Siete de cada 10 ciudadanos cree que la crispación política ha crecido en el último año, según el CEMOP

El informe nacional del CEMOP detecta un aumento del clima de confrontación en España, marcado por desconfianza hacia partidos y medios, mayor rechazo a líderes políticos y una preferencia ciudadana por contenidos breves y plataformas digitales para informarse

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El aumento del rechazo hacia los principales líderes políticos figura como uno de los fenómenos más destacados en el análisis de la polarización en España, según la V Encuesta Nacional de Polarización Política realizada por el Centro de Estudios Murciano de Opinión Pública (CEMOP) de la Universidad de Murcia. La encuesta revela que el clima de enfrentamiento político percibido por la sociedad ha experimentado un agravamiento en el último año, con una mayoría de ciudadanos señalando una intensificación de la crispación en el país.

De acuerdo con la información difundida por el CEMOP y recogida en un comunicado de la Universidad de Murcia, siete de cada diez personas consideran que la confrontación política es ahora mayor que en los doce meses anteriores. La investigación se llevó a cabo mediante 1.110 entrevistas telefónicas realizadas entre el 20 de mayo y el 17 de junio de 2025. El estudio detalla que quienes se identifican con la extrema derecha son quienes perciben en mayor medida ese incremento de la tensión política. No obstante, la medición global de polarización afectiva muestra un descenso en comparación con los datos de 2024, pasando de 5,20 puntos a 4,94. Los responsables del informe atribuyen esta leve bajada a un enfriamiento de las simpatías de los votantes hacia sus propios partidos políticos, mientras que el grado de rechazo al adversario político permanece estable, un comportamiento propio de años sin elecciones.

El seguimiento de los sentimientos hacia los partidos políticos nacionales detecta un retroceso generalizado de la identificación partidista. El Partido Popular (PP) experimenta el mayor descenso en cuanto a fuerte adhesión, situándose en el 18,1% en 2025 frente al 26,7% en 2024. Sumar también observa una reducción, bajando del 21,9% al 16,5%, y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) registra una caída desde el 28% al 23,6%. Vox mantiene la disminución más moderada, con un descenso del 18,8% al 16,9%. Al mismo tiempo, el nivel de rechazo hacia los líderes políticos se incrementa significativamente. Alberto Núñez Feijóo, del PP, alcanza un 55,8% de rechazo frente al 48,9% del año anterior. Pedro Sánchez, presidente y líder del PSOE, pasa del 50,8% al 54,2%. Santiago Abascal, de Vox, continúa encabezando el listado de antipatía por quinto año consecutivo, obteniendo un 67,9% de puntuación mínima en la escala de sentimientos, 3,6 puntos más que en 2024.

En cuanto a la confianza en los medios de comunicación, la encuesta muestra una percepción notablemente baja. Según el CEMOP, la afirmación "los medios de comunicación son una fuente confiable de información en España" recibe una puntuación media de 4,1 sobre 10 por parte de los entrevistados. En contraste, la creencia de que "los medios buscan influir en la opinión pública para promover un punto de vista determinado" obtiene una media de 8,3. Esta evaluación refuerza la impresión de que la ciudadanía entiende a los medios tradicionales como agentes que pretenden orientar la opinión, no como reflejadores imparciales de la realidad.

Esa insatisfacción con la credibilidad mediática conlleva a que cerca del 58,4% de quienes respondieron afirmen que aplican más mecanismos de vigilancia y contraste: un 37,1% indica que compara las noticias en diferentes medios, y un 21,3% revisa de manera autónoma los datos recibidos. Además, un 82% de la población opina que la manipulación es considerable en los medios que perciben como ideológicamente contrarios. El CEMOP resalta que la desconfianza es especialmente acusada entre quienes se sitúan en la extrema derecha, grupo que tiende más a buscar información fuera de los canales convencionales, acudiendo a entornos digitales y redes sociales donde no existen controles profesionales estrictos ni garantías de verificación. En estos espacios digitales proliferan tanto la desinformación como los mensajes polarizantes, según puntualizan los investigadores consultados por la Universidad de Murcia.

Respecto a la relación entre la ideología personal y la que se atribuye a los principales periódicos consumidos, el centro de estudios detecta una alta coincidencia. Según el informe reproducido por el CEMOP, la distancia promedio entre la autoubicación ideológica y la ideología percibida del periódico principal es de 1,7 puntos en una escala de 0 a 10. En uno de cada cuatro casos, existe una coincidencia total en la orientación política atribuida al medio de referencia, y en tres de cada cuatro, la diferencia no supera los tres puntos. Esta tendencia confirma el fenómeno de “exposición selectiva”, donde los ciudadanos priorizan la lectura de medios cuyas líneas editoriales se alinean con sus propias preferencias, eludiendo activamente fuentes que pudieran contradecir su visión del mundo.

En cuanto al consumo regular de información política, el 35% de los encuestados declara leer prensa, tanto en digital como en papel, a diario. Esta práctica diaria es menos frecuente entre quienes se identifican ideológicamente con la extrema derecha, donde solo el 25,3% mantiene este hábito, frente al 41,7% de quienes se sitúan en la extrema izquierda. La encuesta recoge que el acceso a los contenidos de los periódicos se fragmenta en multitud de canales diferentes. Solo el 25% de la población consulta directamente la web del medio, y únicamente el 5% mantiene el consumo exclusivo de prensa en papel. En cambio, cerca del 40% llega primero a las noticias a través de motores de búsqueda como Google y un 20% accede desde redes sociales. Este patrón evidencia el peso creciente de los algoritmos en la elaboración y distribución de la dieta informativa de la sociedad.

El CEMOP también detalla los formatos informativos preferidos entre la ciudadanía. Ante la presión del ritmo de vida acelerado, el público muestra predilección por novedades de extensión reducida (66,5%) y la visualización rápida de titulares (63,3%). Por otro lado, contenidos como editoriales (37,6%), artículos de opinión (29,4%), entrevistas (24,1%) y reportajes en profundidad (22,5%) cuentan con menor aceptación. Los investigadores del centro consideran que esto configura una pauta de consumo de información caracterizada por la ausencia de espacio para la reflexión pausada y el análisis.