Uber Eats acuerda con UGT y CCOO el fin de los falsos autónomos: contratará a sus últimos repartidores independientes antes del 30 de noviembre

El cambio, alcanzado con los sindicatos mayoritarios, beneficiará a 4.286 trabajadores y pondrá fin a los repartidores autónomos en España. Desde enero, más de 14.000 ya han sido contratados por la plataforma

Un repartidor de Uber Eats. (REUTERS/Annegret Hilse)
Un repartidor de Uber Eats. (REUTERS/Annegret Hilse)
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Uber Eats dejará de operar con repartidores autónomos en España a partir del 30 de noviembre, tras el acuerdo alcanzado con los sindicatos mayoritarios UGT y CCOO. El pacto convierte en personal contratado a los 4.286 trabajadores que aún prestaban servicio bajo esa figura, quienes se incorporarán a la plantilla de la empresa colaboradora con alta en el Régimen General de la Seguridad Social. Según confirmaron fuentes de Uber Eats a EFE Agro, el acuerdo permite culminar la transición anunciada en enero, proceso durante el cual ya habían sido contratados más de 14.000 repartidores a través de las flotas colaboradoras de la plataforma.

A partir del 30 de noviembre ya no será posible trabajar como repartidor autónomo con Uber Eats en ningún punto de España, remarcó la compañía. Los sindicatos UGT y CCOO valoraron de forma muy positiva la medida y la calificaron como el fin de la precariedad y del fraude de los falsos autónomos en el sector del reparto a domicilio.

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El origen del cambio: la presión del Ministerio de Trabajo

La compañía ya había anunciado en enero su decisión de prescindir del reparto con autónomos como respuesta directa a la presión ejercida por el Ministerio de Trabajo y Economía Social. La cartera que encabeza la ministra Yolanda Díaz había advertido a la empresa, en diciembre del año anterior, con emprender acciones legales. Entre las medidas contempladas figuraban posibles responsabilidades penales para sus directivos si la plataforma no se ajustaba a la legislación vigente desde agosto de 2021.

Una bolsa de reparto de Uber Eats. (REUTERS/Andrew Kelly)
Una bolsa de reparto de Uber Eats. (REUTERS/Andrew Kelly)

Esa normativa, conocida como la Ley Rider, obliga a las plataformas digitales de reparto a contratar a sus repartidores como asalariados. La norma también exige transparencia en el funcionamiento de los algoritmos que determinan salarios, rutas y jornada laboral. Desde el ministerio se advirtió en reiteradas ocasiones que la Inspección de Trabajo intensificaría los controles sobre el sector. El objetivo declarado era combatir la precariedad y garantizar que las plataformas tecnológicas cumplieran sus obligaciones legales con los repartidores.

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Uber Eats, la última gran plataforma con falsos autónomos

Hasta el anuncio de enero, Uber Eats era la última de las grandes plataformas de reparto que seguía funcionando con trabajadores autónomos en España. Desde 2022, la empresa ofrecía a sus repartidores la opción de trabajar de forma independiente o integrarse como empleados a través de flotas colaboradoras.

El resto del sector ya había completado ese tránsito. Glovo tomó la decisión de abandonar el modelo de autónomos en diciembre de 2024 y, en junio del año siguiente, hizo efectivo el cambio con la contratación de 4.000 repartidores, tras años de litigios por el incumplimiento de la Ley Rider.

Deliveroo optó por una salida distinta: cesó sus operaciones en España con la aprobación de la ley en 2021, al considerar inviable adaptarse a la nueva normativa. Just Eat, en cambio, contrató a sus repartidores como asalariados incluso antes de que la obligación legal entrara en vigor, lo que le permitió esquivar litigios salvo su disputa con Glovo por competencia desleal.

*Con información de Agencia Efe

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