Han tenido que pasar diecisiete años para que la Casa Real española volviera a pisar suelo ceutí en viaje oficial. Tras la histórica visita de don Juan Carlos y doña Sofía en 2007, y coincidiendo con el día posterior a la celebración de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, don Felipe y doña Letizia desembarcaron este martes en la ciudad autónoma para cumplir con lo que ellos mismos calificaron como una visita “largamente deseada”. El viaje llegaba en un contexto de especial sensibilidad social, apenas dos meses después de la entrada masiva de migrantes en las costas ceutíes que costó la vida a 90 personas a finales de julio.
La agenda oficial condensó diez horas de actividad frenética. Arrancó a mediodía con una recepción multitudinaria en la céntrica Plaza de África y en el Ayuntamiento, donde los monarcas almorzaron en privado con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, tras firmar en el libro de honor y recibir las llaves de la ciudad. A partir de ahí, la comitiva se trasladó al colegio público Vicente Aleixandre para conocer de primera mano la convivencia multicultural en las aulas, antes de presidir un emotivo acto de recuerdo en el cementerio de Sidi Embarek por los fallecidos en el mar y cerrar el día con un encuentro social en el Parador La Muralla.
PUBLICIDAD
Sin embargo, más allá de la hoja de ruta institucional, la visita dejó una estela de gestos espontáneos, anécdotas a pie de calle y un complejo engranaje logístico que rara vez captan los objetivos de las agencias. Desde el dispositivo blindado que rodeó a la comitiva en todo momento hasta las muestras de complicidad de la reina con los vecinos y la prensa, la jornada estuvo repleta de detalles que demostraron la voluntad de la Corona de saltarse el protocolo para conectar directamente con la realidad ceutí.
Un cordón de seguridad inédito
La expectación era máxima y el Servicio de Seguridad de la Casa del Rey, en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, no dejó ningún cabo suelto. Aunque los monarcas siempre se desplazan con escolta, llamó poderosamente la atención el volumen del despliegue en las calles ceutíes. En las inmediaciones de la Plaza de África, donde se agolpaban cientos de vecinos con pancartas y gritos de “¡Viva el Rey!”, se pudo observar un cordón de seguridad excepcionalmente denso.
PUBLICIDAD

Cada movimiento de don Felipe y doña Letizia estuvo flanqueado por entre cuatro y cinco guardaespaldas de paisano que los seguían a escasos centímetros de distancia. Esta cápsula de seguridad, aunque estricta en su perímetro visual, tuvo que flexibilizarse constantemente. La insistencia de los reyes en romper la línea protocolaria para acercarse a las vallas, estrechar manos y preguntar a los vecinos por su situación tras la crisis migratoria del verano, obligó a los agentes a reajustar sus posiciones en tiempo real. Afortunadamente, pese a la aglomeración y el retraso que estos saludos provocaron en el inicio del acto en el Ayuntamiento, la jornada transcurrió sin un solo incidente.
El guiño de doña Letizia a Sonsoles Ónega
La conexión con el público dejó una de las anécdotas más curiosas de la mañana, demostrando que doña Letizia no pierde detalle de su entorno ni siquiera en medio del bullicio. Durante el largo paseo de saludos, abrazos y peticiones de ‘selfies’ en la Plaza de África, la Reina detectó entre la multitud a un reportero del programa Y ahora Sonsoles.
PUBLICIDAD
Aunque el periodista no había logrado hacerse hueco en la primera fila, consiguió estirar el brazo para acercarle el característico micrófono naranja del formato de Antena 3. Lejos de esquivarlo, doña Letizia lo cogió con naturalidad. De hecho, llegó a sostener el micrófono en la mano mientras posaba sonriente para la cámara del teléfono de una vecina. Antes de devolvérselo al reportero, aprovechó para mandar un afectuoso saludo en directo al programa de las tardes. Un gesto espontáneo que revalida públicamente la inquebrantable amistad que mantiene desde hace casi tres décadas con Sonsoles Ónega, a quien ha arropado en momentos clave de su vida, desde la capilla ardiente de su padre hasta la firma de ejemplares de su Premio Planeta.
El instinto maternal de la reina Letizia
El baño de masas también deparó imágenes cargadas de ternura que rompieron por completo con el tono formal de las visitas de Estado. Mientras la comitiva avanzaba lentamente entre los vítores, una vecina de las primeras filas llamó la atención de doña Letizia. Tras cruzar unas palabras y una mirada de complicidad, la reina no dudó en detener la marcha para coger en brazos al bebé de la mujer.
PUBLICIDAD

Doña Letizia acunó al pequeño durante varios instantes, acariciándolo y charlando animadamente con la madre, en una escena que desató los aplausos y sonrisas de quienes se encontraban a su alrededor. El gesto, captado rápidamente por los teléfonos móviles de los presentes, evidenció la faceta más cálida y humana de la reina, quien volvió a demostrar que, cuando se trata de conectar con las familias y los niños, el protocolo de Zarzuela siempre pasa a un segundo plano.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Temperaturas en Zaragoza: prepárate antes de salir de casa
Los fenómenos meteorológicos y análisis de probabilidad permiten dar información sobre la temperatura, lluvias y vientos para las próximas horas

Felipe VI se muestra contundente con Marruecos desde Ceuta y exige “buena fe” para preservar la relación bilateral
El monarca vinculó la presión migratoria de julio con la defensa de la soberanía española y reclamó apoyo de la Unión Europea
El despliegue español que respondió al buque de guerra de Marruecos en Ceuta: de la activación del BAM ‘Rayo’ al paso adelante con las fragatas
Este episodio suma un nuevo argumento sólido sobre el posible papel de autoridades marroquíes en la oleada de migrantes que generó la crisis de la ciudad autónoma

Los trabajadores de Correos denuncian una carga laboral “inasumible” en las elecciones: 4.700 empleados menos en cinco años y una hora extra que se paga a 13,8 euros
CGT reclama “un refuerzo urgente y masivo de personal” ante la ingente cantidad de trabajo que supondrá el proceso electoral, la campaña de paquetería derivada del ‘Black Friday’ y el inicio de las compras navideñas

El ‘misterio’ del patrimonio de Cristina Pedroche y Dabiz Muñoz: el piso en el que pasaron la pandemia y que alquilaron por una elevada suma
Con unos 157 metros cuadrados, terraza y una espectacular habitación en suite, el inmueble salió al mercado del alquiler por 2.000 euros mensuales


