Agregar Infobae enGoogle

Marlaska envía a Ceuta 20 agentes de extranjería para acelerar la expulsión de los migrantes y 45 policías de la UPR para reforzar la seguridad en la ciudad

Los nuevos agentes de extranjería se sumarán a los seis de la UCER desplazados al inicio de la crisis para identificar y documentar a los migrantes que todavía permanecen en la ciudad

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (Gustavo Valiente / Europa Press)
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska (Gustavo Valiente / Europa Press)
Guardar

El Ministerio del Interior reforzará la presencia policial en Ceuta con una veintena de agentes especializados en extranjería y otros 5045 efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) para acelerar la expulsión de los migrantes que todavía permanecen en la ciudad tras la entrada masiva del pasado 30 de julio. El anuncio lo ha realizado este jueves el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su visita a la ciudad autónoma, donde ha defendido que el Gobierno seguirá aumentando los medios personales necesarios hasta recuperar la normalidad.

A este refuerzo se sumarán otros 45 agentes de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), procedentes de las plantillas de Madrid, Alicante y Sevilla. En este caso, su cometido será distinto: reforzar la seguridad ciudadana y aumentar la presencia policial en las calles, después de las quejas trasladadas por vecinos y responsables de la ciudad ante un supuesto repunte de la delincuencia tras la llegada masiva de migrantes.

PUBLICIDAD

“Seguiremos implementando los medios personales que sean necesarios para ayudar a llegar a esa normalidad lo antes posible”, ha asegurado Marlaska durante una rueda de prensa en Ceuta.

El primer grupo, formado por los especialistas en extranjería, se incorporará a los seis agentes de la Unidad Central de Expulsiones y Repatriaciones (UCER) que Interior desplazó a la ciudad cuando comenzó la crisis. Su misión es eminentemente administrativa: apoyar a los policías ceutíes en las tareas de filiación, reseña y documentación necesarias para poder tramitar las devoluciones.

El Gobierno trata así de acelerar uno de los principales cuellos de botella generados por la entrada masiva: identificar y documentar a las personas que continúan en la ciudad para poder ejecutar las decisiones de devolución cuando legalmente corresponda.

PUBLICIDAD

El aviso de Marlaska

El ministro ha aprovechado su visita para lanzar un mensaje dirigido tanto a quienes puedan estar pensando en cruzar irregularmente como a las redes que facilitan estos desplazamientos. Marlaska ha asegurado que “ninguna persona que entre o pretenda entrar en Ceuta y Melilla de manera irregular” se va a quedar en las ciudades autónomas ni será trasladada a la Península. “Quiero trasladar ese mensaje a quienes anhelan llegar a Ceuta y Melilla”, ha explicado, antes de pedirles que “no atiendan a las mafias que juegan con su vida”.

Marlaska también ha descartado que estas personas vayan a ser regularizadas por el mero hecho de haber conseguido entrar en territorio español. Según ha precisado, “ninguno de ellos va a ser regularizado”, salvo “aquellos casos excepcionales y de máxima vulnerabilidad”.

Las cifras de la entrada masiva siguen, mientras tanto, sujetas a revisión. Interior ha mantenido hasta ahora que unas 72.000 personas accedieron a Ceuta el pasado 30 de julio y que alrededor de 70.000 regresaron posteriormente a Marruecos. Sin embargo, fuentes del Gobierno han empezado a situar el número de entradas en torno a las 80.000, una estimación que coincide con la que el presidente de Ceuta, Juan José Vivas, viene defendiendo desde hace tiempo.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, atiende a los medios de comunicación (Gustavo Valiente / Europa Press)
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, atiende a los medios de comunicación (Gustavo Valiente / Europa Press)

La dimensión de aquella jornada explica el volumen del dispositivo que Interior ha ido desplegando desde entonces. Las plantillas policiales de la ciudad, que suman más de 1.000 agentes entre Policía Nacional y Guardia Civil, quedaron desbordadas ante la llegada simultánea de miles de personas a través del mar, principalmente por la zona del espigón de El Tarajal.

Un despliegue policial que se ha ido ampliando desde el 30 de julio

El refuerzo de este jueves no es, por tanto, el primero. El mismo día de la entrada masiva, Interior movilizó cerca de 350 agentes para apoyar a los efectivos destinados permanentemente en Ceuta.

La Policía Nacional desplazó inicialmente un equipo especializado en extranjería y cinco grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), los conocidos como antidisturbios, con 225 agentes procedentes de Sevilla, Málaga y Madrid. Su cometido fue reforzar la seguridad ciudadana y contener las situaciones de tensión derivadas de la llegada masiva.

A estos efectivos se sumaron los agentes de la UIP y de la UPR que ya forman parte de la plantilla de Ceuta, que han tenido que doblar turnos para mantener una presencia policial constante en las calles. Posteriormente, Interior incorporó otros 45 agentes de la UIP y seis miembros de la Comisaría General de Información, responsable de las investigaciones relacionadas con la lucha antiterrorista.

Ahora, los 45 policías de la UPR procedentes de Madrid, Alicante y Sevilla permitirán ampliar de nuevo ese dispositivo de seguridad ciudadana. Su llegada se produce además después de que los juzgados de Ceuta hayan adoptado medidas contra algunos de los migrantes que entraron el 30 de julio.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía informó este miércoles de que nueve inmigrantes llegados durante aquella jornada habían ingresado en prisión provisional en los últimos días como presuntos autores de distintos delitos. Dos de ellos están acusados de sendas agresiones sexuales a menores de edad que también habían llegado a la ciudad durante la entrada masiva. Los jueces ordenaron además la expulsión de otros dos por diferentes delitos.

Marlaska ya había anunciado el miércoles que había dado instrucciones a las fuerzas de seguridad para proceder a la expulsión inmediata, siempre con autorización judicial, de los migrantes que fueran detenidos.

El dispositivo desplegado desde finales de julio no se limita, en cualquier caso, a la Policía Nacional. La Guardia Civil envió tres pelotones, con 60 agentes, para reforzar la vigilancia fronteriza junto a los efectivos de la Agrupación de Reserva y Seguridad (ARS) destinados permanentemente en Ceuta. Otros 160 guardias civiles procedentes de distintas unidades de Andalucía se incorporaron a las labores de seguridad ciudadana.

Marlaska ha negado rotundamente que existiera ningún informe o aviso previo sobre una posible entrada masiva de personas, asegurando que, de haberlo sabido, se habrían tomado medidas de emergencia.

La operación cuenta además con el apoyo de unos 2.000 militares destinados en la ciudad autónoma. En el mar, donde se concentró buena parte de las entradas, la Guardia Civil desplegó dos grupos de buceadores del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), con ocho efectivos, y el buque Duque de Ahumada, el mayor del instituto armado, con una dotación de 12 guardias civiles.

El Servicio Marítimo mantiene de forma permanente en Ceuta dos embarcaciones medias y cuatro zodiacs. Tras la crisis se añadieron cinco patrones de embarcación, tres marineros-mecánicos y pilotos de drones. El Servicio Aéreo también fue reforzado con un helicóptero.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD