Carlos III quiere reencontrarse con sus nietos Archie y Lilibet: Meghan Markle podría ir con sus hijos a Birmingham y el rey ya busca un hueco en su agenda

El monarca quiere aprovechar su posible paso por los actos de los Juegos Invictus para reunirse con el príncipe Harry y su familia

Guardar
Google icon
El rey Carlos III, en imagen de archivo (Aaron Chown/Pool vía REUTERS)
El rey Carlos III, en imagen de archivo (Aaron Chown/Pool vía REUTERS)

Carlos III ha expresado su deseo de ver a Archie y Lilibet si finalmente Meghan Markle viaja a Reino Unido en los próximos días con motivo de los actos de los Juegos Invictus en Birmingham, una posibilidad que vuelve a abrir la puerta a un encuentro familiar que no se produce desde 2022. Según publica Mirror, el monarca ha dado instrucciones a su equipo para intentar encontrar un hueco en su agenda y reunirse con los duques de Sussex y sus hijos.

El rey no ve a ninguno de sus dos nietos pequeños desde junio de 2022, durante el Jubileo de Platino de Isabel II, y Meghan Markle no ha regresado al país desde el funeral de la reina en septiembre de ese mismo año. Ahí se encuentra la relevancia de un desplazamiento posterior a Birmingham, aunque la duquesa no haya acompañado al príncipe Harry a sus compromisos iniciales en Londres.

PUBLICIDAD

La incógnita ya no se centra solo en la capital británica. Después de que se comunicara que Meghan Markle, Archie y Lilibet no viajarían a Londres por las dudas sobre el dispositivo de seguridad que rodea a la familia cuando está en Reino Unido, aunque varios medios británicos coinciden en que nunca se cerró por completo la opción de una incorporación posterior al viaje.

El príncipe Harry en Birmingham (REUTERS/Isabel Infantes)
El príncipe Harry en Birmingham (REUTERS/Isabel Infantes)

El posible viaje de Meghan Markle a Reino Unido

Inicialmente estaba previsto que la duquesa de Sussex acompañara a su marido en la visita al Royal Hospital Chelsea, uno de los actos de la agenda del príncipe Harry para promocionar los Juegos Invictus de Birmingham 2027. Según Mirror, el duque de Sussex no ha perdido la esperanza de reunir a su familia en Inglaterra durante los próximos días, aprovechando el arranque de los compromisos vinculados a los Invictus. Si Meghan Markle acaba desplazándose a Birmingham, la gran duda será si también lo harán Archie y Lilibet.

PUBLICIDAD

Esa posibilidad tiene un peso simbólico para Harry, de 41 años, que nunca ha ocultado su deseo de que sus hijos conozcan de cerca el espíritu de superación asociado a los Juegos Invictus. Para el rey, el viaje ofrecería una ocasión para reencontrarse con unos nietos a los que no ve desde hace casi tres años.

Tensión entre Carlos III y el príncipe Harry

La distancia entre padre e hijo sigue siendo uno de los elementos centrales de esta visita. El medio británico recuerda que Carlos III y el príncipe Harry solo se han visto dos veces en los últimos dos años y medio, y que en este viaje al Reino Unido no han llegado a coincidir pese a encontrarse a apenas media milla de distancia durante algunos actos oficiales.

El príncipe Harry en Birmingham (REUTERS/Isabel Infantes)
El príncipe Harry en Birmingham (REUTERS/Isabel Infantes)

Mientras el príncipe asistía a reuniones de su fundación de los Juegos Invictus, el monarca visitaba la Policía de Transporte británica con motivo de la apertura de su nueva sede. Ese cruce fallido sucedía en medio de la tensión generada por el alojamiento del duque durante su estancia. En medio de las preocupaciones de seguridad planteadas por los Sussex, el rey había puesto a disposición de Harry, Meghan y los niños una residencia real. La oferta incluía espacio en el Palacio de Buckingham, lo que habría garantizado un dispositivo de seguridad ya existente.

Esa oferta fue retirada después, según una fuente de palacio citada por la publicación, porque el príncipe Harry no aceptó la invitación a tiempo. De acuerdo con esa versión, Harry no facilitó al palacio un preaviso adecuado, lo que llevó a la retirada de la propuesta. Harry también consideró inadecuado ese alojamiento antes de rechazar formalmente la oferta del rey para alojar a su familia. Todo ello ha coincidido con una nueva derrota judicial del príncipe en el Alto Tribunal.

Un equipo de más de 100 pasteleros y voluntarios en Londres estableció un nuevo Récord Guinness al crear un tiramisú de 440,58 metros de longitud. El postre gigante, que incluyó un mensaje para los reyes Carlos III y Camila, superó con creces la marca anterior.

Harry formaba parte de un grupo de siete demandantes conocidos que reclamaban daños y perjuicios contra Associated Newspapers Ltd por supuesta obtención ilícita de información. Entre ellos figuraban Elton John, David Furnish, Liz Hurley, Sadie Frost y la activista Doreen Lawrence. Los demandantes acusaban a periodistas de contratar a investigadores privados para piratear buzones de voz, obtener historiales médicos y escuchar llamadas telefónicas. El juez del Alto Tribunal Nicklin concluyó, sin embargo, que no lograron probar ninguna de las acusaciones.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD