Juan José López, traumatólogo: “El 80% de las lesiones de menisco no se operan”

El especialista explica que no siempre es necesario llegar al quirófano ante una lesión

El impacto controlado en las rodillas no tiene por qué ser dañino para las articulaciones (@drlopezmartinez / Montaje Infobae)
El impacto controlado en las rodillas no tiene por qué ser dañino para las articulaciones (@drlopezmartinez / Montaje Infobae)
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El dolor de rodilla es una de las molestias que más pueden condicionar la vida cotidiana. Caminar, subir escaleras, practicar deporte o incluso levantarse de una silla son actividades que pueden convertirse en un problema cuando esta articulación no funciona correctamente. Ante una lesión, muchas personas piensan que la única solución pasa por una intervención quirúrgica, aunque no siempre es necesario llegar al quirófano.

Sin embargo, cuidar las rodillas no consiste únicamente en tratar las lesiones cuando aparecen. Mantener una musculatura fuerte, evitar pasar demasiadas horas sentado y realizar actividad física adaptada a las capacidades de cada persona son algunos de los hábitos que pueden ayudar a conservar la salud articular. Así, el ejercicio, lejos de ser siempre perjudicial para las rodillas, también puede convertirse en uno de sus mejores aliados.

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Precisamente sobre estas cuestiones ha querido llamar la atención Juan José López, especialista en traumatología (@drlopezmartinez), que ha compartido varios consejos sobre cómo proteger esta articulación y qué papel desempeñan la cirugía y la rehabilitación en su recuperación. Sus recomendaciones ponen el foco en la importancia de la fuerza muscular, el movimiento y el trabajo conjunto entre cirujanos y fisioterapeutas.

Los problemas de menisco

Una de sus afirmaciones más llamativas tiene que ver con los problemas de menisco, una estructura de cartílago que se encuentra en la rodilla y que ayuda a amortiguar y distribuir las cargas. Según explica el especialista, no todas las lesiones requieren pasar por el quirófano: “Poca gente me cree cuando digo lo siguiente: el 80% de las lesiones de menisco no se operan”.

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Esta afirmación pone de manifiesto que el diagnóstico de una lesión no implica necesariamente una intervención quirúrgica. La decisión debe tener en cuenta las características de cada paciente y las circunstancias de la lesión, por lo que es importante contar con una valoración médica individualizada.

Fortalecer los glúteos para proteger las rodillas

Otro de los aspectos en los que insiste el especialista es la importancia de trabajar la musculatura que rodea la cadera. Aunque muchas personas centran sus ejercicios de fuerza exclusivamente en los cuádriceps o los músculos de las piernas, los glúteos también desempeñan un papel importante en el movimiento y la estabilidad de las extremidades inferiores.

En este sentido, López Martínez es contundente: “El trabajo de fuerza para los glúteos es básico para la rodilla”. Incorporar ejercicios específicos para fortalecer esta zona puede ayudar a mejorar el control del movimiento y la estabilidad durante actividades como caminar, correr o subir escaleras.

El impacto controlado es beneficioso para el cartílago

Una de las ideas que también destaca el cirujano es que no hay que evitar cualquier actividad que implique impacto por miedo a dañar las rodillas. Siempre que esté adaptado a las condiciones físicas de cada persona, el movimiento puede resultar beneficioso. De hecho, el especialista señala que “el impacto controlado para tus rodillas es lo mejor para la nutrición del cartílago”.

Por el contrario, advierte de uno de los hábitos más perjudiciales para la salud articular: “Lo peor es el sedentarismo”. Mantenerse activo y evitar pasar demasiadas horas sin moverse son recomendaciones importantes para conservar la funcionalidad de las articulaciones.

Un hombre con dolor en la rodilla (Shutterstock)
Un hombre con dolor en la rodilla (Shutterstock)

La fisioterapia, fundamental después de una operación

Por último, López Martínez recuerda que una intervención quirúrgica no representa por sí sola el final del proceso de recuperación. La rehabilitación posterior resulta fundamental para recuperar la movilidad, la fuerza y la funcionalidad de la rodilla.

Así lo explica el cirujano: “Si tenemos que hacer una cirugía de rodilla, menisco, ligamento cruzado, cartílago, nosotros los cirujanos vamos a aportar el 50%. El otro 50% es la fisioterapia”.

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