La Aemet advierte que a partir de este domingo habrá un “nivel de peligro importante” por una masa de aire muy cálida y seca que elevará al máximo el riesgo de incendios

Durante este fin de semana se registrarán temperaturas persistentes que sobrepasen los 42º, por lo que “no se descarta que pueda conformarse una ola de calor”

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Un turista se refresca en una fuente en Córdoba, a 22 de junio de 2026. (EFE/ Rafa Alcaide)
Un turista se refresca en una fuente en Córdoba, a 22 de junio de 2026. (EFE/ Rafa Alcaide)

España se prepara para un importante desafío atmosférico. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha alertado sobre un inminente “episodio de temperaturas muy altas y persistentes en la península y Baleares”. Esta situación extrema, que comenzará a generalizarse el domingo 5 de julio, afectará de forma severa a gran parte del país durante la próxima semana, cebándose especialmente con los valles fluviales y las depresiones del interior.

Este sofocante escenario se debe a una particular configuración atmosférica: se espera una “dorsal sobre nuestro territorio y una dana que se situará al oeste de la península ibérica”. Esta situación, combinada con una “elevada insolación, la alta estabilidad y los vientos flojos”, actuará como un horno, favoreciendo la “generación y extensión a buena parte del territorio de una masa muy seca y cálida”.

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La escalada térmica: el mapa del calor

La subida del termómetro arrancará este fin de semana. Entre el viernes 3 y el sábado 4 de julio se producirán ascensos térmicos más acusados en el tercio norte, especialmente en el oeste de Galicia, donde el sábado se alcanzarán ya entre 36 y 39 ºC. Ese mismo día, los termómetros registrarán de 38 a 40 ºC en el cuadrante suroccidental, y de 36 a 38 ºC en la meseta sur, el valle del Ebro y las depresiones del nordeste.

Galería ola de calor extremo en europa
Un turista se protege del sol mientras cruza el Puente Romano de Córdoba (EFE/Rafa Alcaide)

Sin embargo, lo peor llegará entre el domingo 5 y el lunes 6, cuando se prevé alcanzar el “punto álgido del episodio”. El calor se extenderá de forma casi generalizada, registrándose de 36 a 38 ºC en buena parte de la Península e interior de Baleares. El calor será más severo en los valles del Miño y del Ebro, las depresiones del nordeste y el cuadrante suroccidental, donde los termómetros treparán a los 38-40 ºC. El pico extremo se registrará en los valles del Tajo, Guadiana y Guadalquivir, donde se prevén valores de entre 40 y 42 ºC. Incluso en el Cantábrico, habitualmente más fresco, se alcanzarán de 34 a 36 ºC en el interior, con riesgo de subir a 38-40 ºC en el Cantábrico oriental el lunes.

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Dificultad para el descanso nocturno y mayor probabilidad de incendios

Este episodio destaca por su persistencia, ya que las noches también serán “muy cálidas en amplias zonas”, dificultando el descanso de la población. Ante esto, la Aemet ha lanzado una advertencia clara para proteger a la población: se espera un “nivel de peligro importante durante las horas centrales, especialmente para las actividades al aire libre y para personas vulnerables”, como mayores de edad o con afecciones cardiovasculares.

A la par de la emergencia sanitaria, la masa de aire seco y la ausencia de vientos dispararán el peligro de incendios a “valores muy altos”. Para complicar el panorama, a inicios de la semana entrante aumentará la inestabilidad, favoreciendo “tormentas vespertinas de escasa precipitación en áreas montañosas”. Estas tormentas secas son especialmente peligrosas, ya que sus rayos pueden encender incendios forestales sobre un terreno deshidratado.

Turistas y vecinos disfrutan de una piscina ante el aumento de las temperaturas, durante una ola de calor (REUTERS/Nacho Doce)
Turistas y vecinos disfrutan de una piscina ante el aumento de las temperaturas, durante una ola de calor (REUTERS/Nacho Doce)

Incertidumbre y posible ola de calor

¿Cuándo aflojará el calor? La evolución meteorológica aún mantiene dudas. “Existe un alto grado de incertidumbre en la extensión y duración del fenómeno, debido a la evolución en la posición de la dana”, aclaran los meteorólogos de la Aemet. Por ahora, el pronóstico más probable indica que el lunes comenzará un descenso térmico por el extremo oeste que el martes 7 se extenderá al Cantábrico, mientras que en el sur y este del país los termómetros “ascenderían o se mantendrían sin cambios”.

De hecho, el martes aún se registrarán 38-40 ºC en los valles fluviales del suroeste y el tercio sureste, de 37 a 39 ºC en el valle del Ebro y de 36 a 38 ºC en el interior de Baleares y el Miño. Aunque a partir del miércoles 8 es probable un “descenso progresivo de las temperaturas”, los valores seguirán siendo altos en muchas zonas.

Aun así, “no se descarta que entre el domingo 5 y el martes 7 pueda conformarse una ola de calor”. Por este motivo, los expertos insisten: “En cualquier caso, el nivel de peligro será importante en muchas zonas”. Así, la Aemet recomienda realizar un “seguimiento detallado y actualizado de esta situación a través de sus predicciones y avisos” en su web.

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