Madrid, 17 nov (EFE).- El seleccionador español de balonmano, Jordi Ribera, justificó su decisión de prolongar cuatro años más, hasta 2028, su contrato como preparador de los 'Hispanos', pese a que en un primer momento tenía decidido dejar el equipo nacional para volver a dirigir un club, por la posibilidad de seguir liderando el "proyecto global" que puso en marcha desde su llegada a la Federación.
"Después del Mundial mi idea era buscar un club para entrenar, porque siempre me pasa lo mismo, cuando llevo mes y medio entrenando a la selección y un mes y medio preparando partidos, me gusta tanto, que deseo seguir haciéndolo, pero cuando pasan los meses me doy cuenta que hay una gran cantidad de cosas, como el trabajo de la búsqueda de talentos o la formación de la gente joven que no podría hacer si estuviera atado a un club", señaló Ribera.
Una circunstancia que llevó al preparador a aceptar, como el mismo desveló, el pasado mes la oferta de renovación que le ofrecía la Federación Española de Balonmano, pese a que el acuerdo no se hizo público hasta esta misma semana.
"Saber que ese proyecto global iba a tener continuidad ha sido fundamental para seguir cuatro años más y el pasado mes de junio llegamos prácticamente al acuerdo de seguir este ciclo más, que, personalmente, me hace mucha ilusión", explicó el seleccionador español.
En este sentido, Jordi Ribera, que llegó al cargo en octubre de 2016, no dudó en asegurar que se siente más "orgulloso" del trabajo de captación y formación de talento realizado en estos años que de las medallas, entre ellas dos oros europeos, conquistadas al frente de los 'Hispanos'.
"Nunca he tenido 'medallitis'. Las medallas están ahí y no dejan de ser fruto del buen trabajo, pero realmente de lo que me siento satisfecho es del proyecto global, del trabajo realizado con las categorías de base, de la formación de un grupo de trabajo. El mayor orgullo es que cuando me vaya de aquí no deje sólo una medalla o un resultado positivo, sino un trabajo global, eso es lo importante", indicó Ribera.
Un proyecto global en el que tienen un papel fundamental las concentraciones que el seleccionador español realiza con las jóvenes promesas del balonmano en el Centro de Alto Rendimiento de Granada y por las que han pasado ya cerca de 600 jugadores.
"Hemos conseguido que durante estos años unos 600 jugadores pudieran participar de nuestras actividades. Casi el 45 por ciento de los jugadores españoles que militan actualmente en la Liga ASOBAL han pasado por nuestro proyecto y muchos de ellos están llegando ya con fuerza a la selección", señaló Ribera.
Mimbres con los que Jordi Ribera seguirá construyendo una selección con la que, como aseguró, ha "cumplido con creces" los objetivos que se marcó hace siete años a su llegada al equipo nacional.
"Se han cumplido y con creces, porque en ese momento había muchos interrogantes sobre la selección y sí realmente, tal y como estaba evolucionando el balonmano, tendríamos nuestro espacio en la parte de arriba en las competiciones internacionales", afirmó el técnico.
Dudas que se disiparon con el oro conquistado en el Europeo disputado en el año 2018 en Croacia y que, como señaló el propio Ribera, supuso un punto de inflexión .
"A partir de 2018 se abrió una etapa diferente, se quedó por primera vez campeón de Europa, y luego ese inmaculado Europeo del 2020 que no sólo nos permitió volver a quedar campeones de Europa, sino lograr la clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio y que los jugadores pudieran quitarse esa espina de quedarse fuera de los Juegos de Río", recordó Ribera.
Juegos que permitieron despedirse de la selección con una medalla de bronce olímpica a leyendas como Raúl Entrerríos y Julen Aginagalde, sin los que España volvió a subir el podio en el Europeo de 2022, en el que los 'Hispanos' se colgaron la medalla de plata, y en Mundial de 2023, en el que los de Jordi Ribera lograron el bronce.
Metales a los que el presidente de la Federación Española de Balonmano, Francisco Blázquez, que no dudó en destacar la doble faceta de "formador" y "competidor" de Jordi Ribera, quiere que sume una más en el Europeo que España organizará en el año 2028.
Una tarea para la que el seleccionador español podrá presumiblemente contar con la nueva hornada de jóvenes internacionales liderada por los hermanos Petar y Djordje Cikusa, a los que Jordi Ribera ya ha hecho debutar con la selección absoluta con apenas 17 años.
"Tenemos gente que viene pisando fuerte, pero hay que ir poco a poco, aún son gente que está viviendo sus primera experiencias con la selección, pero lo más importante es que vayan quemando etapas y que no les demás más responsabilidad de la que pueden tener para hacerlo bien", concluyó Ribera.EFE
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