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Los motivos detrás del mal inicio de temporada de Aston Martín y cómo lo están solucionando

El inicio de temporada de la escudería británica no fue como esperaban, aunque esperan mejorar después de verano

El piloto español Fernando Alonso (REUTERS/Bernadett Szabo)
El piloto español Fernando Alonso (REUTERS/Bernadett Szabo)
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El futuro inmediato de Aston Martin en la Fórmula 1 está en el centro de la atención, especialmente tras la introducción del chasis ‘B’ en el AMR26 de Fernando Alonso y la inminente llegada del nuevo motor Honda, previsto para la reanudación del campeonato en Zandvoort, entre el 21 y el 23 de agosto. La afición británica, siempre pendiente de los avances tecnológicos y organizativos de los equipos, observa con interés los primeros signos de mejora, aunque la trayectoria reciente de la escudería ha estado marcada por diferentes obstáculos que han condicionado su rendimiento.

Andrew Benson, periodista especializado y enviado especial de BBC Sport a la Fórmula 1, ha detallado en uno de sus consultorios la compleja situación que ha atravesado Aston Martin en la presente temporada. Según Benson, el prometedor proyecto entre Aston Martin y Honda todavía no ha alcanzado los resultados previstos, a pesar de la inversión y los cambios realizados en la estructura técnica. “Existen razones lógicas por las que el paquete Aston Martin-Honda, tan prometedor sobre el papel, aún no se ha concretado”, explica.

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Uno de los factores más determinantes para entender el retraso del equipo ha sido el ajuste al nuevo reglamento aerodinámico de la Fórmula 1, que entró en vigor en 2026. Benson recuerda que “el nuevo reglamento aerodinámico de 2026 se publicó el 2 de enero de 2025. Sin embargo, Adrian Newey no comenzó oficialmente a trabajar en Aston Martin en su nuevo cargo como socio técnico director hasta el 2 de marzo. Cuando llegó, les pidió al equipo que dejaran de trabajar en lo que ya habían hecho y que se centraran en su diseño. Eso los retrasó dos meses”. El impacto de esta decisión fue inmediato: el desarrollo previo quedó en pausa y todo el equipo técnico tuvo que adaptarse a las directrices de Newey, lo que supuso una pérdida de tiempo respecto a otros equipos que ya avanzaban en sus propios diseños.

El monoplaza de Aston Martin (REUTERS)
El monoplaza de Aston Martin (REUTERS)

Además, el proceso de modernización de las instalaciones no estuvo exento de complicaciones. Benson subraya que “el túnel de viento no estuvo listo para recibir ningún modelo hasta mediados de abril, por lo que ahora llevaban casi cuatro meses de retraso con respecto a los demás”. Esta carencia técnica, fundamental para la optimización del chasis y la aerodinámica, impidió que los ingenieros pudieran validar sus conceptos y ajustar el desarrollo con la misma rapidez que sus rivales directos.

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Por otro lado, la asociación con Honda presentó dificultades no previstas. El equipo solo tomó conciencia de la magnitud del problema a finales del año anterior: “El equipo no se dio cuenta hasta noviembre del año pasado de que Honda estaba muy rezagada en el diseño de sus motores”, apunta Benson. Esta situación, sumada a los retrasos en el chasis, agravó la competitividad del proyecto conjunto justo en el momento en que se esperaba dar un salto cualitativo.

Adrian Newey (REUTERS/Hollie Adams)
Adrian Newey (REUTERS/Hollie Adams)

La consecuencia de todos estos factores se hizo evidente en los primeros meses del año. “El efecto acumulativo de todo esto se hizo evidente a principios de año, cuando se hizo patente que tanto el coche como el motor eran poco competitivos y poco fiables”, afirma Benson respecto al rendimiento observado en los ensayos de pretemporada, tanto en Barcelona como en Bahréin. Los problemas de fiabilidad y la falta de prestaciones limitaron las opciones del equipo y obligaron a una rápida reacción interna.

Una estrategia de desarrollo

Aston Martin se vio forzada a replantear su estrategia de desarrollo. “En ese lapso, Aston Martin, como lo expresó Newey, ‘renovó por completo nuestra forma de trabajar’, mejoró la organización, implementó sistemas diferentes y replanteó el diseño del coche”, describe Benson. Esta reorganización interna supuso un esfuerzo adicional durante varios meses, que culminó en la introducción del paquete de mejoras en Hungría, con un total de 16 novedades técnicas. El resultado de este proceso fue la presentación de un monoplaza significativamente aligerado y con una mayor carga aerodinámica. “Al parecer, redujo los tiempos por vuelta en unos dos segundos”, señala Benson, aunque también matiza que la mejora real en condiciones de carrera resultó algo inferior a lo esperado.

El equipo británico presentó un innovador livery que cambiará de color a lo largo del circuito

Mirando al futuro, una de las grandes esperanzas es la evolución del motor Honda. Benson detalla que “la primera mejora del motor Honda llegará en la próxima carrera, el Gran Premio de los Países Bajos tras el parón veraniego, y se espera que reduzca algo, pero de ninguna manera toda, ni siquiera la mayor parte, de la diferencia con los motores líderes”. Se calcula que la ganancia será de menos de 30 caballos de potencia, cuando la diferencia con las unidades de potencia más avanzadas ronda los 60 caballos.

En este contexto, la expectativa realista es que el primer monoplaza completamente diseñado bajo la dirección de Adrian Newey no verá la luz hasta 2027. “Todo esto significa que no veremos el primer diseño completamente desarrollado por Newey hasta 2027. Y su competitividad también dependerá de cómo le vaya a Honda con su motor de 2027”, concluye Benson. Aston Martin afronta una etapa de transición que pone a prueba su capacidad de adaptación y su ambición de estar entre los mejores equipos de la parrilla en el futuro cercano.

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