Fernando Tendero aprovechó la oportunidad con triunfo en Ciudad Real

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Ciudad Real, 16 ago (EFE).- Una corrida noble aunque falta de chispa de Fraile de Valdefresno brindó en Ciudad Real el triunfo de un entregado Fernando Tendero, con Carlos Aranda perdiendo la oportunidad de salir a hombros por fallar con los aceros.

Cinco años después del último festejo de feria, los toros volvían a Ciudad Real en homenaje a su patrona la Virgen del Prado.

Y lo hacía con un festejo mixto en el que había toreros de dos escalafones distintos como son el de matadores de toros y el de novilleros sin picadores; es decir dos peldaños de diferencia. Y la experiencia se saldó con un balance no deslumbrantepero sí interesante.

Es llamativo que alguien que apenas torea, como es el caso de Fernando Tendero, pueda estar tan solvente como anduvo en Ciudad Real. En el que abrió festejo cortó una oreja después de protagonizar una faena fundamentada en el pitón derecho, en la que hubo templanza siempre y regusto salpicado, como en dos pases del desdén en el inicio de trasteo.

El de Fraile de Valdefresno tuvo mucha nobleza, pero la raza y el fuelle justo, y faltó emoción. El de Villarta de San Juan remató de un estoconazo que, por sí solo, mereció el trofeo.

El segundo de su lote tuvo tanta nobleza como falta de chispa, sin excesivo recorrido y con la cara a media altura, además de renquear levemente de atrás. Con él Tendero anduvo queriendo mucho. Algunas veces más brusco de lo recomendable a la hora de tirar de las embestidas, y otras imprimiendo empaque toreando también con el pecho. Le faltó toro, pero volvió a llevarse una oreja tras, de nuevo, matar con contundencia a la primera.

Carlos Aranda se presentó como matador de toros con un ejemplar que tuvo sus teclas, como dicen ahora, pero que agradeció el buen trato cuando se le ofreció. Sin embargo cuando tropezaba las telas se violentaba.

La labor del torero de Daimiel resultó deslabazada, con momentos compuestos, pero sin armazón. Cuando se quedó para ligar el público respondió con entusiasmo, pero tal cosa ocurrió solo de vez en cuando. Además, con el de Fraile de Valdefresno ya huyendo hacia la querencia de toriles, Aranda tardó en cuadrarlo y, a pesar de enterrar el estoque a la primera, el ambiente ya se había enfriado.

Al quinto le faltó vida, pero tuvo buen embroque, y Carlos Aranda lo aprovechó componiendo algunos chispazos con enjundia y elegancia; unos más ajustados, otros menos. Con la espada no lo vio claro.

FICHA: Plaza de toros de Ciudad Real. Primer festejo de feria. Corrida mixta. Un tercio de entrada.

Se lidiaron cuatro toros de José Enrique Fraile de Valdefresno (primero, segundo, cuarto y quinto) bien presentados, y dos novillos (erales) de Salvador Gavira García para Israel Aparicio (tercero y sexto). Manejables primero y segundo. Nobles y sosos cuarto y quinto. Noble aunque falto de chispa el tercero y bueno el sexto.

Fernando Tendero (de azul marino y oro): estocada entera arriba (oreja con aviso); estocada entera arriba (oreja).

Carlos Aranda, que debutaba como matador de toros (de nazareno y oro): estocada entera delantera y atravesada (ovación con saludos tras aviso); dos pinchazos y estocada entera caída (ovación con saludos tras aviso).

El novillero sin picadores Israel Aparicio (de azul pavo y oro): tres pinchazos, estocada que hizo guardia y media algo trasera (ovación con saludos tras aviso).

Enrique Martínez Chapurra actuó como sobresaliente de matador, y José "El Candelas" y Fran Jerez de novilleros sin picadores.

Fernando Tendero e Israel Aparicio salieron a hombros. EFE

J.C.S./fp

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