Los grandes almacenes facturan un 33% más desde la pandemia con solo un 5% más de plantilla: más carga de trabajo por un salario de 21.500 euros

Un informe de CCOO señala que los excedentes empresariales han aumentado un 50%, hasta casi 8.000 millones, mientras el sueldo medio anual apenas supera en 3.000 al de 2019

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Trabajador colocando cajas de juguetes en una estantería de un establecimiento comercial.
Un empleado coloca la estantería de un pasillo de una tienda de juguetes en Pozuelo de Alarcón, Madrid (Ricardo Rubio / Europa Press)

Los grandes almacenes han dejado atrás el golpe que supuso la pandemia con una mejora notable de sus ventas, su eficiencia y sus excedentes empresariales. Pero ese avance no se ha trasladado en la misma medida ni a las plantillas ni a los salarios. La cifra de negocio del comercio minorista no especializado ha crecido un 33% desde 2019 en España, hasta superar los 127.000 millones de euros, según el informe ‘Grandes almacenes: la hora de las plantillas’, elaborado por CCOO.

Ese salto del negocio se ha producido con un aumento casi simbólico del empleo. El personal ocupado en el sector apenas ha crecido un 5% en cinco años, mientras el personal asalariado ha aumentado un 8%, hasta situarse en unas 550.000 personas, frente a las 509.000 que formaban parte de las plantillas antes de la pandemia.

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La brecha muestra hasta qué punto ha aumentado el volumen de negocio que recae sobre cada trabajador. En términos aproximados, la facturación del sector equivale ya a unos 231.000 euros por persona asalariada. Sin embargo, el salario medio anual ronda los 21.500 euros brutos, unos 3.000 euros más que en 2019, cuando se situaba en torno a 18.500 euros.

El informe atribuye parte de esa mejora a las subidas del salario mínimo interprofesional, que han empujado al alza los sueldos más bajos del sector.

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Menor coste laboral, pero un 20% más de facturación por empleado

El avance del sector no se limita a las ventas. Los datos del estudio recogen que los excedentes empresariales han crecido un 50% desde 2019, hasta rozar los 8.000 millones de euros, mientras los gastos de personal han perdido peso en las cuentas de resultados y representan actualmente el 12% de la facturación.

El sindicato sostiene que esta eficiencia se apoya en una estructura de costes laborales contenida. El informe señala que la facturación que cada empleado aporta a la empresa se ha elevado más de un 20%, pero el salario medio sigue situado en la parte baja de la estructura salarial. Según CCOO, el salario medio en comercio continúa siendo un 16% inferior al salario medio del país.

El desfase entre negocio y condiciones laborales se produce, además, en un mercado cada vez más concentrado. Según el informe, entre 2019 y 2024 el número de empresas cayó un 20% en el comercio minorista no especializado. Menos operadores concentran más negocio y elevan sus resultados, mientras los salarios avanzan a un ritmo mucho menor que las ventas, los excedentes y la facturación por empleado.

Santiago Carbó, catedrático del Departamento de Economía en CUNEF Universidad, afirma que el sueldo que cobran los jóvenes es menor que las pensiones que reciben los jubilados, por lo que considera necesario llevar a cabo medidas que reduzcan esa desigualdad.

Además de los bajos salarios, el 71% de la plantilla encuestada asegura no poder conciliar

La carga de trabajo no aparece solo en la comparación entre ventas y empleo. El informe también recoge las condiciones concretas en las que se organiza el trabajo en grandes almacenes: domingos y festivos, horarios amplios, jornadas parciales, cambios de turno, campañas de rebajas, Black Friday o Navidad y dificultades para conciliar.

CCOO vincula esa organización del tiempo de trabajo con una mayor presión sobre las plantillas. El sindicato denuncia que, cuando las empresas mantienen plantillas ajustadas, las ausencias, descansos o necesidades de conciliación terminan cubriéndose con cambios constantes de horarios y turnos. En su diagnóstico, “el descanso de unos se convierte en el problema de otros”, porque los huecos se cubren redistribuyendo la carga entre quienes ya están trabajando.

El informe también incluye un cuestionario de clima laboral realizado entre noviembre de 2025 y febrero de 2026, con 24.000 respuestas. El perfil de quienes respondieron refleja una plantilla mayoritariamente femenina y adulta: el 67% eran mujeres, el 68% tenía entre 40 y 60 años y el 34% trabajaba a tiempo parcial. Además, el 65% declaraba tener necesidades específicas de conciliación.

Pese a ese perfil, el 71% de las personas encuestadas afirmó que no puede conciliar y valoró negativamente el trabajo en domingos y festivos. Para el sindicato, la parcialidad tampoco garantiza necesariamente más tiempo disponible. En muchos casos, sostiene CCOO, las jornadas reducidas conviven con calendarios cambiantes, franjas amplias de disponibilidad y dificultades para organizar la vida fuera del trabajo.

El sueldo base de los grandes almacenes apenas supera el SMI

La cuestión salarial atraviesa todo el informe. CCOO señala que una parte importante de las plantillas se sitúa en niveles salariales próximos al salario mínimo. En su plataforma para el próximo convenio, el sindicato advierte de que el grupo base de grandes almacenes se encuentra en 17.284,15 euros anuales, apenas por encima del SMI anual, fijado en 17.094 euros. Por eso reclama mantener un diferencial mínimo del 5% entre el salario mínimo y las categorías profesionales.

El sindicato también pide reducción de jornada, voluntariedad en domingos y festivos, mejora de descansos y más contratación estable. Entre sus propuestas figura elevar el empleo fijo al 90% y establecer un mínimo de 28 horas para los contratos a tiempo parcial, con el objetivo de reducir la precariedad asociada a las jornadas reducidas.

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