Las acciones de vandalismo han elevado significativamente los costos asociados a la preservación de la emblemática escultura del euro en Fráncfort. Ante este incremento sostenido en los gastos de mantenimiento, autoridades municipales, el Banco Central Europeo y organizaciones de la sociedad civil han conformado un acuerdo destinado a asegurar el financiamiento anual para la conservación de la famosa obra situada en la Plaza Willy-Brandt. Según publicó EFECOM, este pacto establece una dotación de 50.000 euros al año, provenientes tanto de fondos públicos como de la institución europea.
De acuerdo con la información brindada por EFECOM, el Ayuntamiento de Fráncfort se ha comprometido a aportar 30.000 euros anuales, mientras que el Banco Central Europeo asumirá la responsabilidad de cubrir los 20.000 euros restantes. Estas contribuciones garantizan la continuidad de las tareas de cuidado y restauración, especialmente necesarias debido a los repetidos daños provocados por actos vandálicos. Fuentes citadas por el medio subrayan que la colaboración entre los sectores público y privado resulta esencial para la protección de este símbolo.
La escultura del euro, creada por el artista alemán Ottmar Hörl, ocupa una ubicación estratégica a pocos metros de la que fuera la primera sede del BCE. Desde su instalación a finales de 2001, la obra ha adquirido un rol protagónico en el paisaje urbano, consolidándose como uno de los principales puntos de atracción para visitantes y como un referente visual de la presencia europea en la ciudad. El medio EFECOM detalló, además, que la pieza, de color azul, alcanza los 14 metros de altura, posee un peso de 50 toneladas y dispone de un sistema de iluminación LED activo durante todo el año, lo cual la hace visible en cualquier estación.
La estructura se distingue por estar rodeada de doce estrellas, símbolo de los primeros doce países que implementaron el euro como moneda oficial en enero de 2002. Aunque el círculo original de naciones se ha ampliado, el diseño histórico permanece intacto; en la actualidad, el euro se utiliza en 20 países, y según registró EFECOM, el año próximo Bulgaria se sumará, elevando a 21 la cifra de estados que usan la divisa comunitaria.
El constante flujo de turistas que se detienen a fotografiar y contemplar la escultura reforzó su valor como elemento de identidad para la ciudad y la zona financiera de Fráncfort. Frente al desgaste que generan tanto el tiempo como los actos de vandalismo, la intervención y financiación conjunta adquirieron carácter prioritario en la agenda local y europea. Con la implementación de este fondo anual, las instituciones participantes esperan mantener la integridad y el atractivo de la obra, acorde a la relevancia simbólica que ostenta para la comunidad y para la proyección de Fráncfort como centro financiero internacional.
La presencia de la escultura cerca de la antigua sede del BCE añade un significado institucional al conjunto urbano, recordando el papel fundacional de la ciudad en la política monetaria de la eurozona, consignó EFECOM. Las autoridades recalcan que garantizar el estado óptimo de esta figura forma parte del esfuerzo por preservar la herencia contemporánea y el patrimonio cultural de la región. El acuerdo contempla no solo el mantenimiento básico, sino también la reparación de daños eventuales, la reposición de superficie afectada por grafitis y la sustitución de elementos dañados por actos deliberados o por el uso cotidiano del espacio público.
A través de este compromiso plurianual, Fráncfort y el BCE buscan minimizar el impacto de los incidentes vandálicos y asegurar la conservación de uno de los íconos más reconocidos relacionados con el euro. El medio EFECOM reiteró que esta medida permitirá mantener la escultura como destino recurrente para quienes visitan la ciudad y como símbolo perdurable de la integración europea.

