La UE reduce un 15 % sus exportaciones de aleta de tiburón, pero mantiene cifras todavía altas: es uno de los grupos de animales más amenazados

Según varios estudios, España es el primer país europeo en exportación de este producto, destinada principalmente a países asiáticos

Guardar
Google icon
Ejemplar de tiburón azul o tintorera. (Diego Delso, delso.photo/Wikimedia Commons - License CC BY-SA)
Ejemplar de tiburón azul o tintorera. (Diego Delso, delso.photo/Wikimedia Commons - License CC BY-SA)

Especialmente en países asiáticos, la aleta de tiburón se considera un producto gastronómico de lujo: el plato tradicional de sopa de aleta de tiburón puede alcanzar valores equivalentes a varios cientos de euros por comensal. Por este motivo, existe un enorme comercio mundial en torno a esta parte de los escualos.

Desde la Unión Europea se exportan miles de toneladas de aleta de tiburón a estos países. En 2024, las cifras fueron sorprendentes: 3.100 toneladas por un valor de 65,3 millones de euros, por lo que se duplicó el volumen de exportaciones con respecto al año anterior (1.500 toneladas) y el valor de estas se dispararon un 91 % (34,2 millones de euros en 2023). 2024 se convirtió así en un año récord.

PUBLICIDAD

En 2025, por el contrario, se produjo una disminución en ambos aspectos, aunque con cifras que todavía resultan preocupantes para la conservación de uno de los grupos de animales más amenazados a nivel mundial. La Unión Europea exportó 2.700 toneladas de aletas de tiburón a países extracomunitarios (un 15,2 % menos que en 2024) por un valor de 44,8 millones de euros (un 31,3 % menos).

Sopa de aleta de tiburón. (Caspian blue/Wikimedia Commons)
Sopa de aleta de tiburón. (Caspian blue/Wikimedia Commons)

Mayores controles comerciales

Estos datos, que proceden de la Oficina Estadística de la Unión Europea, podrían indicar un retorno a los patrones comerciales normales, ya que la UE ha intensificado la vigilancia en este sentido, introduciendo a partir de 2025 nuevos códigos arancelarios para los tiburones y sus aletas para rastrear las especies más comercializadas, que son el tiburón azul y el tiburón mako de aleta corta.

PUBLICIDAD

Además, en términos generales, la línea de los últimos años se ha dirigido hacia una mayor protección de los escualos, aunque esta todavía es insuficientes, según señalan ecologistas. A finales de 2023, la revisión del Apéndice II de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) añadió 60 especies de tiburones a la lista de amenazadas. Así, se las somete desde entonces a controles comerciales internacionales más estrictos, por lo que los exportadores deben aportar más documentación y someterse a un mayor escrutinio.

Los resultados de 2026 podrán indicar si este descenso es puntual o sostenido en el tiempo, como pasó durante cuatro años consecutivos desde 2019, alcanzando un mínimo de 1.500 toneladas en 2023. Esto estuvo principalmente provocado por la pandemia de COVID-19, al ralentizarse la oferta de la Unión Europea y la demanda en Asia, pues en algunos países como China no se levantaron las restricciones hasta diciembre de 2022.

Ejemplar de tintorera o tiburón azul. (Diego Delso, delso.photo, Licencia CC BY-SA/Wikimedia Commons)
Ejemplar de tintorera o tiburón azul. (Diego Delso, delso.photo, Licencia CC BY-SA/Wikimedia Commons)

España, el mayor exportador de aleta de tiburón de la UE

Según un estudio liderado por el Institut Mediterrani d’Estudis Avançats (IMEDEA) y la Universidad de Santiago de Compostela, publicado en julio de 2025 en la revista Marine Policy, España es el primer país europeo en exportación de aletas de tiburón y el segundo a nivel mundial.

Con respecto a los importadores, el comercio de la UE se destina casi exclusivamente a países asiáticos: Singapur (41,5 %) y China (40,9 %) principalmente, seguidos de Hong Kong (12,8 %), Japón (2,5 %) y Vietnam (1,1 %).

Un hallazgo en Australia está cambiando todo lo que sabíamos sobre la evolución marina. El fósil de un tiburón de 115 millones de años revela que los grandes depredadores de los océanos aparecieron mucho antes de lo que se creía.

La sobrepesca amenaza la supervivencia de los tiburones

En la Unión Europa, el finning está prohibido. Esta práctica consiste en la captura de tiburones para cortarles las aletas y, posteriormente, cuando el ejemplar todavía continúa con vida, devolverlo al mar, por lo que la mayoría mueren por asfixia, desangrados o como presa de otros animales.

Sin embargo el finning no es la única amenaza que enfrentan estas especies. La sobrepesca en sí, aunque sea realizada de forma legal, ha provocado una merma significativa en las poblaciones de tiburones. Así, lo indicaba a Infobae en una entrevista anterior el biológo, etólogo y divulgador de contenidos sobre el mundo animal a través de Faunísticos Éric de la Riva: “Cada minuto que pasa se matan doscientos tiburones de media en todo el mundo”. La asociación Océanos de Vida Libre cifra las muertes de estos animales por la actividad humana entre 63 y 271 millones anuales.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD