María José Llergo: "El arte puede cambiar la vida de la gente; a mí me cambió la mía"

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Javier Herrero.

Madrid, 27 oct (EFE).- Con la sensibilidad por bandera y el lanzamiento este viernes de su segundo álbum, "Ultrabelleza", María José Llergo defiende una forma de mirar el mundo que aprecia "la diversidad como lo mejor que tenemos" y la creación de "un espacio seguro donde todos sepamos que somos valiosos".

"Tengo un compromiso con la sociedad en la que vivo y pienso que el arte puede cambiar la vida de la gente; a mí me cambió la mía", asegura a EFE esta compositora, músico e intérprete de éxito, en el pasado víctima de acoso escolar y hoy orgullosa miembro de la comunidad LGTBi+.

Su nuevo trabajo toma el relevo a "Sanación" (2020), debut que le deparó la admiración de muchas personas que vieron en ella a otra brillante renovadora del folclor y el flamenco con una singular e hipnótica voz, en la línea de Silvia Pérez-Cruz o Rosalía.

"Si aquel era un disco para mí misma, en este tengo una conversación con el mundo que me rodea, con canciones pensadas para que las raíces sean alas y me conecten con personas muy diversas", explica sobre este álbum que llega precedido de un manifiesto donde afirma que "no hay nada más radical que hacer el bien".

Convencida de que todos tenemos espacio en este mundo, Llergo (Pozoblanco, 1994) define la "ultrabelleza" como una forma de mirar hacia fuera que "celebra la diversidad, porque es lo mejor que hay y algo que nos hace mejores".

Desde esa perspectiva, la artista cordobesa ha trabajado durante dos años y medio y desechado 20 cortes hasta crear un álbum también de 12 temas diversos en los que las atmósferas y la mezcla electrónica cobran más relevancia junto a diferentes productores como Zahara y Martí Perarnau IV, Antonio Narváez u ODDLIQUOR, entre otros, para producir sencillos como "Superpoder".

"Mi sensibilidad es mi superpoder. A menudo se ve como un punto débil, pero para mí es el punto de vista más humano porque nos conecta con las emociones", defiende quien desde el inicio del disco proclama que "hay que poner el amor por encima del miedo".

Como en "Sanación", que era un homenaje a sus raíces y a su abuelo Pepe, autodidacta que le enseñó a cantar, sigue muy presente en estas nuevas canciones el orgullo de clase trabajadora.

"Es que yo soy la misma, la de Pozoblanco, del barrio de Malvinas, nieta de agricultores, hija de un electricista y una conserje de instituto", reivindica con su dulce voz, segura de que "la fama va y viene". "Y cuando quiere estar a mi vera, yo le hago hueco", sentencia con sencillez.

Cuenta que a sus 94 años su abuelo Pepe sigue cantando y contando chistes, también dándole lecciones de vida, como cuando en 2021 murió Samuel Luiz víctima de una agresión homófoba en A Coruña "al grito de maricón".

"Me lo encontré pegado a la radio, llorando como una magdalena, muy triste porque hubieran matado a ese niño tan bueno, que cuidaba a personas mayores. No se podía creer que fuéramos así", rememora.

A él le dedica el primer y catártico corte, "Aprendiendo a volar". "Tengo un miedo recurrente de que su muerte me pille en un escenario; por eso hice esta canción, para prepararme por si eso pasa, aprendiendo a volar para tocarlo cuando lo reclame el cielo", explica.

En "Ultrabelleza" (Sony Music) mantiene el contacto con el flamenco a través, por ejemplo, de una revisitación de la Paquera de Jerez. Donde aquella leyenda decía "Yo tengo un novio moreno con los ojillos adormilados", Llergo proclama orgullosa: "Yo tengo una novia moreno, con los ojillos verdeazulados".

"Porque hay que acoger y ser reflejo de lo que somos", insiste la artista, que en "Tanto tiempo" toma prestados algunos versos del bolero "Sabor a mí" para cantarle "a dos personas homosexuales mayores que, tras toda una vida esperando para quererse, ven por fin que la sociedad les hace hueco para ello".

Su conocimiento del violín clásico, que tocó durante diez años y al que llama su "herramienta más fiel" aparece en cortes como "Unx Novix" y "La puerta abierta", mientras que construye "Juramento" con una bombástica base de hip hop con influjo andalusí, "como si Fifty Cent se paseara por la Alhambra".

No será este recinto sino el Gran Teatro de Córdoba el que acogerá el estreno de su gira el próximo 11 de noviembre, al que seguirán otros conciertos, como los del Teatro Falla de Cádiz el 18 de noviembre, la sala Paral·lel 62 de Barcelona el 29 de noviembre o el Teatro EDP Gran Vía el 18 de diciembre.

Ante tal agenda se excusa frente a los muchos eurofans que piden que se postule como representante de España en Eurovisión. "Agradezco mucho su cariño, que me anima a seguir trabajando", afirma en primer lugar.

"Me parece un festival tan digno como increíble, una experiencia que no se olvida en la vida, como le pasó a Blanca Paloma; también Benidorm Fest me parece una experiencia preciosa que te conecta mucho con la audiencia de tu país, pero no he encontrado el momento para ello", lamenta. EFE

jhv/ros