El 83 % de los crímenes vicarios de 2024 los cometieron agresores denunciados por maltrato

En 2024, nueve menores fueron víctimas de homicidios vicarios, destacando el alarmante dato de que el 83 % de los agresores tenían denuncias previas por violencia machista

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Madrid, 05 may (EFE).- En 2024 fueron asesinados 9 menores en crímenes vicarios y el 83 % de los agresores había sido previamente denunciado por violencia machista, el mayor porcentaje de la serie histórica sobre el que ha llamado la atención el Observatorio contra la Violencia Doméstica y de Género del Consejo General del Poder Judicial.

El 'Informe sobre víctimas mortales de la violencia de género y doméstica en el ámbito de la pareja o expareja, año 2024', presentado este lunes en Madrid, evidencia que el pasado año fue "especialmente trágico" en materia de violencia vicaria, como ha explicado la vocal del Observatorio y del CGPJ Esther Rojo.

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Seis varones acabaron con la vida de nueve niños y niñas, la cifra más alta -junto a la de 2015- desde que comenzaron a registrarse estadísticas de asesinatos vicarios en 2013. Cinco de los seis habían sido denunciados previamente por la madre de estos menores, el 83 %.

"Quiero llamar la atención porque es el porcentaje más elevado de denuncias previas en lo que va de serie histórica desde 2013. Es muy llamativo porque el 83 % de 2024 es muy superior al 35,4 % que arroja la serie histórica", ha precisado Rojo.

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De las 9 víctimas mortales, cinco eran niñas y cuatro niños, cinco eran españoles y cuatro extranjeros, la edad media era de 6,2 años y cuatro de los pequeños asesinados convivían con el agresor en el momento del crimen.

Siete de ellos fueron asesinados por su propio padre y dos por la pareja o expareja de sus madres. Siete de los nueve crímenes se perpetraron en el domicilio y dos de los seis victimarios se quitaron la vida tras matar a los menores, por lo que no podrán ser juzgados por sus actos.

Según los datos del Observatorio, desde 2013 a 2024 fueron asesinados 62 menores, una media de 5,2 asesinatos al año.

En 20 de los 62 casos, el agresor mató también a la madre, en otro caso a los abuelos maternos y en otro, a la abuela materna.

En el 85,5 % de los casos de violencia vicaria mortal, el asesino fue el propio padre (53 de 62) y en un 35,4 % constaban denuncias previas contra el criminal.

La edad media del asesino vicario es de 39,6 años, 7 años inferior a la registrada en los feminicidas de sus parejas o exparejas (46,8). El 62,5 % eran españoles y el 37,5 %, extranjeros.

El 74,2 % de las víctimas de la serie histórica tenía menos de 10 años (la media es de 6,7 años). El 74,2 % eran españolas y el resto, extranjeras (cuatro de Marruecos y cuatro de Rumanía, dos de Alemania y una de Bulgaria, Chile, Ecuador, Perú, República Dominicana y Polonia).

En tres de cada cuatro asesinatos vicarios (77,4 %) el agresor convivía con los menores, el método más utilizado fue el arma blanca (35 %), seguido de asfixia (19 %) y arma de fuego (15 %). El 71 % de los crímenes tuvieron lugar en el domicilio común.

Algo menos de la mitad de los asesinos, el 45,8 %, se suicidó, una cifra 23 puntos superior a los feminicidas que se quitan la vida tras matar a sus parejas o exparejas (22,4 %). Otro 12,5 % lo intentó.

La presidenta del Observatorio y vocal del CGPJ, Esther Erice, ha destacado que el "aumento notable" registrado en el ámbito de la violencia vicaria en 2024 requiere un estudio y medidas de carácter especial para la protección de los menores. No sólo relativas a la reparación del daño sino encaminadas a un mayor esmero en los procedimientos judiciales, tanto en la investigación de la prueba como en los tiempos.

Erice se ha referido particularmente a los casos en los que el asesino vicario se suicida tras cometer el crimen y el rápido archivo de la causa dificulta tanto dictar medidas para la reparación de la madre como para investigar la intencionalidad del criminal.

"Aquí tenemos un campo abierto de investigación y de incidencia para intentar disminuir estas cifras realmente alarmantes", ha sostenido, para añadir que caben modificaciones legales para proteger mejor a los menores de la violencia de género pero que actualmente ya se puede abrir "un pequeño paréntesis" temporal para poder ofrecer reparación a la madre.

Erice ha insistido en que los datos obtenidos en este informe exigen una investigación en profundidad del aumento de los crímenes vicarios para solicitar con posterioridad medidas legales adecuadas y ha exigido mayor concienciación social porque que detrás de las cifras hay víctimas reales: "Es posible morir en vida (...) y eso los datos no lo dicen", ha aseverado. EFE

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