Los sensores de presión de los neumáticos de tu coche pueden estar exponiendo tu seguridad: permiten rastrear movimientos

Investigadores han desvelado cómo ciertos dispositivos instalados en automóviles emiten señales vulnerables al rastreo no autorizado que permiten el seguimiento de movimientos

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A partir de 2026, todos los autos nuevos vendidos en México deberán incorporar un sensor de presión de neumáticos (REUTERS)
A partir de 2026, todos los autos nuevos vendidos en México deberán incorporar un sensor de presión de neumáticos (REUTERS)

Los sistemas de monitorización de presión de neumáticos (TPMS por las siglas en inglés de Tire Pressure Monitoring System) permiten rastrear vehículos y reconstruir sus itinerarios habituales, según investigadores del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Networks. Estos sistemas utilizan sensores instalados en las ruedas que envían continuamente datos inalámbricos con información sobre la presión de los neumáticos al ordenador central del vehículo.

Esta señal contiene un identificador único y se transmite en texto claro, sin ningún tipo de cifrado, por lo que cualquiera (con el conocimiento necesario) que tenga a su disposición un receptor de radio estándar y un ordenador simple - basta con una Raspberry Pi, un ordenador simple del tamaño de una tarjeta de crédito -puede captar la señal a distancias superiores a 50 metros, incluso si el vehículo está en movimiento o en el interior de un edificio.

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El equipo de IMDEA Networks se dedicó, durante diez semanas, a recopilar más de seis millones de registros de desplazamientos a partir de unos 20.000 vehículos. Instalaron, con este fin, receptores en puntos estratégicos como carreteras o zonas de aparcamiento.

El ordenador de un coche que muestra la presión de sus neumáticos mediante un TPMS (Wikimedia Commons)
El ordenador de un coche que muestra la presión de sus neumáticos mediante un TPMS (Wikimedia Commons)

Los sensores de presión permiten rastrear vehículos

El volumen de los datos permitió observar patrones de cada vehículo: horas de salida, de llegada, incluso de paso por determinados lugares. Uno de los investigadores, el profesor de investigación Domenico Giustiniano, lo resume: “Nuestros resultados demuestran que estas señales pueden usarse para seguir a los vehículos y conocer sus patrones de movimiento”, lo que pueden “revelar rutinas diarias, como las horas de llegada al trabajo o los hábitos de viaje”.

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La investigación hace una distinción entre los dos tipos de TPMS. Los directos, que son responsables de la transmisión inalámbrica; y los indirectos, que calculan la presión a partir de los sensores del sistema antibloqueo de frenos (ABS) o del control de estabilidad, y no emiten señales identificables. Es decir, que solo los TPMS directos presentan vulnerabilidades en este sentido. Ya no es solo la vulnerabilidad, sino también lo fácil que es, según los expertos, explotarla. El precio del equipo necesario para interceptar la señal no supera los 100 euros.

El posible seguimiento no autorizado de vehículos no es el único riesgo. El sistema también permite generar falsos avisos de pinchazo, lo que podría servir para inducir una parada imprevista y facilitar un asalto al vehículo. Debido a esto, el equipo de IMDEA Networks advierte de los riesgos de la ausencia de una regulación específica en materia de ciberseguridad sobre los TPMS. “Sin cifrado ni autenticación, los sensores de los neumáticos siguen siendo un objetivo fácil para la vigilancia pasiva”. El grupo insiste en que el riesgo seguirá siéndolo mientras estos sensores continúen transmitiendo información identificativa sin protección técnica adecuada.

Entre las recomendaciones del equipo, se incluye la adopción de sistemas de cifrado y autenticación digital para la emisión de señales de los TPMS. El objetivo es impedir el rastreo de vehículos y garantizar la privacidad de los usuarios. “Nuestros resultados demuestran que estas señales pueden usarse para seguir a los vehículos y conocer sus patrones de movimiento”, subraya Giustiniano.

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