Avance contra el Alzheimer: descubren cómo “reprogramar” las defensas para combatir la enfermedad gracias a una molécula reactiva

Entre un 3 y un 4% de la población española de 75 a 79 años y el 34% de los mayores de 85 padecen esta enfermedad que produce deterioro cognitivo y de memoria progresivo

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Una pareja mayor con canas sentada en un banco de parque. El hombre con camisa a cuadros abraza a la mujer con camiseta estampada, ambos miran al frente.
Un matrimonio mayor comparte un momento de tranquilidad, el esposo rodea a su esposa (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Alzheimer sigue siendo uno de los mayores y más devastadores desafíos médicos de nuestro siglo. Según la Sociedad Española de Neurorrehabilitación, entre un 3 y un 4% de la población española de 75 a 79 años padece esta enfermedad, caracterizada por un deterioro cognitivo y de memoria progresivo. Pero estas cifras incrementan hasta el 34% cuando hablamos de mayores de 85 años. Por el momento, los científicos no han encontrado una cura definitiva.

Sin embargo, un equipo científico internacional acaba de dar un paso de gigante al descubrir un novedoso mecanismo capaz de reactivar y dirigir las propias defensas del cerebro para frenar, e incluso revertir, los daños físicos y cognitivos causados por esta enfermedad. El estudio, publicado en Cell Death and Disease, se ha llevado a cabo por expertos del Instituto de Neurociencias (un centro mixto de la Universidad Miguel Hernández y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas - CSIC) en Alicante y el Brain Mind Institute de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne (EPFL) en Suiza.

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Qué le sucede a un cerebro con Alzheimer

Los autores de la investigación, Jose V. Sanchez-Mut y Johannes Gräff, junto con la experta principal Victoria Pozzi-Ruiz, han allanado el camino de la ciencia en esta área gracias a la microglía. Estas células actúan como el auténtico equipo de limpieza y mantenimiento del sistema inmunológico del cerebro. En un estado de salud normal, se encargan de detectar y eliminar los desechos celulares. No obstante, a medida que el Alzheimer avanza, unas proteínas tóxicas llamadas beta-amiloide se acumulan masivamente, formando lo que se conoce como “placas”.

Ante esta invasión, la microglía se satura, pierde su capacidad natural de limpieza y acaba adquiriendo rasgos inflamatorios y perjudiciales para el tejido cerebral. Aquí es donde entra en juego la clave del nuevo hallazgo: un gen y enzima conocida como PM20D1. Gracias a investigaciones previas, se sabía que las personas con bajos niveles de expresión de esta enzima tenían un mayor riesgo de desarrollar patologías metabólicas y Alzheimer.

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Un estudio señala que una molécula logra "reprogramar" las defensas del cerebro frente al alzhéimer (Europa Press)
Un estudio señala que una molécula logra "reprogramar" las defensas del cerebro frente al alzhéimer (Europa Press)

Pero con este nuevo estudio, los investigadores han logrado descifrar ahora cuál es el mecanismo de protección subyacente de este gen. Han descubierto que esta enzima produce una serie de compuestos protectores naturales, entre los que destaca una molécula específica conocida como N-oleoil-leucina (OLE). Pero, ¿cómo funciona este “reprogramador” celular?

El “director de orquesta” de la microglía cerebral

Para probar la eficacia de esta molécula, los científicos administraron OLE en dos modelos animales diferentes que simulan el Alzheimer: el gusano microscópico C. elegans y ratones modificados genéticamente para desarrollar placas amiloides y graves déficits de memoria. Los resultados fueron contundentes. En los gusanos, el tratamiento mejoró significativamente su movilidad natural y redujo de forma visible la acumulación de agregados tóxicos en tan solo unos días.

Pero, sin duda, el ensayo en ratones fue aún más prometedor. Los científicos trataron a ratones de 15 meses de edad —lo que equivale a una etapa avanzada de la enfermedad, cuando ya presentan fuertes déficits cognitivos— durante un período de tres meses. Transcurrido ese tiempo, los animales mostraron una mejora sustancial en su memoria espacial y capacidad de reconocimiento. Físicamente, el análisis de sus cerebros evidenció una disminución significativa en el tamaño, número y toxicidad de las placas amiloides.

A través de tecnologías de secuenciación genética de vanguardia, el estudio desvela que la molécula OLE actúa como un auténtico “director de orquesta”. Su principal objetivo es reprogramar la microglía, instruyéndola para que vuelva a adherirse de manera firme a las placas de amiloide. Al rodear estas placas, la microglía reactivada consigue devorar el “halo” difuso que las rodea —la parte más tóxica para el cerebro—, protegiendo a las neuronas vecinas del daño letal. Las pruebas confirmaron que esta molécula aumenta la capacidad de rastreo y la eliminación de estas toxinas por parte de las células defensivas, a la vez que mejora la supervivencia neuronal frente al estrés celular.

La neuróloga Miriam Emil Ortíz ha redactado un curso con una serie de pautas para retrasar la enfermedad del Alzheimer

¿Se podrá aplicar este conocimiento en humanos para revertir los efectos del Alzheimer?

Lo que hace que este avance sea un potencial punto de inflexión médico es que sus beneficios parecen replicarse en cerebros de pacientes reales. Al analizar enormes bases de datos genéticos de cerebros humanos post mortem con Alzheimer, el equipo confirmó que las vías moleculares activadas por OLE están íntimamente ligadas a la resistencia y protección cerebral. De hecho, la actividad de esta vía celular en humanos se correlaciona positivamente con una mayor “reserva cognitiva” y frena la acumulación de otras proteínas dañinas, mejorando el diagnóstico y protección de la red neuronal.

Este conjunto de evidencias subraya el gigantesco potencial clínico del hallazgo. Tal y como concluyen los propios autores en el documento: “Nuestros resultados proporcionan una mayor comprensión del papel protector de PM20D1 en la enfermedad de Alzheimer y respaldan el uso de OLE como un tratamiento modificador de la microglía para la EA (enfermedad de Alzheimer)”.

Aunque el camino hacia los tratamientos comerciales requiere más investigación y validación en ensayos clínicos, este estudio ilumina una estrategia revolucionaria: combatir el Alzheimer podría no depender solo de fármacos invasivos externos, sino de usar moléculas del propio cuerpo como OLE para “reprogramar” a nuestras células de defensa, permitiéndoles ganar la batalla neurológica desde nuestro interior.

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