Juan Manuel Liquinoli, adiestrador, sobre la forma correcta de que tu perro no salte encima de las visitas: “Le vamos a enseñar una manera mejor de recibir lo que quiere”

El experto en comportamiento canino da sus consejos para cambiar esta conducta en las mascotas

Un perro con su dueño. (Europa Press)
Un perro con su dueño. (Europa Press)
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En España hay por lo menos 15 millones de familias que no pueden vivir sin una mascota. Según la primera estadística nacional de protección animal, existen 15.171.569 animales de compañía en el país y, entre ellos, el perro es el favorito. En total, hay 7.562.893 canes registrados por todo el territorio nacional, casi la mitad de todas las mascotas contabilizadas.

Muchos acogen estos animales en sus casas buscando el cariño de una mascota, pero no todos entienden lo complicado que es educarles. El adiestrador Juan Manuel Liquindoli difunde su conocimiento en sus redes sociales (@filosofia.animal) para ayudar en esta tarea.

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En un reciente vídeo ha compartido consejos sobre cómo corregir un comportamiento muy repetido entre los perros. Es común que, cuando llegan visitas a casa, se suban encima de ellas para saludar, un acto que puede ser tan inofensivo como molesto para quienes vienen de fuera.

El truco para evitar que el perro se lance a las visitas

Un perro de raza golden retriever salta encima de su dueño para saludarle.
Un perro salta encima de su dueño para saludar. (Canva)

Liquindoli utiliza de ejemplo a Gala, una perrita que “le salta a sus tutores cuando llega y a personas conocidas con las que ya tiene un vínculo, le salta mucho”, dice en el vídeo. “Estamos enseñándole una manera mejor de saludar”, cuenta.

Ante estas actitudes, explica el adiestrador, la recomendación general suele ser ignorar al animal los primeros minutos hasta que se tranquilice para, después, saludarla. Es una estrategia que Liquindoli no aconseja, “porque genera mucha frustración en el perro y genera más picos de estrés y hasta pueden saltar más”, indica.

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En lugar de esto, “le vamos a enseñar una manera mejor de recibir lo que quiere, que es el saludo”, dice. “Vamos a sectorizar un lugar, vamos a preparar el contexto para que tome mejores decisiones y, cuando toma una mejor decisión que saltar, que es, por ejemplo, sentarse o acostarse en el sofá, vamos a darle lo que ella quiere, que es atención y caricia”, explica.

En este contexto, “es muy importante el tono de la caricia, que sea suave” al saludar, recalca Liquindoli. El adiestrador aconseja, además, “no hablarle, porque si no la sobreexcitamos de vuelta”.

Un espacio preparado para saludar

Liquindoli recomienda generar un espacio en casa en el que aceptar el saludo del animal. “Puede ser un sofá, puede ser un colchoncito en el piso, y vamos, cada vez que entramos generamos ese contexto y la podemos guiar con nuestra mano”, indica.

“Esperamos, ni bien pone las patas en el sillón, la refuerzo, la acaricio, ni bien se sienta, la acaricio, ni bien se acuesta, la acaricio. Vamos esperando que el perro tome decisiones y vamos reforzando esas decisiones sin darle ninguna indicación”, explica el adiestrador.

Con estas indicaciones se genera “un aprendizaje más significativo que estar dándole órdenes”, asegura el experto en comportamiento canino, “porque es el perro el que resuelve”. “Esto es mucho mejor que saltarnos. Y si vos querés, cuando, cuando llegamos, que te saludemos, te vamos a saludar, no te vamos a ignorar, pero de esta manera”, concluye en su vídeo el adiestrador.

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