Las olas de calor, los incendios y el polvo sahariano agravan la calidad del aire: España es una de las zonas más problemáticas de la contaminación atmosférica

Según los últimos datos de Copernicus, casi el 40 % de la población global ha estado expuesto este año a niveles peligrosos de ozono troposférico

Cielo cubierto de humo provocado por el incendio de la sierra oeste, desde el Cerro del Tío Pío, en Madrid (España). (Carlos Luján/Europa Press)
Cielo cubierto de humo provocado por el incendio de la sierra oeste, desde el Cerro del Tío Pío, en Madrid (España). (Carlos Luján/Europa Press)
Guardar

El calentamiento global no solo está provocando que las temperaturas sean cada vez más altas, sino que también está afectando a la calidad del aire. El calor extremo influye en contaminantes como los óxidos de nitrógeno y los compuestos orgánicos volátiles que proceden del transporte, la industria o los incendios forestales, entre otros, formando el ozono troposférico.

Este puede provocar serios problemas en la salud de las personas y de los ecosistemas, así como en el rendimiento de los cultivos. Según el nuevo análisis global Atmosphere Watch, publicado este miércoles por el Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) —gestionado por el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMPM)—, casi el 40 % de la población mundial ha estado expuesta a niveles peligrosos de ozono troposférico en lo que va de año.

PUBLICIDAD

(Foto de ARCHIVO)
Varios vehículos en la A3, en Madrid (España). (Carlos Luján/Europa Press)
(Foto de ARCHIVO) Varios vehículos en la A3, en Madrid (España). (Carlos Luján/Europa Press)

Este contaminante secundario, según destacan desde el organismo europeo, es un reto global “especialmente complejo”, sobre todo en un contexto en el que la temperatura y la radiación solar están incidiendo con mayor potencia. A esto se suma su larga vida útil en la atmósfera. “La contaminación atmosférica es uno de los mayores riesgos ambientales para la salud en Europa, vinculada a enfermedades cardíacas, accidentes cerebrovasculares, cáncer de pulmón y enfermedades respiratorias”, explica Dorota Jarosińska, directora de programa del Centro Europeo de la OMS para el Medio Ambiente, el Cambio Climático y la Salud.

La directora del Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS), Laurence Rouil, ha afirmado que la contaminación por ozono es un claro recordatorio de lo “interconectados” que están la atmósfera, el clima, la salud y los medios de vida.

PUBLICIDAD

La región más afectada por esta contaminación atmosférica ha sido Asia, donde el 60 % de la población ha estado expuesta a niveles extremadamente altos de ozono. Esto ha estado especialmente motivado por la contaminación industrial y el transporte, pero también múltiples fuentes naturales de emisiones de precursores.

Los efectos de la calima el lunes en el municipio de Tuineje, en Fuerteventura.(EFE/Carlos de Saá)
Los efectos de la calima en el municipio de Tuineje, en Fuerteventura. (Carlos de Saá/EFE)

En Europa, los datos también han sido muy significativos, pues el 50 % de la población ha estado expuesta a niveles de ozono deficientes, muy deficientes o extremadamente deficientes: “Las repetidas olas de calor en Europa contribuyeron a una exposición significativa al ozono durante los meses de verano, lo que ilustra la relación cada vez más interconectada entre los fenómenos climáticos extremos y la calidad del aire”, explican los expertos.

Sin embargo, las cada vez más altas temperaturas no son el único condicionante, pues en la contaminación atmosférica también tienen un papel muy importante el humo procedente de la quema de biomasa y el polvo procedente del desierto, aspectos que no entienden de fronteras y que han golpeado con fuerza este verano tanto al continente como especialmente a España.

La contaminación que salta fronteras

El humo de los incendios forestales, el polvo sahariano y el ozono troposférico han cruzado fronteras y continentes, provocando que este problema con la contaminación sea a nivel global: “Estos fenómenos demuestran por qué la calidad del aire no puede entenderse únicamente a través de las emisiones locales”; afectan, así, a comunidades muy alejadas de su lugar de origen.

La contaminación del aire promueve el cáncer de pulmón en no fumadores.

Son cuestiones que afectan especialmente a España: las sucesivas olas de calor, los incendios forestales y el desplazamiento del polvo procedente del Sáhara a través del norte de África son cuestiones que agravan la calidad del aire en nuestro país.

“Una combinación de monitoreo terrestre riguroso, datos satelitales y pronóstico del transporte a larga distancia de contaminantes atmosféricos que llegan a Europa es esencial para respaldar respuestas nacionales y regionales eficaces a la contaminación atmosférica en toda la región”, explica Ian Marnane, jefe de la Unidad de Medio Ambiente y Salud de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD