Madrid, 24 nov (EFE).- Las formas de control en las relaciones entre los jóvenes continúan muy extendidas si tenemos en cuenta que un 26,6 % de chicas asegura que su pareja le dice con quién puede o no puede hablar frente al 17,2 % de los chicos, según los datos del avance del Barómetro Juventud y Género 2025.
Además, de acuerdo al estudio presentado por Fad Juventud con motivo del 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, un 27,3 % de mujeres jóvenes declara que su pareja le ha revisado el móvil, frente al 17 % de los chicos, y un 32,1 % afirma que su pareja se ha enfadado por no responder de inmediato a mensajes o llamadas, casi el doble que en ellos (17,5 %).
El estudio detecta también desigualdades en otras formas de violencia ligadas a la deshumanización y degradación, como insultos, humillaciones y descalificaciones, así como una mayor acumulación de experiencias violentas entre las mujeres.
Son datos que deben ayudar a la reflexión porque, según revela este barómetro, el 24,8 % de las chicas ha recibido insultos o humillaciones de su pareja frente al 11,1 % de ellos, y el 20,7 % de ellas admite que han escuchado que no valen nada frente al 9,7 % de ellos.
No obstante, y en cuanto a la violencia ejercida, el estudio revela un patrón complejo que, según sus responsables, debe interpretarse "con cautela".
Las mujeres reconocen con mayor frecuencia haber realizado conductas de control -como revisar el móvil de la pareja (27,1% ellas, 13,3% ellos)-, pero esta diferencia "no implica una inversión de roles ni un cambio en el patrón estructural de la violencia contra las mujeres".
Los autores del barómetro la vinculan a una mayor capacidad femenina para identificar y reconocer comportamientos problemáticos, frente a una posible minimización por parte de los hombres.
La interpretación del conjunto del estudio, según sus responsables, "evidencia que, a pesar de este patrón declarativo, son las mujeres quienes sufren con mucha mayor frecuencia las formas más graves y las consecuencias más intensas de la violencia en pareja".
También la salud mental también se ve afectada por la violencia en pareja: el 44 % de las chicas que la han sufrido asegura haber tenido problemas de salud mental frente al 19,6 % de ellos.
Las cifras del estudio evidencian una brecha clara en el impacto psicológico de la violencia, pero además las diferencias se repiten en otros ámbitos, especialmente en la violencia sexual: una de cada cinco mujeres (20,3 %) afirma haber sido forzada a mantener relaciones sexuales cuando no quería, mientras que entre los hombres este porcentaje se reduce al 8 %.
La violencia contra las mujeres aparece además como una realidad frecuente en los entornos juveniles ya que sólo el 12,9 % de los jóvenes manifiesta no haber presenciado ninguna situación de violencia contra mujeres en su círculo cercano.
Las mujeres son quienes identifican con mayor frecuencia estas situaciones, con diferencias que alcanzan entre 10 y 30 puntos respecto a los hombres.
Estos porcentajes son aún mayores cuando se les pregunta por situaciones de violencia ejercidas por chicos contra chicas en parejas de su entorno. La revisión del móvil asciende entonces al 41,8 %, lo que refleja hasta qué punto estas prácticas están normalizadas más allá de las experiencias personales. EFE


