Condenados a seis años de internamiento los dos menores que mataron a una educadora social en Badajoz

El fallo responsabiliza también a la Junta de Extremadura de indemnizar a los familiares, el proceso admite recurso y otra joven fue castigada como cómplice, mientras la investigación resalta la gravedad de los hechos en el centro tutelado

Guardar

El resarcimiento económico a los familiares de la educadora social asesinada en un centro tutelado de Badajoz superará los 620.000 euros, según el fallo judicial que impone dicha obligación tanto a los dos adolescentes condenados como a la Junta de Extremadura. Según informó el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx), la sentencia dictada por el Juzgado de Menores número 1 de Badajoz establece la máxima pena prevista por la legislación española para menores implicados en delitos graves: seis años de internamiento en régimen cerrado para ambos jóvenes, seguidos por tres años de libertad vigilada.

El proceso judicial por el asesinato de la trabajadora tuvo lugar tras los hechos ocurridos la noche del 9 de marzo de 2025 en la urbanización Guadiana, en la capital pacense. Los acontecimientos dentro del piso tutelado, donde se encontraban tanto la víctima como los adolescentes bajo custodia institucional, culminaron con el hallazgo del cuerpo por parte de agentes policiales durante la madrugada siguiente. El TSJEx reportó que esta circunstancia, al darse en un entorno que debía garantizar la protección de menores, incrementó la preocupación social y el escrutinio legal alrededor del caso.

Además de las penas principales de internamiento y las medidas post-privativas de libertad, la jueza a cargo subrayó la solidaridad en la responsabilidad civil: tanto la administración autonómica como los condenados deberán responder conjuntamente ante la reclamación de indemnización presentada por los familiares de la educadora social. Según puntualizó el TSJEx, este tipo de reparación refleja la gravedad excepcional de los hechos y la implicación directa de la entidad encargada de la tutela, dado el marco institucional en el que sucedió el crimen.

El tribunal determinó también el cumplimiento de las sanciones conforme a lo que contempla la ley del menor para casos vinculados a asesinatos y robos con violencia en domicilio habitado. Además, uno de los adolescentes enfrenta una condena adicional debido a la conducción sin permisos legales y a la causación de daños materiales, según detalló el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura en su comunicado.

Al margen de los dos menores identificados como responsables principales del asesinato y del robo, el órgano judicial incluyó en el caso a una tercera joven. Según consignó el TSJEx, esta última fue considerada cómplice de los delitos y recibió una sanción de cinco años de internamiento en régimen cerrado, así como tres años adicionales en libertad vigilada. El tribunal explicó que todas estas medidas pretenden la protección social y la orientación de los condenados hacia procesos de reinserción.

El fallo judicial sostiene que las penas impuestas representan el límite establecido por la ley para menores involucrados en delitos de especial gravedad. Según explicó el TSJEx, la combinación de internamiento cerrado y periodo de libertad vigilada permite reforzar el control judicial sobre los jóvenes, destacando tanto la protección del interés público como la posibilidad de rehabilitación dentro de los esquemas previstos por la justicia juvenil.

La sentencia aún admite recurso ante la Audiencia Provincial de Badajoz, dado que el proceso judicial permanece abierto a nuevas apelaciones por parte de cualquiera de las partes implicadas. El TSJEx indicó que este paso constituye una práctica ordinaria en procedimientos penales de parecida magnitud, especialmente cuando se investigan delitos cometidos por menores y existe responsabilidad institucional por parte de administraciones públicas responsables de proteger a personas en situación de vulnerabilidad.

El impacto social y mediático del caso ha sido intenso, pues el crimen se registró en una residencia tutelada bajo supervisión de la Junta de Extremadura. Según consignó el TSJEx, la sentencia identifica con claridad las consecuencias penales y civiles de los hechos, al tiempo que detalla la corresponsabilidad de los autores materiales y de la entidad encargada de la protección de la víctima durante el incidente.

El tribunal reiteró que toda la tramitación judicial se ajustó a los procedimientos y garantías exigidos por la normativa vigente para menores en conflicto con la ley penal, resguardando los derechos procesales de los implicados. Señaló además que la mecánica del recurso ante la instancia provincial resulta habitual en investigaciones complejas que examinan tanto actuaciones individuales como posibles fallos institucionales.

Según publicó el TSJEx, las sentencias de internamiento y las medidas de seguimiento establecen un marco de actuación que equilibra el interés por la seguridad colectiva y la finalidad pedagógica y resocializadora propia de la legislación española en materia de justicia juvenil. El fallo hace hincapié en la excepcionalidad del caso, motivada esencialmente por la comisión de un delito de asesinato en el contexto de un centro destinado institucionalmente a la protección y resguardo de menores en riesgo.