
“El verano ha sido un poco intenso”, explica Alejandro García a Infobae a través de una llamada telefónica. Es sparring y entrenador de tenis y su vida oscila de torneo en torneo. Su sueño no era ese. Él quería ser tenista profesional, como cualquier niño con una raqueta en las manos, pero se dio cuenta en un torneo de que ese no sería su destino y decidió cambiar el camino. Se reinventó en sparring para intentar convertirse en entrenador. Ha engrasado a Nadal, Alcaraz, Thiem o Garbiñe, pero también se ha sentado en el banquillo para dirigir, entre otras, a Olga Danilovic.
Alejandro comenzó a jugar al tenis con su padre cuando era un niño. Lo compaginaba con el fútbol, otra de sus pasiones, aunque pronto se dio cuenta de que debía elegir uno y a los once años colgó las botas. Su sueño era ser tenista profesional y centró sus esfuerzos en ello, pero a veces quieres y no puedes. “Cuando empecé a jugar nacionales y Futures me di cuenta del nivel que había y de que los tenistas más jóvenes que yo jugaban muy bien. Entonces entendí lo difícil que es llegar a ser profesional”. No importa, rediriges el camino. Así lo hizo él, aunque tampoco se desvió demasiado.
PUBLICIDAD
Su objetivo entonces empezó a cambiar, trazó un plan alternativo: sería entrenador. ¿El problema? En la mayoría de los banquillos reinan exjugadores o preparadores de larga trayectoria. Necesitaba estar en los torneos, que los tenistas le conocieran y poder seguir aprendiendo. “Al final me encaminé a ser sparring, de cara a ser entrenador”, asegura. Con 19 años, el Mutua Madrid Open le dio la oportunidad de entrenar con jugadores. “Me encantó la experiencia”. Y añade: “También mi tipo de juego se adapta bien a ser sparring”. La experiencia fue todo lo que necesitaba para decidirse a seguir ese camino. A partir de ese momento, comenzó a recorrer torneos también fuera de España.

Ese verano pasó por el ATP 250 de Los Cabos, al Masters 1000 de Cincinnati y luego a un WTA 500 en New Haven. Poco a poco se fue haciendo un nombre del circuito tanto masculino como femenino. Llegó a entrenar con Nadal, Thiem, Muguruza... Jugadores a los que admiraba y ahora eran ellos los que le pedían que entrenara con ellos. “Fue algo increíble. También fue una experiencia que me sirvió para aprender de sus entrenadores, que al final era el camino que yo quería seguir”.
PUBLICIDAD
Sus entrenamientos con los tenistas no pasaron desapercibidos en el circuito. “Ellos estaban contentos conmigo, se sentían cómodos y gracias a eso me han ido surgiendo muchas oportunidades para poder trabajar con distintos tenistas”, considera. Tener enfrente a Nadal reconoce que “impresiona, porque es mi ídolo”, pero al final “solo piensas en dar tu 100% y que él pueda entrenar”. El tipo de entrenamiento que lleva a cabo Alejandro no es solo saltar a la pista y pelotear, sino que muchos tenistas le piden que imite golpes de los que serán sus próximos adversarios.
“Al final depende un poco del rival contra el que jueguen, a veces me piden un revés más cortado, otras que imitara a una tenista que tenía la derecha cortada”, recuerda. Incluso hubo una vez que le pidieron que jugara como John Isner: “Mide dos metros y saca a 220. Pues hombre, yo intento sacar lo más fuerte posible, pero es difícil de igualar”. Como detalla Alejandro, es mucho más habitual ver a la figura del sparring en el femenino que en el masculino. “Las jugadoras están más cómodas, ya que tienen la libertad de poder entrenar todo lo que ellas quieran. Y también que el nivel es parejo. Me refiero que al final Nadal tiene el nivel de Nadal, por eso ellos prefieren entrenar con otro jugador que va a dar más nivel que con un sparring”.
PUBLICIDAD

Hasta ahora, Alejandro ha podido hacer de sparring con muchos de sus ídolos, como Rafa Nadal, con muchas figuras del circuito ATP y WTA como Carlos Alcaraz (con nueve o diez números uno y muchos del top 10), pero hay un nombre con el que no ha llegado a compartir pista: Roger Federer. “Era mi sueño. Es mi ídolo, junto a Nadal, pero tenísticamente Federer es mi ídolo y se me ha quedado la espinita de poder entrenar con él”. Fue gracias a esas experiencias como llegó su oportunidad para convertirse en entrenador.
De ‘sparring’ a entrenador
Alejandro siempre tuvo claro que ejercer de sparring podía ser un gran camino para convertirse en entrenador, sobre todo en el circuito femenino. Y así fue. Tras muchos torneos a la espalda, donde cada vez más jugadoras le conocían y le pedían entrenar; llegó una, Verónica Cepede, que se fijó en él. “Ella estaba en un impasse porque iba a cambiar de entrenador. Yo había entrenado mucho con ella y en un torneo, propuso acompañarla a dos o tres torneos como entrenador. Al final ese era mi objetivo y le dije que sí”. Con ella, debutó en Wimbledon, ya que consiguió acceso al cuadro final. “Se sintió cómoda conmigo y lo que iba a ser algo provisional para un par de torneos, se convirtió en cuatro años”, recuerda.
PUBLICIDAD
Una vez que Cepede se retiró, volvió a ejercer de sparring privado de Ons Jabeur, de Tamara Zidansek, de Bianca Andreescu, Garbiñe Muguruza... No quiso dejar lo de sparring porque era otra forma de seguir creciendo, pero una vez probado lo que se siente al ser entrenador tuvo más claro que nunca que eso era lo que quería hacer. Después de Verónica estuvo con Zidanšek a medias entre sparring y ayudante de su entrenador; después con una chica que ganó Wimbledon Junior; con Peyton Stearns; con Olga Danilovic; o con Marina Stakusic. “He intentado aprovechar todas las oportunidades, todo se aprende y con trabajo y esfuerzo, al final las cosas salen”, afirma.

Su objetivo ahora es intentar ser un entrenador lo más completo posible. Está en el camino, ha podido conocer los torneos desde dentro como tenista, también como sparring e incluso como entrenador. Haber podido entrenar con Nadal y Alcaraz es uno de sus mejores recuerdos dentro del mundo del tenis, también haber podido estar en los cuatro Grand Slams ha sido para él “un sueño desde pequeño”. Ahora, mirando a futuro, tiene un nuevo objetivo: “Me encantaría poder ganar un Grand Slam como entrenador. Con Olga Danilovic ha ganado distintos torneos, como un WTA 250, pero tiene claro que su sueño es conquistar uno de los grandes.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El Real Madrid está quemando su último cartucho: las diez heridas por las que se desangra el equipo no son Ceuta ni los árbitros
La derrota en el Metropolitano reabre la crisis, que tiene mucho en común con la de los dos últimos años. El club ha tenido un largo verano para corregir

Ferrer y la elección de jugadores para la Final a 8 de Bolonia: “Alcaraz es un bendito problema, un tema deportivo y no personal”
Carlos Alcaraz y Marcel Granollers podrían estar presentes en las Final a 8 que se llevará a cabo entre el 24 y el 29 de noviembre
Ni Lionel Messi ni Cristiano Ronaldo, el jugador más rico del mundo es sobrino del sultán de Brunéi y busca equipo
Cuenta con propiedades en Londres, París y Nueva York, más de 7.000 vehículos y un Boeing 747 con interiores dorados, valorado en unos 620 millones de dólares

El Atlético de Madrid carga contra Mourinho en redes sociales: “Stop acoso arbitral ya”
El club rojiblanco responde a las quejas del técnico portugués sobre las decisiones arbitrales del derbi

El manager de Gaethje le busca un nuevo rival a Topuria: “Tal vez algún día tú y Usman también se enfrenten”
Ilia Topuria está cada vez más cerca del volver al octógono tras su derrota en la Casa Blanca



