, ofrecen un panorama en el que la política exterior, la defensa de los marcos legales internacionales, los conflictos en Ucrania y Gaza y el modelo económico español se presentan como temas interrelacionados bajo la consigna de mantener la coherencia y el respeto a los principios universales. El jefe del Ejecutivo español hace hincapié en que la legitimidad de las posiciones occidentales en el contexto global está condicionada por la consistencia entre discurso y acción, situando la defensa del Derecho Internacional como eje de la credibilidad internacional de España y sus aliados.

