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Una empresaria zamorana caminará 200 kilómetros hasta Madrid con cinco euros para salvar su proyecto de turismo rural: busca patrocinadores por kilómetro para financiar una nueva sede

Patricia García Gómez es propietaria del establecimiento Laguna de Villardú en Villarrín de Campos (Zamora), y ha fijado el 21 de agosto como fecha de llegada a la capital, día en que se conmemora el 344 aniversario de la llegada de la imagen del Cristo de Medinaceli al templo que le da nombre

Villarrín de Campos, Plaza de España, Iglesia de la Asunción de Nuestra Sra. (Wikipedia)
Villarrín de Campos, Plaza de España, Iglesia de la Asunción de Nuestra Sra. (Wikipedia)
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Patricia García Gómez partirá este viernes 14 de agosto desde Alcazarén (Valladolid) con una mochila pequeña, un chaleco reflectante, su teléfono móvil y un billete de cinco euros para recorrer a pie más de 200 kilómetros hasta Madrid. El destino es la basílica de Jesús de Medinaceli. ¿Y el motivo? Una deuda bancaria que le arrebatará su alojamiento rural en menos de un mes.

La empresaria, propietaria del establecimiento Laguna de Villardú en Villarrín de Campos (Zamora), ha fijado el 21 de agosto como fecha de llegada a la capital, día en que se conmemora el 344 aniversario de la llegada de la imagen del Cristo de Medinaceli al templo que le da nombre. Ocho días de marcha para visibilizar una situación que ya tiene fecha de caducidad, porque será el 10 de septiembre cuando la entidad bancaria ejecutará el embargo de su negocio de turismo rural.

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García Gómez reconoce a EFE que existe una deuda con el banco, pero explica también que los problemas no comenzaron por el impago. Según su relato, cumplió con sus obligaciones financieras “religiosamente” hasta que la entidad realizó una nueva tasación a la baja de su establecimiento y, con ese argumento, redujo la cuantía del préstamo y le cerró el acceso a su línea de crédito. A partir de ese momento, todo empezó a ir cuesta abajo y sin frenos.

La única solución que le ha ofrecido la entidad es la cancelación de la deuda por 75.000 euros, sin ningún tipo de financiación para afrontar ese pago. Una salida que, en la práctica, no le ofrece ninguna salida. “Necesito una oportunidad para reconstruir, quiero demostrar que una situación de vulnerabilidad económica no tiene por qué ser el final”, declaró García Gómez.

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Pionera en ‘coliving’ rural

Más allá del conflicto bancario, esta empresaria zamorana fundó hace cinco años la Asociación Nacional de Coliving y Coworking y, a partir de ahí, empezó a especializarse en turismo rural orientado a nómadas digitales, ese perfil de trabajadores que combinan el trabajo remoto con el desplazamiento continuo y que en los últimos años han impulsado una nueva demanda de espacios en el entorno rural.

Casa rural de piedra y madera con cartel 'Turismo Rural La Casona', chimenea humeante, jardín con flores, un todoterreno, cuatro senderistas y colinas con olivos.
Un dibujo de un establecimiento llamado La Casona, dedicado al turismo rural, se ubica entre montañas, campos de olivos y senderistas en un camino de tierra. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su proyecto en Villarrín de Campos apostaba por los espacios compartidos de vida y trabajo, el llamado coliving, como herramienta de reactivación del medio rural. Un modelo que combina alojamiento, comunidad y conectividad en municipios que de otro modo perderían población y actividad económica. “El banco puede quedarse con el coliving, pero no con mi proyecto”, afirmó. Su intención es conseguir una sede alternativa desde la que continuar la actividad a través de la Fundación Patricia García, ya constituida con ese fin.

200 kilómetros para encontrar financiación

Con su caminata hacia la capital, García Gómez busca patrocinadores que realicen aportaciones económicas por cada kilómetro recorrido, con el dinero destinado a financiar esa nueva sede. El trayecto completo, de Alcazarén a la basílica madrileña, supera los 200 kilómetros y será retransmitido en directo a través de TikTok.

En cuanto a los cinco euros que llevará en su bolsillo, proceden de una donación previa y los ha convertido en el símbolo de su punto de partida. “El billete de cinco euros que llevaré en la caminata es la primera piedra de ese nuevo comienzo”, señaló.

*Noticia elaborada con información de EFE.

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