Los costes millonarios a los que se enfrenta el príncipe Harry tras su última derrota judicial: una factura de más de 58 millones de euros

El duque de Sussex ha perdido el juicio contra el grupo editor de Daily Mail y, junto al resto de demandantes, podría verse obligado a asumir los gastos de los juicios

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El príncipe Harry en una imagen de archivo. REUTERS/Toby Melville/File Photo

El príncipe Harry vuelve a sufrir un importante revés en su batalla judicial contra la prensa británica. El duque de Sussex ha perdido el proceso que mantenía abierto contra el grupo editorial Associated Newspapers Limited (ANL), propietario de cabeceras como Daily Mail, Mail on Sunday y su edición digital. Pero la derrota no solo supone un golpe legal para el hijo menor de Carlos III: también podría tener un importante coste económico.

Según informa The Guardian, Harry y el resto de demandantes podrían verse obligados a asumir unas costas judiciales que ascienden a 50 millones de libras, una cifra que supera los 58 millones de euros al cambio actual. El grupo editorial ya ha dejado claro que solicitará la devolución de los gastos derivados de un proceso que se ha prolongado durante varios meses.

Junto al príncipe Harry figuraban como demandantes otros rostros conocidos como la actriz Elizabeth Hurley, el cantante Elton John y su marido, el productor David Furnish, además de otras personalidades públicas que también denunciaban haber sido víctimas de supuestas prácticas ilegales por parte del grupo editorial.

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Un juicio que se prolongó durante meses

El príncipe Harry, durante el juicio contra Associated Newspapers celebrado en el Tribunal Superior de Londres en enero de 2026. Foto: Reuters/Jack Taylor.

La demanda acusaba a Associated Newspapers de haber obtenido información privada mediante métodos ilícitos para publicar distintas informaciones sobre los demandantes. Entre las prácticas denunciadas figuraban el supuesto uso de detectives privados, escuchas telefónicas y otras formas de obtención ilegal de datos personales.

Sin embargo, durante el juicio —celebrado entre enero y marzo de este año— el tribunal consideró que los demandantes no habían logrado demostrar de forma concluyente que las informaciones publicadas procedieran de esos métodos ilegales.

La sentencia, conocida este 7 de julio, rechaza íntegramente todas las reclamaciones presentadas contra el grupo editorial.

Quién es quién en la casa real británica: del rey Carlos, el más tardío de la historia, al polémico príncipe Andrés.

Tras conocerse el fallo, un portavoz de Associated Newspapers aseguró que el proceso judicial había supuesto “una enorme pérdida de tiempo para los tribunales” y recordó que la compañía había afrontado más de 50 millones de libras en gastos legales, por lo que ahora reclamará que esas costas sean abonadas por los demandantes.

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Por el momento, ni el príncipe Harry ni el resto de los afectados han realizado declaraciones públicas sobre la sentencia o sobre la posible reclamación económica.

Una nueva derrota en su guerra contra los tabloides

El príncipe Harry mantiene desde hace años una intensa batalla legal contra varios medios británicos, convencido de que recurrieron durante décadas a prácticas ilegales para obtener información sobre su vida privada.

Esta, sin embargo, no ha sido siempre una lucha perdida. En 2023 consiguió una importante victoria judicial frente al grupo Mirror Group Newspapers, al que un juez dio la razón parcialmente al considerar acreditadas algunas prácticas ilegales de obtención de información. Posteriormente ambas partes alcanzaron un acuerdo económico.

El príncipe Enrique llega al inicio del juicio contra Associated Newspapers, editor del Daily Mail. REUTERS/Isabel Infantes

Algo similar ocurrió a comienzos de 2025, cuando Harry llegó a un acuerdo con el editor de The Sun, evitando así un nuevo juicio.

La derrota frente a Associated Newspapers supone, por tanto, un importante cambio de rumbo en esa estrategia judicial. Además del revés simbólico, el duque de Sussex podría enfrentarse ahora a una factura millonaria que convertiría este procedimiento en uno de los más costosos de toda su batalla contra la prensa británica.