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Los valiosos pendientes de esmeraldas que Amalia de Holanda ha lucido en la cumbre de la hípica: del joyero de la reina Máxima y con 130 años de historia

La heredera holandesa ha coincidido en Aquisgrán con la infanta Elena y la reina Mary de Dinamarca, que ha aparecido por sorpresa

Amalia de Holanda luce los pendientes de esmeraldas de su madre en Aquisgrán (Grosby)
Amalia de Holanda luce los pendientes de esmeraldas de su madre en Aquisgrán (Grosby)
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La princesa Amalia de Holanda ha convertido la inauguración de los Campeonatos del Mundo de Hípica 2026 en Aquisgrán en una de sus apariciones más esperadas y ha conseguido deslumbrar incluso rodeada de otros miembros de la realeza europea. La heredera neerlandesa, que ha acudido sola a este compromiso internacional, ha coincidido con otras royals en una cita que refuerza su creciente peso en la agenda oficial de la Casa Real.

La joya más destacada de su look han sido unos pendientes desmontables de esmeraldas del joyero de la reina Máxima, diseñados en dos cuerpos y fechados en 1896: una piedra ovalada rodeada de diamantes enlaza, mediante un pequeño brillante, con una esmeralda en forma de lágrima también enmarcada por diamantes. La presencia de Amalia estaba confirmada desde hace semanas, pero la ceremonia inaugural, celebrada bajo el lema “Welcome Home”, ha elevado aún más su protagonismo.

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El acto ha dado el pistoletazo de salida a la participación de más de 250 caballos y a un desfile de naciones acompañado de carrozas reales. La princesa ha encabezado la representación de la realeza europea en el recinto alemán, donde ha coincidido con la infanta Elena, Zara Tindall y la princesa Benedicta de Dinamarca. A esa lista se ha sumado además la reina Mary de Dinamarca, cuya aparición no figuraba en la agenda oficial y ha sido la sorpresa de la jornada.

Amalia de Holanda luce los pendientes de esmeraldas de su madre en Aquisgrán (Grosby)
Amalia de Holanda luce los pendientes de esmeraldas de su madre en Aquisgrán (Grosby)

El vestido de Amalia de Holanda

Para la ceremonia, Amalia de Holanda ha elegido un vestido de la firma Nina Blanc. El modelo The Verdelle Val Dress cuesta 449 euros y combina lino y Tencel, una fibra de origen natural de acabado sedoso, con rayas verdes sobre fondo natural, una silueta depurada y bolsillos laterales. La elección del verde no se ha quedado en la ropa. Los pendientes históricos prolongaban ese color hasta el rostro y establecían un vínculo directo con el vestido, en una imagen muy alineada con el carácter natural y ecuestre de la cita.

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La heredera ha llevado un maquillaje natural y luminoso, con la mirada ligeramente marcada, pestañas definidas y labios en tonos rosas, además de una media coleta que despejaba el rostro y dejaba el resto de la melena suelta con ondas suaves en medios y puntas. La aparición tiene además un encaje personal claro. Amalia mantiene una relación estrecha con la equitación desde los cuatro años y ha participado en varias competiciones con su caballo Mojito, de modo que su presencia en este campeonato enlaza con una afición de infancia que ahora se proyecta también en su papel institucional.

Amalia de Holanda y la infanta Elena
La elección de vestuario de la infanta Elena. (Grosby Group)

La aparición sorpresa de Mary de Dinamarca

La jornada en Aquisgrán ha reunido a varias figuras de las monarquías europeas como la infanta Elena, que ha asistido como invitada de honor, mientras que Zara Tindall, nieta de Isabel II, y la princesa Benedicta han formado parte de esa representación. La llegada inesperada de Mary de Dinamarca con un vestido de lunares ha añadido un componente simbólico a la ceremonia. La esposa de Federico X se encontraba de vacaciones y había pasado el verano en el palacio de Gråsten junto a la dinastía Glücksburg antes de desplazarse a Alemania para asistir a una de las jornadas más señaladas del calendario ecuestre.

La aparición sorpresa de Mary de Dinamarca (Grosby)
La aparición sorpresa de Mary de Dinamarca (Grosby)

La entrada de Amalia en el Sportpark Soers también ha tenido un fuerte componente histórico. La heredera ha hecho su aparición ante una carroza de más de un siglo, y una de las piezas que más miradas ha concentrado ha sido el carruaje de la dinastía Orange-Nassau, un vehículo de 1898 conocido por la exhibición Crème Calèche. La entrada de Amalia en el Sportpark Soers también ha tenido un fuerte componente histórico.

Estos son miembros de la Casa Real holandesa

Amalia de Holanda ha hecho su aparición ante una carroza de más de un siglo, y una de las piezas que más miradas ha concentrado ha sido el carruaje de la dinastía Orange-Nassau, un vehículo de 1898 conocido por la exhibición Crème Calèche. Horas antes, la princesa ya había despertado expectación a su llegada a la ciudad alemana con un registro mucho más relajado. Ha elegido la camisa Eneala de Sézane, en tono frambuesa con bordados blancos, combinada con pantalones blancos de aire desenfadado.

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