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El reencuentro de Paz Padilla con sus vecinos de Ávila tras el incendio que arrasó la zona: “No puedo dejar de llorar”

La presentadora ha recorrido el paisaje devastado que rodea su casa en Ávila, ha abrazado a los vecinos que lucharon contra las llamas y ha lanzado un mensaje urgente sobre la necesidad de proteger la naturaleza

Paz Padilla en 'Sálvame' (Mediaset España)
Paz Padilla en 'Sálvame' (Mediaset España)
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El verano está dejando una herida profunda en España y, especialmente, en la provincia de Ávila. Los incendios han devorado decenas de miles de hectáreas y han transformado para siempre el paisaje del Valle de Iruelas, un lugar que para Paz Padilla es sinónimo de refugio, descanso y familia. Allí tiene una pequeña casa, su “paraíso”, como ella misma la describe. Una vivienda que, milagrosamente, ha quedado intacta mientras alrededor todo ha sido arrasado.

La actriz y presentadora ha vivido la tragedia muy de cerca. Desde que comenzaron las llamas, ha utilizado sus redes y su programa para apoyar a los vecinos y recordar la importancia de cuidar los bosques. Pero no ha sido hasta este jueves, 30 de julio, cuando ha podido viajar a la zona y enfrentarse cara a cara con la magnitud del desastre. Su reacción lo dice todo: lágrimas, abrazos y un dolor que no puede ocultar.

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@paz_padilla1 💔 No puedo dejar de llorar por lo que ha pasado en el Valle de Iruelas. No hemos perdido solo árboles; hemos perdido miles de animales, sus hogares y uno de los mayores tesoros naturales de nuestro país. 🌲🦌🦅 La gente del campo llevaba años advirtiendo que un monte abandonado acaba convirtiéndose en una bomba de relojería y hoy sienten que nadie les escuchó. Más de 77.000 hectáreas arrasadas. 😔 Una tragedia que tardará generaciones en recuperarse, si es que algún día vuelve a ser lo que fue. Ojalá este dolor nos haga entender que cuidar la naturaleza no es una opción, es una obligación. 🌍💚#valledeiruela #fuegoscila #catastrofeecologica #injusto #salvaralplaneta ♬ Melancholy Sadness - MusicHead

“Voy a ver a mis vecinos y a darles las gracias porque me han salvado la casa”, explica en el vídeo que ha compartido. En él se la ve recorriendo el valle, observando el terreno calcinado y reencontrándose con quienes decidieron quedarse para luchar contra el fuego. Algunos de ellos, todavía en shock, le cuentan cómo vieron las llamas llegar hasta la puerta de sus hogares. “Nunca había visto algo así”, confiesa un vecino mayor, con la voz quebrada. Paz lo escucha, lo abraza y se emociona con él.

También se encuentra con un agente forestal que lleva días trabajando sin descanso. “Llevo llorando desde el viernes”, le admite ella. “Pues ahora verás. Está todo muerto. Es un páramo”, le responde él, describiendo un paisaje que parece sacado de una catástrofe nuclear.

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A pesar de todo, su casa se ha salvado. “Es un milagro”, reconoce desde su jardín, rodeada de un pequeño trozo de verde que ha resistido contra toda lógica. “El fuego estaba por todas partes, toda la casa rodeada, y aun así ha quedado este rincón vivo”.

Paisaje quemado en el Parque Natural del Valle de Iruelas arrasado por el incendio de Burgohondo (Ávila). EFE/Raúl Sanchidrián
Paisaje quemado en el Parque Natural del Valle de Iruelas arrasado por el incendio de Burgohondo (Ávila). EFE/Raúl Sanchidrián

Pero Paz no se queda solo en la emoción. En su mensaje, vuelve a insistir en algo que lleva años defendiendo: la necesidad urgente de cuidar el monte. “No hemos perdido solo árboles; hemos perdido miles de animales, sus hogares y uno de los mayores tesoros naturales de nuestro país”, escribe. Y recuerda que los vecinos llevaban tiempo advirtiendo de que un bosque abandonado es una bomba de relojería. “Ojalá este dolor nos haga entender que proteger la naturaleza no es una opción, es una obligación”.

Tras publicar el vídeo, la presentadora ha recibido cientos de mensajes de apoyo. Entre ellos, el de su amigo Xoan Viqueira, que lamenta la destrucción de un lugar donde ambos han vivido momentos felices. Un gesto que demuestra que, aunque el valle tardará generaciones en recuperarse, los afectados no están solos en este duelo.

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