Redacción deportes, 6 ene (EFE).-La piloto española Laia Sanz ya está en Barcelona después de finalizar prematuramente su 15 participación en el Rally Dakar 2025, debido a los problemas sufridos en su vehículo que motivó que la Federación Internacional de Automovilismo le impidiera seguir en carrera.
A su llegada al aeropuerto de Barcelona, la piloto de KH-7 no ocultó el disgusto por su abandono en la primera etapa, pero se ha mostrado convencida de que volverá el próximo año con más determinación si cabe.
“Tengo muchas ganas de volver, más que nunca. Quiero pensar que lo que ha pasado ha sido por algún motivo que todavía desconozco. Pero en cualquier caso, ha provocado que tenga todavía más hambre de volver, de prepararme bien y de hacerlo bien”, afirmó.
Después de un 2024 en el que no pudo disfrutar de toda la preparación que hubiera deseado, la española confía en sus posibilidades de éxito en las próximas ediciones del Dakar:
“Aunque son momentos duros, la motivación sigue siendo alta. Llego con la sensación de que no lo he dicho todo en esta carrera, que puedo conseguir un buen resultado en coches. El camino está costando, pero a veces las cosas son así. Hay que seguir trabajando e insistiendo”, comentó.
De hecho, Laia Sanz seguía pensando en el accidente que tuvo en la primera etapa del rally, que terminó en exclusión por motivos de seguridad al quedar ligeramente dañadas las barras de protección de su coche.
“Lo que más rabia me da es saber que teníamos el ritmo. Creo que, siendo realistas, podíamos ganar la categoría. Ahora es muy fácil decirlo, pero creo que los tiempos así lo demostraban. En la etapa, incluso con problemas, íbamos entre los veintitantos en la clasificación, sin apretar para nada”, dijo. EFE
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