PNV cree que es "una oportunidad perdida" que el Estado no pida perdón por el bombardeo de Gernika

Diversas formaciones políticas se enfrentan por la falta de disculpas del rey Felipe VI y el Gobierno ante el ataque aéreo de 1937, mientras representantes alemanes sí expresaron reconocimiento a las víctimas en un acto en Gernika

Guardar

La actitud mostrada por representantes alemanes, quienes reiteraron el reconocimiento a las víctimas del bombardeo de Gernika durante el acto oficial celebrado en la villa foral, contrastó con la postura mantenida por las autoridades españolas, según informaron diversos partidos en el Parlamento Vasco. Tal como consignó Radio Euskadi en una tertulia parlamentaria, la ausencia de una petición formal de perdón por parte del Estado español y de su máximo representante, el rey Felipe VI, generó discrepancias entre las distintas formaciones políticas vascas.

El medio Radio Euskadi detalló que la parlamentaria del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Ainara Zelaia, consideró el acto como una “oportunidad perdida” para que tanto el Estado como el monarca pudieran solicitar perdón en nombre de las instituciones actuales a las víctimas del ataque aéreo perpetrado en 1937 sobre la población civil. A criterio de Zelaia, el gesto habría significado una muestra de reparación simbólica, al margen de que la jefatura del Estado de aquel momento no guarde relación directa con el gobierno actual. Zelaia insistió en que Alemania, cuyo gobierno actual tampoco tuvo responsabilidad directa en los hechos, sí ha asumido gestos de reconocimiento y reparación hacia las víctimas de Gernika en distintos gobiernos y con diferentes personalidades públicas. Según la parlamentaria del PNV, esa diferencia de actitud evidencia una distancia en el enfoque de la memoria histórica y en el modo de abordar la convivencia tras episodios de violencia.

Según publicó el medio, el representante de EH Bildu, Ander Goikoetxea, se abstuvo de participar en los actos de Gernika a raíz de la presencia del rey Felipe VI. Goikoetxea manifestó que la memoria de las víctimas tanto del bombardeo como del franquismo quedó empañada por la asistencia del rey, a quien definió como heredero de la etapa franquista junto con su padre, Juan Carlos I. Desde la perspectiva de EH Bildu, la presencia institucional del monarca representa una humillación para quienes sufrieron el ataque aéreo. Goikoetxea propuso que la mejor manera de pedir perdón consistiría en “abdicar y dar paso a una república de libres e iguales que acepte los derechos nacionales de Euskal Herria”. A su juicio, la presencia del monarca se produce en un contexto de resurgimiento del nacionalcatolicismo desde la derecha española, lo que motiva, según su posición, la necesidad de un proyecto republicano y plurinacional. El parlamentario añadió que, aunque nadie esperaba una solicitud de perdón por parte del rey, considera un error compartir imagen institucional con quien considera sucesor del franquismo.

El medio también recogió la postura del Partido Socialista de Euskadi-Euskadiko Ezkerra (PSE-EE), representado por Itxaso Asensio, quien no compartió la exigencia de disculpas hacia el gobierno central. Recordó que los socialistas, comunistas y nacionalistas fueron perseguidos por el franquismo y defendieron los valores republicanos y socialistas. Para Asensio, exigir al actual gobierno de España disculpas por lo ocurrido en 1937 resulta injusto, pues equivaldría, en sus propias palabras, a “pedir a las víctimas que pidan perdón a otras víctimas”. Asensio consideró inoportuno vincular al ejecutivo actual con el antiguo régimen por motivos de cálculo político y rechazó cualquier intento de asociar a los socialistas con la dictadura.

Por su parte, la parlamentaria del Partido Popular (PP) Laura Garrido remarcó que la presencia conjunta del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, y del rey Felipe VI otorgó un carácter histórico y simbólico al acto de Gernika, al que calificó de “reconocimiento claro” hacia las víctimas. Según relató Garrido, el monarca tuvo la oportunidad de encontrarse con algunos supervivientes y, mediante ese contacto, expresó cercanía y reconocimiento a los afectados. Añadió que todos los gobiernos democráticos en España han condenado el bombardeo y que el rey Felipe VI representa el símbolo de la democracia instaurada tras la dictadura, por lo que no considera justificada la demanda de una petición formal de perdón.

De acuerdo con lo expuesto durante la tertulia, la representante del PP expresó que el rey fue recibido correctamente por todas las formaciones presentes a excepción de EH Bildu y Vox, y consideró que utilizar Gernika y el sufrimiento de las víctimas con fines partidistas debilita el reconocimiento social que merecen. Según el análisis de este grupo político, las diferencias sobre la forma de rendir homenaje a las víctimas no deben derivar en disputas políticas que desvirtúen el sentido del acto.

La parlamentaria del PNV replicó que la demanda de un gesto de reparación hacia quienes padecieron el ataque aéreo sigue vigente y no busca instrumentalizar el dolor, sino lograr un avance en la memoria histórica y sentar bases para una mejor convivencia.

Durante el debate, representantes del PP pidieron a EH Bildu coherencia en las demandas de condena y reconocimiento, argumentando que esta formación aún no ha rechazado los atentados perpetrados por ETA ni ha reconocido el daño causado por la organización armada, según reportó Radio Euskadi.

El acto en Gernika reunió a figuras institucionales destacadas, tanto del ámbito vasco como estatal e internacional. Según consignó el medio, la cita tuvo como contexto central el recuerdo de las víctimas del bombardeo del 26 de abril de 1937, cuando fuerzas aéreas extranjeras participaron en el ataque bajo órdenes del bando sublevado, lo que provocó la muerte de gran número de civiles y la destrucción extensa de la localidad. La memoria de lo ocurrido mantiene una relevancia significativa en la sociedad vasca y española y continúa generando debates políticos y sociales en torno a la responsabilidad, las demandas de reparación y la gestión de la memoria colectiva.

Desde hace décadas, la posición de Alemania respecto a los daños provocados durante la Guerra Civil española se caracteriza por el reconocimiento institucional del daño infligido en Gernika, a pesar de la inexistencia de vínculo directo entre gobiernos actuales y quienes perpetraron el bombardeo. Esta actitud ha sido señalada como precedente por formaciones políticas como el PNV y sirve de comparativo frente a la posición española. El discurrir del acto y las distintas interpretaciones que suscita en las formaciones vascas acentúan el debate sobre cómo abordar el paso del tiempo, la identificación de responsabilidades históricas y su tratamiento por los representantes actuales.

Los distintos partidos representados en la tertulia remarcaron la importancia de continuar con el reconocimiento y el homenaje a las víctimas, adaptando estos gestos a sus diferentes perspectivas políticas y sociales sobre el pasado y el presente del País Vasco y el conjunto del Estado.