Pamplona, 7 mar (EFE).- El entrenador de Helvetia Anaitasuna, Quique Domínguez, avisa que el choque del domingo ante REBI Cuenca será "una guerra de guerrillas" en el que habrá varios frentes a los que estar atentos, tanto en defensa como en ataque.
"Nos da confianza, mejor estado de ánimo y el pensar que aunque está difícil tenemos nuestras opciones y posibilidades reales. Nos da la certeza de que el siguiente partido va a ser un choque muy distinto”, afirma el míster gallego en rueda de prensa sobre cómo llega su equipo tras los dos puntos ante Benidorm.
Analiza el estilo de Cuenca: "Está jugando bien. Llega en un buen momento de juego y resultados, los cuales siempre te refuerzan y te respaldan. Te dan inercia. Ellos ponen muchísimo y te obligan mucho, con esos jugadores con tantas batallas a sus espaldas”.
Anaitasuna levantó seis goles en contra frente a Benidorm: "Fue una de las cosas positivas. Uno, porque nos vimos respaldados por el público. Dos, porque el equipo supo entender que no hicimos una buena primera parte antes de mostrar esa calma para darle la vuelta. Una virtud y algo a rescatar”.
Destaca su nivel "defensivo, de contactos, de ayudas y de movilidad y de estar en zona de balón. En la segunda parte subimos la intensidad y nos funcionó para ser más peligrosos en nuestras contras. Además, la disciplina es importante”.
El entrenador ha hecho un llamamiento a la afición: "Lo reclamé la semana pasada y se notó para bien. Hubo muy buena comunión entre equipo y grada. Nos hace falta y el equipo requiere de su calor”. EFE
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