Los 5 mejores ejercicios para tener unos trapecios fuertes

Estas son las claves para fortalecer uno de los músculos más olvidados en las rutinas de entrenamiento

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Es muy importante tener unos trapecios fuertes
Espalda hipertrofiada. (Magnific)

El trapecio es uno de los músculos más olvidados en las rutinas de entrenamiento, pese a su importancia tanto estética como funcional. Por una parte, es una de las zonas que puede darle una mayor densidad a tu espalda, aportando una apariencia más fuerte y compacta en la zona superior.

Pero su utilidad va más allá de lo visual. Este músculo interviene en movimientos esenciales del cuello y el hombro, como la elevación, la rotación y la estabilización de la escápula. Por ello, un trapecio bien trabajado ayuda a mantener una mejor postura y reduce el riesgo de molestias cervicales o sobrecargas derivadas de malas posiciones durante el día.

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Por esta razón, es importante dedicarle unos minutos al trapecio en tu rutina de espalda. Antes de hacerlo, es importante tener en cuenta que, según la ENFAF (Escuela Nacional de Fuerza y Acondicionamiento Físico), se puede entrenar entre 1 y 2 veces por semana, con un volumen total de 12 a 20 series semanales.

Mejores ejercicios para fortalecer tus trapecios

El encogimiento de hombros es el ejercicio más básico y uno de los más efectivos para desarrollar el trapecio. Se realiza de pie, sujetando mancuernas o una barra con los brazos extendidos.

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Ilustración de la espalda de un hombre con mancuernas, mostrando el antes y después del encogimiento de hombros con músculos trapecios resaltados y flechas de movimiento.
Ilustración del encogimiento de hombros. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El movimiento consiste en elevar los hombros hacia las orejas de forma vertical, sin flexionar los codos ni balancear el cuerpo. La clave está en hacer una subida controlada, apretando el trapecio en la parte alta del movimiento y bajando lentamente.

El remo al cuello es otro de los ejercicios más beneficiosos. Se ejecuta con barra o mancuernas, elevando el peso desde la zona de la cadera hasta la parte superior del pecho. Durante el recorrido, los codos deben ir siempre por encima de las manos, lo que permite una mayor activación del trapecio y de los deltoides. Es importante no subir el peso de forma brusca para evitar molestias en los hombros.

Ilustración de un hombre musculoso realizando el ejercicio de remo al cuello, levantando una barra con discos hasta la altura de los hombros.
Ilustración de cómo hacer remo al cuello. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los face pulls (tirones a la cara) se realizan en polea con cuerda, tirando del agarre hacia la altura de la cara mientras se separan las manos al final del movimiento. Este ejercicio es clave para trabajar el trapecio medio e inferior, zonas que suelen estar infradesarrolladas. Además, fortalece los músculos estabilizadores del hombro, mejorando la postura y reduciendo el riesgo de lesiones. Es especialmente recomendable para personas que pasan muchas horas sentadas.

Dos ilustraciones de un hombre de espaldas realizando face pulls en una máquina de cables, con los músculos de los hombros y la espalda alta resaltados en rojo.
Face pulls. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por último, las elevaciones en “Y” pueden hacerse en banco inclinado o incluso de pie con mancuernas muy ligeras o discos pequeños. El movimiento consiste en elevar los brazos en diagonal formando una “Y” con el cuerpo, manteniendo siempre el control.

Ilustración 3D de una persona con musculatura visible realizando elevaciones Y con mancuernas en un banco inclinado, con músculos de hombros y espalda resaltados en rojo.
Ilustración anatómica detallada de un individuo realizando elevaciones Y con mancuernas en un banco inclinado, resaltando en rojo los músculos deltoides, trapecio y romboides activos durante el ejercicio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Este ejercicio activa principalmente el trapecio inferior, una zona clave para la estabilidad escapular. Aunque no es un ejercicio para ganar mucho volumen, sí es fundamental para equilibrar la espalda y mejorar la funcionalidad del hombro.

El trabajo del trapecio no solo influye en el rendimiento deportivo, sino también en la forma en la que el cuerpo se mueve y se mantiene en el día a día. Dedicarle atención de forma regular ayuda a construir una espalda más sólida, funcional y preparada para soportar mejor las exigencias del entrenamiento.

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