España da la vuelta al futuro de las pensiones: es el país europeo donde más mejora su sostenibilidad

Un nuevo indicador sitúa al sistema español como el que registra “la mayor mejora proyectada”, pese a que el envejecimiento seguirá elevando el gasto y generando dificultades financieras

Una pareja de personas mayores camina de espaldas en una calle empedrada del casco histórico de Lugo con edificios antiguos, soportales y terrazas.
Una pareja de jubilados camina por el casco histórico de Lugo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Las pensiones españolas afrontan un escenario marcado por el envejecimiento de la población y la jubilación de la generación del ‘baby-boom’, pero las últimas reformas habrían conseguido mejorar la sostenibilidad estructural del sistema español a largo plazo hasta convertir a España en el país europeo donde mejora más la viabilidad de las pensiones.

Esta es una de las principales conclusiones de un nuevo estudio publicado por Fedea, elaborado por investigadores de las Universidades de Valencia y Extremadura, que propone un nuevo indicador para medir la sostenibilidad económica, financiera y actuarial de los sistemas públicos de pensiones de la Unión Europea.

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El estudio titulado Indicadores de equilibrio y sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones europeos a partir del Ageing Report, ha sido elaborado por José Enrique Devesa, Inmaculada Domínguez, Borja Encinas y Robert Meneu, e introduce una metodología diferente al tradicional análisis del equilibrio financiero anual.

En lugar de limitarse a comparar los ingresos y gastos agregados del sistema, el nuevo indicador pone en relación el valor de las pensiones recibidas con el de las cotizaciones realizadas por una cohorte durante toda su vida laboral, descontando ambas magnitudes al mismo momento temporal.

El resultado cambia parcialmente el diagnóstico sobre España. Aunque el envejecimiento seguirá presionando las cuentas públicas, el indicador estructural apunta a que el sistema español sería el que más mejoraría entre los países comparados —Alemania, Francia, Países Bajos y Suecia—. Los autores vinculan esta evolución a las reformas aprobadas en 2021 y 2023, orientadas a reforzar los ingresos y elevar la edad efectiva de jubilación.

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El coste del envejecimiento seguirá pesando

El estudio no cuestiona, sin embargo, el impacto que tendrá el envejecimiento demográfico sobre las pensiones españolas. Las previsiones recogidas en el Ageing Report 2024 apuntan a un fuerte aumento del déficit del sistema como consecuencia de la llegada a la jubilación de la generación del baby-boom. Entre 2022 y 2050, el déficit aumentaría en 2,5 puntos de PIB, lo que situaría a España como el sexto país de la Unión Europea con un mayor incremento en este indicador.

Este deterioro responde principalmente a la evolución demográfica. El aumento del número de pensionistas frente al de trabajadores en activo elevará la presión sobre un sistema cuya financiación depende en buena medida de las cotizaciones sociales. Por tanto, el diagnóstico financiero tradicional continúa apuntando a dificultades relevantes para las próximas décadas.

La aportación del nuevo indicador reside en que incorpora una perspectiva estructural y de largo plazo. Desde este enfoque, las reformas españolas modificarían la relación entre las cotizaciones realizadas durante la vida laboral y las pensiones que se reciben posteriormente, acercando el sistema a una situación de mayor sostenibilidad pese al incremento del gasto asociado al envejecimiento.

Enrique Devesa, investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE), nos explica cómo la pensión que cobran los jubilados en España es un 60% más de lo que han cotizado a la Seguridad Social.

España lidera en sostenibilidad

Las reformas de 2021 y 2023 ocupan un papel central en las conclusiones del estudio. Los investigadores consideran que las medidas adoptadas para reforzar los ingresos del sistema y aumentar la edad efectiva de jubilación tendrán efectos sobre su diseño estructural. La consecuencia sería una relación más equilibrada entre las aportaciones de los trabajadores y las prestaciones futuras.

En la comparación internacional realizada por los autores, España presenta la evolución más favorable del nuevo indicador de sostenibilidad. El resultado contrasta con el diagnóstico que ofrece el indicador tradicional de equilibrio financiero, en el que el envejecimiento sitúa al sistema español entre los que afrontarán un mayor deterioro de sus cuentas durante las próximas décadas.

La diferencia entre ambos enfoques resulta clave para interpretar el estudio. España puede enfrentarse simultáneamente a un aumento significativo del gasto y del déficit vinculado al envejecimiento y, al mismo tiempo, experimentar una mejora de su sostenibilidad estructural. El primer indicador refleja la presión financiera inmediata del cambio demográfico; el segundo trata de medir cómo evoluciona el equilibrio entre cotizaciones y pensiones a lo largo del ciclo de vida.

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Los autores alertan de supuestos “excesivamente optimistas”

Los investigadores introducen una advertencia sobre sus propias conclusiones. Señalan que estos resultados deben interpretarse con mucha cautela. La mejora proyectada para España depende de determinados supuestos utilizados en las previsiones del Ageing Report 2024 que los autores consideran “excesivamente optimistas”.

Uno de los elementos que cuestionan es el fuerte aumento previsto de la tasa de actividad entre los mayores de 55 años. Según el estudio, esta hipótesis tendría efectos tanto sobre la edad efectiva de jubilación como sobre la duración de las carreras laborales. Si la evolución real fuese menos favorable de lo previsto, el impacto positivo sobre la sostenibilidad del sistema podría ser también menor.

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Los autores señalan además una reducción especialmente pronunciada de la tasa de reemplazo, es decir, de la relación entre la pensión inicial y los ingresos laborales previos. A su juicio, esta proyección podría estar sobrevalorando el efecto de que la base máxima de cotización crezca hasta 2050 por encima de la pensión máxima.

El estudio dibuja un escenario con dos caras. Las reformas recientes pueden haber mejorado el diseño estructural del sistema español y, según el nuevo indicador, España sería el país que más avanza en sostenibilidad entre los analizados. Pero esa mejora no está garantizada: su magnitud dependerá de que se cumplan unas previsiones demográficas, laborales y de prestaciones que los propios investigadores consideran especialmente favorables.

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