
Javier De Andrés, presidente del Partido Popular en el País Vasco, defendió que la monarquía española actual está vinculada exclusivamente a la democracia y la Constitución, desmarcándose de cualquier relación con el bombardeo de Guernica, perpetrado en 1937. De acuerdo con el medio citado, estas declaraciones surgieron en respuesta a la reciente polémica creada por unas declaraciones de Aitor Esteban, presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), tras la visita del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, a Guernica.
Según publicó la agencia que difundió el reporte, Javier De Andrés calificó como manipulación histórica atribuir al rey Felipe VI cualquier responsabilidad por los sucesos ocurridos hace más de ochenta años. El líder del PP vasco hizo estas declaraciones el pasado viernes en Guernica, durante los actos que conmemoraron la visita de Steinmeier a la localidad vizcaína, cuyo objetivo central era honrar a las víctimas del bombardeo aéreo sobre la villa durante la Guerra Civil Española y pedir perdón en nombre del Estado alemán por la implicación de la Legión Cóndor.
La controversia se intensificó debido a que Aitor Esteban expresó, antes de la ceremonia de homenaje en el cementerio local, que la presencia de Felipe VI en el evento fue únicamente simbólica, ejerciendo el papel de acompañante del mandatario alemán, en lugar de asumir algún tipo de responsabilidad española ante el pueblo vasco o emitir un pronunciamiento en materia de autogobierno o reconocimiento nacional. Esteban consideró que el monarca no realizó gesto alguno de reparación, ningún acto de perdón ni expresión alguna destinada a las víctimas o a la sociedad vasca.
El medio consignó que Javier De Andrés, posteriormente, utilizó la red social X para reiterar su postura y subrayar que “el compromiso y el protagonismo del rey y la monarquía es con la Constitución y la democracia”. En ese contexto, enfatizó que responsabilizar al jefe del Estado por lo sucedido en 1937 constituye una alteración de los hechos y de la verdad histórica.
El acto en el que participaron ambos dirigentes políticos tuvo una marcada presencia institucional. El principal motivo fue la visita de Steinmeier, presidente de Alemania, quien acudió a Guernica con la finalidad de rendir homenaje a las víctimas del bombardeo contra la localidad en abril de 1937, durante la Guerra Civil. El presidente alemán realizó un acto público de perdón en nombre de su país y reconoció la gravedad de los hechos cometidos por la Legión Cóndor, en el contexto de la intervención nazi durante la contienda española.
El medio detalló que la presencia de Felipe VI acompañó la jornada como parte de la delegación española, aunque su intervención fue cuestionada por sectores nacionalistas como insuficiente. Según las declaraciones reportadas de Esteban, el monarca no habría realizado ninguna intervención pública dirigida a la memoria de Guernica ni habría hecho referencia al autogobierno vasco o sus demandas históricas.
Javier De Andrés, en cambio, insistió en la necesidad de separar la figura constitucional de la monarquía actual del contexto histórico de 1937, desligando la responsabilidad de la institución vigente de los crímenes cometidos en ese escenario. De acuerdo con la información recogida, el líder popular consideró que es inexacto y manipulador intentar asociar ambos hechos y rechazó que el jefe del Estado deba realizar gestos de asunción de culpa por acciones históricas ocurridas antes de la instauración de la democracia y la actual jefatura del Estado.
Tal como reflejó el medio, el debate puso de relieve la vigencia del recuerdo de Guernica en la memoria política e identitaria del País Vasco, además de reabrir el diálogo sobre el papel que corresponde a las instituciones españolas en los actos oficiales de reparación a víctimas del conflicto. De Andrés reiteró, en diferentes intervenciones ante los periodistas y en redes sociales, que la función y el compromiso de la monarquía española actual responden únicamente al interés general expresado en el marco constitucional surgido en la Transición.
El homenaje contó con la participación de representantes de distintas fuerzas políticas y autoridades institucionales. El bombardeo de Guernica, ejecutado el 26 de abril de 1937, constituyó uno de los episodios más conocidos del conflicto civil español y se mantiene como símbolo del sufrimiento civil en la guerra. El acto de Steinmeier en el cementerio local se centró en las víctimas y produjo nuevas reacciones políticas respecto al papel de las autoridades españolas en el proceso de reconocimiento y reparación.
En este contexto, la polémica entre el Partido Popular y el Partido Nacionalista Vasco, reflejada ampliamente en el medio, giró en torno al significado de la presencia de Felipe VI en la jornada y a la cuestión de si existe, en el marco actual, alguna responsabilidad institucional por hechos anteriores a la restauración democrática. De Andrés concluyó que las expectativas de nuevas declaraciones o acciones de la parte española no tienen fundamento histórico ni constitucional, según su criterio, e insistió en situar a la monarquía fuera de cualquier reclamación relacionada con el bombardeo de 1937.


