Si quieres un aperitivo perfecto para este otoño, solo necesitas boniato, queso de cabra y cebolla

Es una receta fácil con la que podrás sorprender a tus invitados

Bandeja metálica con rodajas de boniato horneadas, queso de cabra y cebolla caramelizada sobre papel vegetal, colocada en una mesa de madera.
Medallones de boniato, queso de cabra y cebolla caramelizada. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Hay recetas que demuestran que no hace falta complicarse en la cocina para conseguir un plato lleno de sabor. Estos medallones de boniato con queso de cabra y cebolla caramelizada combinan ingredientes que encajan a la perfección: el dulzor del boniato y de la cebolla contrasta con el toque intenso y ligeramente ácido del queso, creando una mezcla equilibrada en cada bocado.

Además, su presentación los convierte en una opción ideal tanto para servir como entrante en una comida especial como para preparar una cena diferente sin pasar horas entre fogones.

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La clave está en cocinar bien el boniato para que quede tierno, caramelizar la cebolla lentamente hasta que adquiera una textura melosa y añadir el queso de cabra para aportar cremosidad y carácter. El resultado es una receta sencilla, vistosa y con un contraste de sabores que funciona especialmente bien durante los meses de otoño.

Tiempo de preparación

La elaboración de estos medallones de boniato con queso de cabra y cebolla caramelizada requiere unos 40 minutos, aproximadamente, entre la preparación de los ingredientes, el horneado del boniato y el gratinado final.

Ingredientes

  • 2 boniatos medianos
  • 1 cebolla grande
  • 150 g de queso de cabra
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cucharadita de miel
  • Especias al gusto, como pimentón dulce, pimienta negra, tomillo o romero
  • Sal al gusto

Cómo hacer medallones de boniato con queso de cabra y cebolla caramelizada, paso a paso

  1. Precalentamos el horno a 200 °C. Mezclamos el aceite de oliva con las especias elegidas y una pizca de sal. Lavamos los boniatos, los pelamos si lo preferimos y los cortamos en medallones de un grosor similar para que se cocinen de manera uniforme.
  2. Colocamos las rodajas en una bandeja de horno cubierta con papel vegetal y las pincelamos con la mezcla de aceite y especias. Horneamos durante unos 20-25 minutos, hasta que estén tiernas y ligeramente doradas. El tiempo dependerá del grosor de los medallones.
  3. Mientras se cocina el boniato, cortamos la cebolla en juliana y la ponemos en una sartén con un poco de aceite de oliva. La cocinamos a fuego bajo durante unos 20-30 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que quede blanda, dorada y melosa. Si es necesario, añadimos una cucharada de agua para evitar que se pegue.
  4. Repartimos la cebolla caramelizada sobre los medallones de boniato y colocamos encima unas rodajas o pequeños trozos de queso de cabra.
  5. Introducimos de nuevo la bandeja en el horno, esta vez con la función de gratinado, durante unos 3-5 minutos, hasta que el queso empiece a dorarse. Terminamos con un chorrito de miel por encima y servimos los medallones calientes.

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Cuántas porciones tiene

La receta permite preparar aproximadamente 12 medallones de boniato, dependiendo del tamaño de los boniatos y del grosor de las rodajas. Puede servirse como entrante para 3 o 4 personas.

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Valor nutricional

Por cada medallón, los valores nutricionales aproximados son:

  • Calorías: 70 kcal
  • Grasas: 3,3 g
  • Hidratos de carbono: 8,8 g
  • Proteínas: 2 g

Son estimaciones calculadas a partir de los ingredientes y las cantidades propuestas, por lo que pueden variar según el tamaño de cada medallón y la cantidad de queso, aceite y miel utilizada.

Cómo conservar los medallones de boniato con queso de cabra y cebolla caramelizada

Lo ideal es consumir estos medallones recién hechos, cuando el boniato está tierno, el queso de cabra fundido y la cebolla caramelizada conserva su textura melosa. Si sobran, se pueden guardar en un recipiente hermético en la nevera durante 3 días.

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