La cerveza, en peligro por el consumo de Ozempic: Heineken advierte a los bares de que la gente ya no tiene ganas de beber

En 2025, cerca de 10 millones de personas utilizaron tratamientos como Ozempic y Wegovy en Estados Unidos

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La industria cervecera está en peligro en pubs y bares. Así lo ha advertido la cervecería neerlandesa Heineken en un comunicado a sus clientes del sector de la hostelería británica, según ha podido saber Reuters. En el documento señala directamente al culpable: los medicamentos GLP-1 para bajar de peso. Y es que estos fármacos, que originalmente se distribuían a personas con diabetes, no solo te quitan el apetito. Al parecer, la marca cervecera sostiene que la sensación de saciedad asociada a los tratamientos puede presionar las ventas de cerveza y sidra, en especial en los encuentros tradicionales en los que los consumidores pedían varias pintas.

De este modo, ha pedido a los locales de Reino Unido que estén alerta y observen si el consumo de cerveza ha disminuido. Recordemos que, con la popularidad y expansión de Ozempic y Wegovy, muchas empresas de alimentación, bebidas y consumo masivo tuvieron graves consecuencias económicas. Por lo que ahora la empresa neerlandesa quiere comprender cómo cambian los hábitos de quienes los utilizan.

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Unos amigos bebiendo vino y cerveza en una terraza (HEINEKEN)
Unos amigos bebiendo vino y cerveza en una terraza (HEINEKEN)

Un consumo de 13,5% menor de cerveza

La advertencia de Heineken llega cuando la industria de bebidas alcohólicas afronta un descenso de ventas en varios mercados relevantes. Los consumidores han reducido su ingesta por motivos de salud, cambios de estilo de vida y presiones económicas, una tendencia que ahora puede profundizarse entre los usuarios que se inyectan estos fármacos.

Según un estudio de JPMorgan, cerca de 10 millones de personas utilizaron en Estados Unidos tratamientos como Ozempic y Wegovy el año pasado. El alcance de estos productos excede al sector sanitario: también modificó la demanda de dulces, aperitivos, arreglos de ropa y artículos orientados a aliviar algunos efectos secundarios de los tratamientos.

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Aun así, Heineken admite que no observa un abandono absoluto del alcohol entre los usuarios de GLP-1. Por eso, la compañía propone vasos de menor tamaño, bebidas de baja graduación o sin alcohol y combinaciones con porciones reducidas de comida. La compañía plantea que esa adaptación puede ayudar a retener a clientes que ya no desean consumir las cantidades habituales. Si estos patrones se cumplen, la compañía cervecera considera que su catálogo puede responder a la demanda. “Observamos algunos cambios en los hábitos de consumo entre los usuarios de GLP-1 y seguiremos monitorizando cómo evolucionan estos comportamientos en 2027”, ha declarado la compañía a Reuters.

Por el momento, las primeras mediciones del gasto han ofrecido unas señales concretas. Circana, una firma de investigación de mercado, siguió entre 2024 y 2026 a hogares estadounidenses donde al menos una persona tomaba fármacos GLP-1. Tras dos años de tratamiento, esos hogares destinaron un 7% menos al mes a bebidas alcohólicas que aquellos sin usuarios de esos medicamentos. No obstante, la diferencia fue mayor en el caso de la cerveza. Según los datos del mismo estudio, el gasto de esos hogares fue un 13,5% inferior en cerveza, tanto para el consumo en casa como fuera de ella.

La asociación Cerveceros de España celebra su Asamblea General, donde se aborda la relación del sector cervecero con el turismo, la hostelería, el consumo responsable y las variedades sin alcohol. El evento incluye la intervención de un portavoz de la entidad y recursos sobre el servicio de cerveza en establecimientos y zonas de playa.

Los bares británicos buscan preservar un mercado de 14.000 millones de libras

Europa es el principal mercado de expansión para Heineken, pero Reino Unido es uno de sus focos más favorables. Al parecer, uno de los últimos informes de la compañía calculó que la cerveza aportó casi 14.000 millones de libras esterlinas (16.739.450 euros) en ventas en pubs, bares y restaurantes británicos durante el año terminado en febrero de 2026. De esa cifra, menos de 300 millones de libras correspondieron a cervezas sin alcohol o con baja graduación. Entonces, ¿por qué estos datos generan incertidumbre en el sector?

Tal y como resume la empresa, si una parte de los clientes pasa de varias pintas a una media pinta o a una alternativa sin alcohol, el impacto puede sentirse en el volumen total vendido, aunque las compañías intenten compensarlo con productos de mayor valor. No obstante, otros grupos del sector, como Diageo o Anheuser-Busch InBev, se mantienen cautos en esta posición. Y es que los datos disponibles todavía no permiten considerar estos tratamientos como un factor decisivo en las tendencias del consumo de cerveza.

Sin embargo, diez de los once consumidores de GLP-1 consultados por Reuters han asegurado que habían reducido su ingesta de alcohol; incluso en algunos casos, de manera marcada. De hecho, algunos mencionaron malestar físico, resacas más prolongadas o una simple pérdida de interés por beber.

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