Se buscan voluntarios para cuidar melocotoneros y bonsáis en Japón durante 30 horas semanales a cambio de alojamiento y comida gratis

Una granja sostenible en Yamanashi busca viajeros mayores de 20 años para apoyar en sus cultivos y tareas del hogar, con dos días libres a la semana e internet para teletrabajar

La recolección del melocotón es una de las tareas principales en la granja. (Worldpackers)
La recolección del melocotón es una de las tareas principales en la granja. (Worldpackers)
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¿Alguna vez has soñado con pausar tu rutina para adentrarte en el corazón del Japón rural, despertarte rodeado de montañas y aprender el milenario arte del bonsái sin gastar un solo euro en estancia ni comida? Una finca tradicional en la región de Yamanashi acaba de abrir una convocatoria para españoles que busquen una inmersión cultural absoluta, ofreciendo cama, tres comidas diarias e internet de alta velocidad a cambio de apoyo en el campo y en el hogar.

Yamanashi, célebre por albergar el majestuoso Monte Fuji y por ser la cuna de las frutas del archipiélago nipón, se ha convertido en el destino codiciado de aquellos viajeros que buscan una experiencia alejada de los recorridos turísticos habituales de Tokio o Kioto. En este rincón rodeado de naturaleza, una explotación agrícola sostenible ha lanzado una oferta a través de la plataforma de voluntariado Worldpackers.

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La propuesta exige un compromiso de 30 horas de colaboración a la semana, distribuidas en jornadas que varían según la estación del año. Durante los meses más fríos, de enero a mayo, el trabajo se desarrolla en turnos matutinos moderados entre las 8:00 y las 17:00 horas, abarcando desde el mantenimiento de los frutales hasta delicadas tareas de jardinería con bonsáis. Sin embargo, con la llegada del verano, el ritmo se adapta al clima: las jornadas comienzan a las 5:00 de la mañana para evitar las horas puntas de calor y completar la recolección de los melocotones y uvas.

La floración del cerezo en la región de Yamanashi. (Worldpackers)
La floración del cerezo en la región de Yamanashi. (Worldpackers)

Comida incluida y facilidades para el teletrabajo

A cambio de esta dedicación, el anfitrión proporciona un paquete de beneficios completo diseñado para garantizar la comodidad del voluntario. Además de contar con dos días libres semanales para explorar la zona, la oferta incluye alojamiento en habitación privada o compartida, acceso ilimitado a lavandería y el uso de bicicletas para desplazarse por la localidad.

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En el apartado gastronómico, la granja cubre los ingredientes para las tres comidas diarias (desayuno, almuerzo y cena), disponiendo de una cocina totalmente equipada para que los huéspedes preparen sus alimentos. Como incentivo clave para los nómadas digitales, la propiedad cuenta con conexión a internet de alta velocidad y un espacio de trabajo adaptado.

Una vivienda tradicional en el entorno rural de Yamanashi. (Worldpackers)
Una vivienda tradicional en el entorno rural de Yamanashi. (Worldpackers)

Para postularse a la vacante no se exige formación previa. Se buscan candidatos mayores de 20 años que viajen de forma individual —no se admiten parejas ni grupos— y que posean al menos un nivel principiante de inglés o español. Más allá de la experiencia previa en agricultura, los anfitriones priorizan la proactividad, la puntualidad y un profundo sentido de la responsabilidad, cualidades fundamentales en la cultura laboral japonesa.

Asimismo, la convivencia exige el cumplimiento riguroso de las normas locales. Se solicita mantener el silencio a partir de las 20:00 horas, cuidar el uso de recursos como electricidad y agua, y mostrar tolerancia cero hacia infracciones de tránsito o conductas incívicas. Cabe señalar que los costes de billetes de avión, visado, transporte interno y seguro de viaje corren por cuenta del participante. Una oportunidad única para quienes deseen visitar el continente asiático.

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